{"id":2876,"date":"2026-02-08T09:00:00","date_gmt":"2026-02-08T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/?p=2876"},"modified":"2026-02-03T15:27:01","modified_gmt":"2026-02-03T15:27:01","slug":"las-voces-todas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/las-voces-todas\/","title":{"rendered":"Las voces todas"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cuanta mayor cantidad y variedad de sensibilidades e intereses re\u00fana una evaluaci\u00f3n, m\u00e1s provechosa resultar\u00e1, tanto para quien pondera como para quienes est\u00e9n siendo observados. La que propone que la circunstancia sea pensada como una escena coral es Susana Celman, que va m\u00e1s all\u00e1 y postula que evaluar deber\u00eda ser parte de un proceso permanente de aprendizaje. Al compartir las recetas de este alimento experiencial nos concede la gracia de recorrer su propia trayectoria, habitada de ideas, v\u00ednculos y afecto.<\/h2>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>De un tiempo a esta parte siento que estoy m\u00e1s atenta a que el otro entienda lo que quiero decir; hay una disposici\u00f3n de artesano ah\u00ed, que se lo adjudico a la literatura. Har\u00e1 el comentario antes de que formalmente empiece la entrevista, contenta de haber podido unirse a una experiencia colectiva a distancia en la que se comparten lecturas y producciones, con un grupo heterog\u00e9neo.<br>No se trataba de una cita m\u00e1s. En alg\u00fan momento, en medio del v\u00e9rtigo juvenil, la influencia de una docente hizo crecer en Susana Celman la dulce tentaci\u00f3n de estudiar Letras, de dedicarse a investigar c\u00f3mo construir mundos imaginados, personajes, relaciones y conflictos dram\u00e1ticos que permitan vivir otras historias; y de escribir, es decir, de meter la cuchara en una gigantesca sopa de letras para formar burbujas fr\u00e1giles que le devolvieran a lo sentido la capacidad de ausentarse del aqu\u00ed y ahora, con los pies sobre la tierra. Pero los vientos del azar soplaron antojadizos y, unas cuantas d\u00e9cadas despu\u00e9s, la que nos recibe en su casa es una especialista del campo de estudios de la evaluaci\u00f3n, una referente que ha ayudado a pensar c\u00f3mo complejizar ese universo de interrelaci\u00f3n humana, institucional y social, intergeneracional, para evitar el gesto empobrecedor que se esconde en las postales burocr\u00e1ticas del \u201csaquen una hoja\u201d, \u201cfila uno y fila dos\u201d o \u201ccuidadito con copiarse\u201d.<br>La anfitriona ha preparado el espacio para el encuentro. Los sillones levemente inclinados, las copas con refresco sobre la mesa ratona desbordante de flores, la luz de un balc\u00f3n generoso que riega la conversaci\u00f3n, la brisa de ventanas abiertas que refresca los ambientes y se pierde por las penumbras del norte, m\u00e1s all\u00e1 del sof\u00e1, del comedor y de la biblioteca modular, desde donde si lo fu\u00e9ramos a buscar el r\u00edo Paran\u00e1 lucir\u00eda una implacable silueta de barro.<br>Est\u00e1 todo previsto, pero el grabador debe esperar porque es la due\u00f1a de casa la que toma la iniciativa y pregunta, la que quiere saber, la que busca respuestas, la que precisa actualizar el estado del arte. Cuenta y escucha. Replica y aporta. Ejemplifica. Narra. Muestra una debilidad por las met\u00e1foras significativas, esas que hacen cristalizar el pensamiento y facilitan la comunicaci\u00f3n de ideas y conceptos. Orfebre de la palabra y el tono, Celman, en realidad, busca experimentar una conexi\u00f3n de almas para que el ritual no se circunscriba a un pasatiempo de compromiso entre sujetos parlantes<br>En los silencios, el entrevistador revisa unos garabatos. \u00c9l tambi\u00e9n ha planificado la reuni\u00f3n. Siente que habr\u00e1 vals si no pisa a su interlocutora con intervenciones torpes en los primeros tramos de la pista. Entrevistar es, tambi\u00e9n, acompasar los giros y el ritmo.