Un personaje de Paraná como Luis Cosita Romero es, desde ahora, protagonista de una historieta de producción local. El material podrá ser aprovechado como alternativa de abordaje de la temática ambiental entre los más jóvenes. Con la historia de vida de Romero, se destaca la importancia de la organización social para defender derechos que lucen amenazados.
La escritura comprometida de Pablo Russo y el oficio dibujante de Jaimo se unieron para dar materialidad a Nuestra vida son los ríos, una malla de pescador en la que confluyen hilos de la historia de Luis Cosita Romero y hebras de una lucha ambiental que se renueva.
Editado por el Colectivo Aguará y recientemente presentado en la Feria Paraná Lee, el producto es de una factura acorde al calibre profesional de los autores. Incluye una historieta y materiales para trabajar en instancias pedagógicas, como las que suelen presentarse en las escuelas secundarias.

El cómic como tal ofrece una elogiable integración de lenguajes. Sobresale el estilo artesanal del trazo de Jaimo, su sentido de la espacialidad y cierta fluidez en la disposición gráfica del relato, tal vez producto de su contacto con la animación. Lo dibujado dialoga con el componente textual, que Russo modeló como periodista experimentado, tanto en lo que tiene que ver con la precisión terminológica como con la relación entre las partes y lo que se desea comunicar.
La producción fue seleccionada en la convocatoria del Fondo Económico de Incentivo a la Cultura, las Artes y la Ciencia (FEICAC) 2025, escenifica la vida de Luis “Cosita” Romero y la lucha de la que formó y forma parte, tanto contra las represas en el Paraná Medio como contra el dragado profundo y la privatización del río Paraná.

Por fuera de estas especificidades, el rescate de esta historia de vida tiene dos méritos. Por un lado, pone en valor la localía de un liderazgo no convencional. Por el otro, refiere a un ciudadano como cualquier otro, al que las circunstancias de la existencia lo empujaron a tomar decisiones significativas. Al leer la historieta, es fácil, aunque sea por un instante, conectar con el periodista y escritor Rodolfo Walsh cuando, en el cuento Un oscuro día de justicia (1967) dice: “el pueblo aprendió que estaba solo y que debía pelear por sí mismo y que de su propia entraña sacaría los medios, el silencio, la astucia y la fuerza”, en lugar de estar esperando el arribo de un héroe tradicional, mesiánico, que simplifique las cosas.
No es el primer trabajo del Colectivo Editorial Aguará, que se propone difundir historias de lucha de la región. La intención en este caso es “contribuir a la producción de sentido respecto a los derechos humanos, ambientales, y a nuestra historia reciente”, en la convicción de que “la organización comunitaria y sus luchas son parte de la identidad paranaense”.