<br>La evaluaci\u00f3n es una llanura vasta donde florecen estudios m\u00faltiples que var\u00edan en especificidad en virtud de lo que se defina como sujeto u objeto de la educaci\u00f3n. Proyectos, propuestas institucionales y trayectos individuales y colectivos pueden derivar en distintos desarrollos y enfoques, en una din\u00e1mica en la que aprendizajes y did\u00e1cticas, instituciones y pol\u00edticas p\u00fablicas o curriculares pueden ser n\u00facleo o nube electr\u00f3nica en funci\u00f3n de la actividad at\u00f3mica que est\u00e9 bajo an\u00e1lisis.<br>Ella tambi\u00e9n parece cavilar mientras habita el espacio. Tal vez no piense en c\u00f3mo evaluar a un entrevistador, sino en c\u00f3mo se ponderar\u00e1 la performance de una estudiosa que no est\u00e1 dando una clase magistral sino que est\u00e1 dialogando sobre un asunto que domina. En medio de esas amables tensiones, por un instante, se queda perpleja mirando la ciudad tal como se ve desde doce pisos de altura.<br>Mientras una estrella fugaz recorre sus evocaciones, las torres de la Catedral lamentan ir perdiendo la batalla con laicos edificios residenciales y de oficinas. En definitiva, siempre charlamos de lo mismo: qu\u00e9 ha hecho el tiempo con nosotros. De esos dilemas nadie est\u00e1 completamente a salvo.<br>En alg\u00fan punto, sabe Celman que pudo haber sido muchas cosas distintas a estas que la constituyen en una referencia para la reflexi\u00f3n educativa. Aunque sus ra\u00edces permanecieron ac\u00e1, sembr\u00f3 semillas en distintos alm\u00e1cigos de un pa\u00eds interior interminable y popular.<br>Ahora hay que grabar. Atr\u00e1s quedaron las referencias informales a las mudanzas y sus simb\u00f3licas etapas, los sue\u00f1os de convivencia en calle Buenos Aires, Tejeiro Mart\u00ednez o Alameda de la Federaci\u00f3n, los cambios de piel a cuatro manos, la intensidad de los a\u00f1os mozos, los legados, las batallas perdidas y los retiros activos. Luego del sorbo de agua, ser\u00e1 el tiempo de una curiosa ceremonia llamada entrevista.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"679\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Celman-2-1024x679.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2878\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Celman-2-1024x679.jpg 1024w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Celman-2-980x650.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Celman-2-480x318.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfCu\u00e1l es tu segundo nombre?<br><\/strong>\u2013Esther. Nombre que nunca us\u00e9. En realidad, me llamo Susana Esther, pero todos me conocen por Susana Celman.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfHay razones concretas para que te llames as\u00ed?<br><\/strong>\u2013Vengo de una familia jud\u00eda. Mi abuelo materno ten\u00eda un sobrenombre que en Argentina sonaba parecido a un diminutivo de Susana. De ah\u00ed viene.<br>Sobre Esther tengo menos precisiones, aunque es un nombre tradicional en la cultura jud\u00eda. De todos modos, en mi familia, que nunca neg\u00f3 sus or\u00edgenes, era com\u00fan escuchar que \u201cnosotros ante todo somos argentinos\u201d, sobre todo en boca de mi pap\u00e1 y pese al hecho de que mi mam\u00e1 participaba de las actividades de la comunidad. Dir\u00eda que el nombre de Susana es uno de esos legados ancestrales, mixturados con el fen\u00f3meno de la inmigraci\u00f3n, tan cara a nuestra historia como pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfNacida en Paran\u00e1?<br><\/strong>\u2013Yo soy de Paran\u00e1. Mi pap\u00e1 naci\u00f3 en las colonias jud\u00edas, en el interior de Entre R\u00edos, en la zona de Villa Clara. Mi mam\u00e1 era de Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>\u2013\u00bfC\u00f3mo se dio el v\u00ednculo con la educaci\u00f3n?<br><\/strong>\u2013No lo tengo muy en claro. Desde el Jard\u00edn de Infantes, siempre fui a instituciones educativas p\u00fablicas de la ciudad de Paran\u00e1: la Del Centenario, la Normal. Siempre me llev\u00e9 bien con la escuela. Para m\u00ed era un lugar agradable. Las notas acompa\u00f1aban esa sensaci\u00f3n. No obstante, en esos a\u00f1os, no hab\u00eda una inclinaci\u00f3n especial m\u00eda hacia la educaci\u00f3n.<br>Destaco que la secundaria que nos toc\u00f3 hacer fue una experiencia personal y grupal muy interesante. Los estudiantes nos dimos, nos supimos dar un espacio de autonom\u00eda, de cierta independencia. Puede sonar injusto para con el sentido de liderazgo de los profesores, algunos de los cuales dejaron su huella, por cierto. Pero siento que era m\u00e1s fuerte a\u00fan el deseo nuestro por involucrarnos y ejercer el protagonismo, desde el centro de estudiantes que recreamos, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfRecord\u00e1s alguna de manera puntual?<br><\/strong>\u2013En cuarto a\u00f1o, propusimos a dos profesoras hacer actividades a la tarde, en el contraturno. Divid\u00edamos el curso en dos, las profesoras daban alguna orientaci\u00f3n sobre un eje antin\u00f3mico determinado, nosotros investig\u00e1bamos en la Biblioteca Popular del Paran\u00e1 y al final, el d\u00eda indicado, debat\u00edamos. Se armaban unas discusiones de novela y al final se votaba. Esa propuesta generaba el cosquilleo especial del trabajo en equipo y la confrontaci\u00f3n dial\u00e9ctica y nos empujaba al ejercicio de un protagonismo. Nos entreten\u00edamos a lo loco.<br>Luego, en quinto a\u00f1o, se nos ocurri\u00f3 escribir a las embajadas con sede en la Argentina para pedirles material. No sab\u00edamos qu\u00e9 respuesta \u00edbamos a tener, pero nos organizamos, nos pusimos a buscar direcciones, escribir cartas y despacharlas. Con gran sorpresa de nuestra parte, al mes empezaron a llegar a la Escuela Normal de Paran\u00e1 grandes cajas con un material precioso sobre distintos pa\u00edses. As\u00ed que coordinamos con los ordenanzas para que una vez al mes el aula luciera lo que cada embajada nos hab\u00eda mandado y a los profesores les pedimos que, en la medida de sus posibilidades, refieran en sus clases al pa\u00eds que tocaba.<br>Tuvimos un inconveniente cuando lleg\u00f3 el paquete de la por entonces Uni\u00f3n de Rep\u00fablicas Socialistas Sovi\u00e9ticas. Se arm\u00f3 un l\u00edo bravo porque quer\u00edan bajarlo de la lista. Para muchos era una palabra prohibida. Como se estilaba, llamaron a nuestros padres y, con fundamento, ganamos esa batalla, lo cual fue tambi\u00e9n una buena experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013Mencionaste al Centro de Estudiantes, al pasar\u2026<br><\/strong>\u2013S\u00ed, fue enriquecedor. Adem\u00e1s de la din\u00e1mica propia de los estudiantes organizados de la escuela, nuestro Centro participaba de un colectivo estudiantil mayor, por lo que con edad de secundarios empezamos a interactuar tambi\u00e9n con universitarios de Paran\u00e1 y Santa Fe. Fue un aprendizaje extraordinario. Toda esa cultura le daba otro sentido a la vida y me resultaba particularmente atractiva.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfY cuando hubo que elegir qu\u00e9 estudiar en la universidad?<br><\/strong>\u2013Mi sue\u00f1o era irme a C\u00f3rdoba a estudiar Medicina, junto a una amiga. Pero no fue posible y tuve que elegir algo que se cursara ac\u00e1. Ah\u00ed apareci\u00f3 Educaci\u00f3n, a rega\u00f1adientes. Arranqu\u00e9 con un horrible plan de estudios, que se cambi\u00f3 al a\u00f1o siguiente.<br>Recuerdo especialmente a una profesora de Literatura, de Santa Fe, Delia Travadello, que era un ser maravilloso. Yo ya era lectora, pero ella me puso en contacto con la magia de la literatura y me enamor\u00e9 tanto del campo que casi me voy a Letras, m\u00e1s all\u00e1 de que odiaba lat\u00edn y griego.<br>El decano de nuestra facultad por entonces, Ram\u00f3n F\u00e9lix Caropresi, era una persona muy abierta, nos respetaba much\u00edsimo. Era idealista, de enorme compromiso social. En una instancia de cambio de plan de estudio, me sum\u00e9 a la comisi\u00f3n, pese a estar en el primer a\u00f1o, de metida nom\u00e1s. Esa experiencia fue la puerta de entrada a Educaci\u00f3n, con la que me fui amigando como quien va de los bordes hacia el centro. Me interesaban m\u00e1s algunas \u00e1reas de la Historia, la Pol\u00edtica y la Sociolog\u00eda o la Literatura, que la Filosof\u00eda, seguramente inspirada por los docentes que tuve. Pero no eran las disciplinas como tales las que me atra\u00edan, sino las miradas que desde ah\u00ed me permit\u00edan enriquecer la discusi\u00f3n en torno al valor de la Educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Celman-5-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2879\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Celman-5-980x980.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Celman-5-480x480.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfY c\u00f3mo era la Did\u00e1ctica que estudiaban?<br><\/strong>\u2013Espantosa. Esquem\u00e1tica, mecanicista. Tambi\u00e9n all\u00ed rescato la din\u00e1mica del grupo de estudiantes, que propusimos cambios en ese terreno y los conseguimos. Ah\u00ed tom\u00f3 dimensi\u00f3n la figura del profesor Caropresi, que escuchaba, intu\u00eda y abr\u00eda los espacios. A consecuencia de ese proceso, el decano integr\u00f3 al equipo docente a Mar\u00eda Saleme de Burnich\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfLa reconoc\u00e9s como una de tus maestras?<br><\/strong>\u2013Absolutamente. Ella en realidad era tucumana. Una mujer mestiza, heredera de pueblos originarios y de la cultura \u00e1rabe, inquieta por una educaci\u00f3n en tanto derecho humano, preocupada de que no se le cierren m\u00e1s puertas a los excluidos. Ten\u00eda una firme serenidad y claridad de ideas. Ella dec\u00eda, por ejemplo, que la universidad ten\u00eda cuatro funciones espec\u00edficas, interrelacionadas: la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, la sensibilidad social, el patrimonio cultural y la formaci\u00f3n de profesionales. De su mano lleg\u00f3 Paulo Freire a nuestras vidas.<br>En Sociolog\u00eda, nos dimos el gusto de ir a las clases de Tom\u00e1s Amadeo Vasconi, que puso a dialogar la educaci\u00f3n con el cambio social, en un proceso simbi\u00f3tico. Tuvo una vida de pel\u00edcula, agitada por las ideas continentales de liberaci\u00f3n que prendieron en los a\u00f1os 60s y 70s. Se vincul\u00f3 a la Cepal y recorri\u00f3 medio continente. En Paran\u00e1, nos hizo asomar a una perspectiva sociol\u00f3gica latinoamericana que nos pareci\u00f3 apasionante.<br>En Psicolog\u00eda y Psicopedagog\u00eda estaba Mario Garo, que fue clave para iniciarme en las cuestiones de la Evaluaci\u00f3n; junto a mi compa\u00f1ero de toda la vida, Solidario Romero, Garo me hizo dar los primeros pasos en la Psicolog\u00eda Educacional y me incorpor\u00e9 a la c\u00e1tedra de Evaluaci\u00f3n.<br>Lo que los un\u00eda es que con ellos no se trataba de repetir f\u00f3rmulas, sino que me empujaron al estudio profundo de los temas y problem\u00e1ticas. Me animar\u00eda a decir que no los valor\u00e9 tanto por lo mucho que sab\u00edan, lo que por otra parte estaba plenamente demostrado y fuera de discusi\u00f3n, sino por el modo de relaci\u00f3n que establec\u00edan con los estudiantes y la din\u00e1mica innovadora de sus clases. Por la apertura; hoy dir\u00edamos, la escucha.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfY la investigaci\u00f3n?<br><\/strong>\u2013Lleg\u00f3 al ratito, cuando era un poco m\u00e1s grande. En aquellos d\u00edas, el decano Caropresi cre\u00f3 dos institutos para fomentar la investigaci\u00f3n. El de Psicolog\u00eda de la Educaci\u00f3n, a cargo de Solidario Romero, espacio al que me incorpor\u00e9: y el de Sociolog\u00eda de la Educaci\u00f3n, bajo la responsabilidad de Tom\u00e1s Vasconi. Era bucear en las profundidades de un mundo fant\u00e1stico. En mi memoria se cruza esa experiencia con la de asistir a congresos para escuchar a tal o cual, personas a quien con suerte hab\u00edamos le\u00eddo en alg\u00fan libro.<br>Adem\u00e1s, era una \u00e9poca en que todo nos interesaba; las partes se nos aparec\u00edan conectadas a una totalidad, por m\u00e1s lejanas en el mapa que estuvieran. Nada nos resultaba ajeno. Esa cultura pol\u00edtica le dio otra din\u00e1mica incluso al Centro de Estudiantes. Recuerdo esa etapa como de mucha riqueza. Creo que ah\u00ed encontr\u00e9 mi lugar dentro de la Educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Experticia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013Si bien la palabra evaluaci\u00f3n est\u00e1 asociada a espacios espec\u00edficos donde se tramita la educaci\u00f3n, las nociones y reflexiones en torno a ella se presentan extrapolables a cualquier otro \u00e1mbito. \u00bfQu\u00e9 condiciones deben darse para que una evaluaci\u00f3n sea constructiva, en la escuela y en la sociedad?<br><\/strong>\u2013Esa pregunta anim\u00f3 la mayor parte de mi trabajo: cu\u00e1ndo la evaluaci\u00f3n es un aporte. Una de las condiciones que deben darse es que sea entendida como una construcci\u00f3n social y colectiva, consensual; no individual ni arbitraria; y con referentes expl\u00edcitos que justifiquen el juicio de evaluaci\u00f3n y vuelvan evidente desde d\u00f3nde estoy produciendo la valoraci\u00f3n.<br>Esta premisa surge de considerar que en la evaluaci\u00f3n estamos involucrando a otros, son procesos que nos exceden. Ante ese panorama podemos inclinarnos por una postura autoritaria, que impone criterios que no explica, o por una democr\u00e1tica y argumentativa, que puede identificar y volver visibles las caracter\u00edsticas de un buen aprendizaje para intentar construir consensos, de manera que, si no se alcanzaren, al menos est\u00e9n en la superficie las razones por las que se toman ciertas decisiones al evaluar.<br>Tambi\u00e9n me parece importante destacar que ese juicio evaluador no puede ser el \u00fanico acto evaluativo, sino la confirmaci\u00f3n de instancias de reflexi\u00f3n que se han ido presentando en el marco de un proceso. La evaluaci\u00f3n surge en el momento en que se elabora un proyecto, cualquiera sea su naturaleza.<br>En el caso de la educaci\u00f3n, cuando decidimos qu\u00e9 se va a ense\u00f1ar estamos realizando un recorte, pero no como quien tijeretea las figuras de una revista, sino como quien puede distinguir lo central de lo menos significativo y explica por qu\u00e9, insert\u00e1ndolo en una estrategia. La elaboraci\u00f3n de esa estructura, en t\u00e9rminos culinarios, es m\u00e1s que la mera suma de los ingredientes porque hay algo importante que sucede durante la hechura de esa amalgama. En otras palabras, cuando el plan y la manera en que ser\u00e1 evaluado van leudando juntas se puede abordar cada etapa para hacer un seguimiento m\u00e1s minucioso y tambi\u00e9n para aceptar que a veces se presentan imprevistos y que, en uno u otro caso, ser\u00e1 preciso tomar decisiones.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/susana-celman-fcedu-1024x682.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2880\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/susana-celman-fcedu-980x653.jpeg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/susana-celman-fcedu-480x320.jpeg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfImprevistos?<br><\/strong>\u2013La din\u00e1mica cambiante de la convivencia humana y el hecho de que seamos seres de experiencia y de emociones, adem\u00e1s de personas con ideas y prop\u00f3sitos, va a alterar lo planificado. La evaluaci\u00f3n puede acompa\u00f1ar ese proceso. Y ese seguimiento reflexivo, participativo, suele ser mucho m\u00e1s rico que estar esperando el final del viaje para colocar una fr\u00eda calificaci\u00f3n.<br>El secreto para intervenir en estos procesos vivos es saber volver la vista atr\u00e1s, en los momentos adecuados, en instancias precisas, para suplementar, enmendar, corregir a tiempo. Para co-construir, en definitiva, y transformar una planificaci\u00f3n fosilizada en un plan en acci\u00f3n, porque lo consignado en un papel o un documento se realiza con personas que llegan al proceso con su barrita de plastilina experiencial y que al mezclarse con otras expectativas ir\u00e1n amasando una propuesta que no fue la que en principio se imagin\u00f3. Esa inevitable contaminaci\u00f3n va variando con el pasar del tiempo y las circunstancias, lo que nos empuja a concluir que la evaluaci\u00f3n no puede ser un evento estanco, desprendido, prefijado.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 ventajas tiene desentenderse de la evaluaci\u00f3n como simple forma de inspecci\u00f3n o juzgamiento?<br><\/strong>\u2013Lo digo as\u00ed: ser\u00eda bueno que la evaluaci\u00f3n pueda acompa\u00f1ar los procesos, estar presente en el durante, no s\u00f3lo porque hay adecuaciones que pueden hacerse sin esperar la sentencia final de un n\u00famero, sino porque habilita a que la complejidad de las distintas dimensiones del conocimiento aparezca y se despliegue.<br>En ese contexto es necesario insistir en que los procesos evaluativos se dan en el territorio, que entonces cada caso puede ser particular y que hay algo de la microcultura que se va decantando y que desde afuera no se aprecia hasta que uno se involucra. Es sencillo: hay que estar m\u00e1s dispuesto a escuchar, a preguntar y a dejar que el otro diga.<br>Por eso sostengo que las evaluaciones de las instituciones universitarias deben incluir la participaci\u00f3n de los profesores de la casa para identificar, desde el territorio, problem\u00e1ticas espec\u00edficas que, a trav\u00e9s de la evaluaci\u00f3n, puedan comprenderse m\u00e1s sistem\u00e1ticamente y desde all\u00ed dise\u00f1ar un proyecto de mejora. Alternativa que podr\u00eda complementarse con alguna evaluaci\u00f3n externa que la ubique en un contexto mayor. No se puede agotar en el llenado de un formulario. No puede ser s\u00f3lo un control de verificaci\u00f3n que roce lo administrativo. Y, en cualquier caso, inscribirla en un proceso m\u00e1s amplio de capacitaci\u00f3n que ofrezca herramientas conceptuales y reflexivas para que la instancia no pierda humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013Desde hace un tiempo las pol\u00edticas p\u00fablicas parecen haber tomado otro rumbo\u2026<br><\/strong>\u2013Dimos esa pelea y, la verdad, siento que perdimos la batalla en la primera mitad de los 90s, durante el menemismo. Formalmente para la acreditaci\u00f3n de carreras las evaluaciones internas y externas estaban contempladas, pero los evaluadores internos aplicaban un protocolo que pon\u00eda en escena las claves de un contralor externo. Y ah\u00ed el intercambio se empobrece.<br>Se me acaba de ocurrir otra condici\u00f3n para que la evaluaci\u00f3n sea beneficiosa, que podr\u00eda enunciarse as\u00ed: que la evaluaci\u00f3n en territorio permita recoger distintas miradas y sentires de los protagonistas, que comunique, que respire. Adem\u00e1s, la decisi\u00f3n del jurado debe estar fundada, naturalmente debe ser p\u00fablica y debe estar prevista la posibilidad de una apelaci\u00f3n.<br>En fin, siento que una evaluaci\u00f3n con estas caracter\u00edsticas ense\u00f1a y ayuda a aprender, tanto a evaluadores como a evaluados, porque se reserva la capacidad de sorprender, rompe la fr\u00eda asignaci\u00f3n de roles, se deja llevar por senderos desconocidos y probar llaves nunca antes vistas, como el personaje de Alicia en el pa\u00eds de las maravillas, que perdi\u00e9ndose busca la manera de encontrarse.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desaf\u00edos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfC\u00f3mo se mantiene viva una carrera, en tiempos de agitada evanescencia?<br><\/strong>\u2013Se me ocurre que empezar\u00eda plante\u00e1ndome si todas las carreras deben permanecer vivas. La reflexi\u00f3n corresponde sin dejar de atender el hecho de que en esas carreras puede haber personas muy involucradas, profesional y emocionalmente, porque a veces la identidad nuestra se llena de ciertas trayectorias.<br>Cada caso merece un tratamiento especial, pero me parece que el primer gesto debe ser estar abiertos a la realidad, a lo que est\u00e1 ocurriendo. Hay que tener la sensibilidad dispuesta. La verdad es que todos ejercemos cierta resistencia a los cambios, porque hay algo de la estabilidad o la permanencia que nos sostiene cotidiana y existencialmente. Todos tenemos inclinaci\u00f3n a ser conservadores con aquello que creemos que nos sostiene. Tendemos a frenar los cambios. Surge el miedo. Sentimos que nos mueven el piso.<br>Para ser claros, nadie estar\u00e1 contento si un cambio de plan de estudios hace que alguien se quede en la calle. Por eso, es bueno que ese derecho sea respetado y se extremen los cuidados para pensar si una reforma puede hacerse con los docentes existentes, brind\u00e1ndoles la posibilidad de una readecuaci\u00f3n de su ubicaci\u00f3n curricular. Al mismo tiempo, es un \u00e1rea en tensi\u00f3n porque, por otro lado, una carrera o una oferta acad\u00e9mica debe atraer las expectativas de estudiantes y sus familias y ser pertinentes para la sociedad.<br>Pi\u00e9nsese que estamos intentando formar profesionales cuya inserci\u00f3n social ser\u00e1 una d\u00e9cada posterior. En \u00e9pocas de cambios acelerados, esto trae aparejado un c\u00famulo de dilemas, por ejemplo, si profundizar la formaci\u00f3n general o darle m\u00e1s espacio a los trayectos curriculares espec\u00edficos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"767\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Celman-4-767x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2881\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfEst\u00e1s pensando en alg\u00fan caso en especial?<br><\/strong>\u2013Recuerdo el contexto de la decisi\u00f3n de cambiar Ciencias de la Informaci\u00f3n por Comunicaci\u00f3n Social, en la Facultad de Ciencias de la Educaci\u00f3n de la UNER. Se me viene a la memoria la estatura de un docente clave como Sergio Solomonoff. Los cambios all\u00ed fueron de fondo e involucraron la propia filosof\u00eda de la carrera. Rescato que no hubo apuros ni prejuicios; se invirti\u00f3 tiempo en escuchar, en pensar en qu\u00e9 medida lo que exist\u00eda respond\u00eda a las nuevas necesidades de la sociedad, por un lado, y de los planteos innovadores al interior de las discusiones acad\u00e9micas.<br>Es interesante ver en este caso que esa labor fue apoyada y sostenida por las autoridades de la facultad. Subrayo ese aspecto. Y tambi\u00e9n que supieron c\u00f3mo involucrar a la comunidad de profesores y estudiantes. Cuidado, las discusiones eran fuertes. El secreto pareci\u00f3 estar en tener los sentidos encendidos para avanzar sin aislarse de los dem\u00e1s ni de los tiempos que corr\u00edan.<br>Cierro citando a una profesora, cuando hablaba de los temas de investigaci\u00f3n. \u201cSe te escapa como el jab\u00f3n en la ducha\u201d, dec\u00eda. Y es perfectamente aplicable: no se detiene el tiempo ni el mundo cuando se lanza una carrera; el asunto es imaginar c\u00f3mo mantenerla en \u00f3rbita. Cada tanto, conviene preguntarse: qu\u00e9 sentido tiene la carrera para el conjunto social. Ah\u00ed est\u00e1 el desaf\u00edo de \u00e1reas como la Comunicaci\u00f3n y la Educaci\u00f3n. Y de tantas otras.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El tiempo del despu\u00e9s<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfCost\u00f3 dejar de dar clases?<br><\/strong>\u2013 Hace dos a\u00f1os, me transform\u00e9 en una jubilada en actividad. Dej\u00e9 de dar mis seminarios de posgrado porque en cierto momento vi con claridad que, primero, hab\u00edan cambiado notablemente las din\u00e1micas institucionales en relaci\u00f3n a aquellas de las que yo fui parte, con lo cual variaban tambi\u00e9n las acepciones de la evaluaci\u00f3n que asoci\u00e1bamos a esos procesos; segundo, advert\u00ed que ya no compart\u00eda el d\u00eda a d\u00eda de mis estudiantes y aunque pod\u00eda preguntarles, no era lo mismo; finalmente, no conoc\u00eda a los alumnos de estos profesores\/alumnos a los que pretend\u00eda formar en c\u00f3mo llevar adelante una evaluaci\u00f3n.<br>Cuando est\u00e1bamos del otro lado del mostrador y nos quej\u00e1bamos o disfrut\u00e1bamos de los profes y luego cuando empezamos a ense\u00f1ar, viv\u00edamos a las instituciones como motores identitarios. Eran constitutivos de nuestra existencia. Educaci\u00f3n es mi casa. Lo siento as\u00ed. Y de un tiempo a esta parte noto que ya no es igual para varios, en la proporci\u00f3n que antes lo era para muchos m\u00e1s. Probablemente experimenten lo mismo otras instituciones. Es como si algo del humor social cambi\u00f3 y fue escindi\u00e9ndonos de los lugares que nos formaron. Esa identidad colectiva puede haberse desvanecido y hoy el t\u00edtulo sea m\u00e1s un patrimonio individual que una marca del sentido de pertenencia.<br>Mi propuesta es que con di\u00e1logo se puede recuperar la actividad de algunos de estos m\u00fasculos, para pensar a los estudiantes y sus intereses; nuestras formas de ense\u00f1ar y evaluar y el contacto de las personas que est\u00e1n form\u00e1ndose con la realidad; los desaf\u00edos del mundo, la cultura digital y la educaci\u00f3n; la relaci\u00f3n con la realidad que a veces se juega en el tipo de investigaciones que estamos llevando adelante. Cuando est\u00e1 asentada en lo que pasa en el terreno, esa actualizaci\u00f3n, vuelvo sin querer a la pregunta anterior, es lo que puede mantener activas, oxigenadas, vivas, a las propuestas acad\u00e9micas de una instituci\u00f3n, aunque las carreras deban cambiar por el motivo que fuere.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013Mir\u00e1ndote en retrospectiva, \u00bfte imagin\u00e1s charlando con aquella Susana Celman inquieta, de la secundaria y los primeros a\u00f1os de la universidad?<br><\/strong>\u2013En relaci\u00f3n a aquellos a\u00f1os, mantengo la pasi\u00f3n por lo que hago y ojal\u00e1 haya ganado en sensibilidad. Eso ya me pondr\u00eda contenta.<br>Luego, s\u00ed, abrazar\u00eda a aquella gurisa. La felicitar\u00eda. En esos a\u00f1os surgi\u00f3 una Susana de la cual no me arrepiento. Para nada.<br>Tambi\u00e9n le agradecer\u00eda porque me fue llevando a pensar con otros de otros temas, a mirar el mundo desde el lugar donde pisan.<br>Aunque despu\u00e9s no me arrepent\u00ed de haberme quedado, le sacar\u00eda el tema de cuando no me pude ir de Paran\u00e1 para preguntarle c\u00f3mo elabor\u00f3 ella todo eso. No sea que est\u00e9 pensando en que debi\u00f3 ser m\u00e1s insistente.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfLo pensas como una deuda, un salto que no se dio?<br><\/strong>\u2013 La vida tiene esas cosas, tambi\u00e9n. Tuve dos momentos as\u00ed. Cuando termin\u00e9 la secundaria y, luego, apenas nos casamos con Solidario (Romero), tuvimos la idea de ir a Espa\u00f1a a hacer un doctorado, que ac\u00e1 no hab\u00eda. Pero un acontecimiento familiar oblig\u00f3 al cambio de planes. Y nos quedamos.<br>Son proyectos iniciales que fueron diluy\u00e9ndose por distintas circunstancias, por los avatares de la vida. Hoy tengo clara mi pertenencia social, cultural y personal a la Argentina y a Latinoam\u00e9rica. Yo siempre fui de ac\u00e1, de Argentina, de Paran\u00e1. Este es mi lugar.<br>Como ves, de ninguna manera me pelear\u00eda con aquella jovencita que fui.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuanta mayor cantidad y variedad de sensibilidades e intereses re\u00fana una evaluaci\u00f3n, m\u00e1s provechosa resultar\u00e1, tanto para quien pondera como para quienes est\u00e9n siendo observados. La que propone que la circunstancia sea pensada como una escena coral es Susana Celman, que va m\u00e1s all\u00e1 y postula que evaluar deber\u00eda ser parte de un proceso permanente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2877,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[7,18,32],"tags":[],"class_list":["post-2876","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-revista","category-slides"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2876","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2876"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2876\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2882,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2876\/revisions\/2882"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2877"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2876"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2876"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2876"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}