{"id":2959,"date":"2026-03-23T10:00:00","date_gmt":"2026-03-23T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/?p=2959"},"modified":"2026-03-18T15:27:41","modified_gmt":"2026-03-18T15:27:41","slug":"esa-costumbre-deslumbrante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/esa-costumbre-deslumbrante\/","title":{"rendered":"Esa costumbre deslumbrante"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Alegatos vivientes contra la uniformizaci\u00f3n de la cultura, los clubes de cine desempe\u00f1an un papel clave al democratizar el acceso a un m\u00e1s amplio panorama cinematogr\u00e1fico y fomentar la formaci\u00f3n de p\u00fablicos cr\u00edticos. Al recrear el ritual del disfrute colectivo en la sala a oscuras, abstrae a las personas del consumo individual y auspicia el encuentro con otros. Con Musidora, Paran\u00e1 ha encontrado adem\u00e1s un espacio dedicado a conformar comunidad. La experiencia se enfrenta a la duod\u00e9cima temporada, lo que justifica una entrevista con sus responsables: Carlos Pag\u00e9s y Pablo Russo.<\/h2>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Uno y otro buscaba del mundo las coordenadas desde donde proyectarse. Un d\u00eda, sin querer se encontraron. Fue en un abrir y cerrar de ojos. Hola, soy Pablo Russo. Carlos Pag\u00e9s, mucho gusto. Desde entonces son parte de una experiencia sostenida que se alimenta del deseo de compartir un tipo de cine que no suele encontrar d\u00f3nde mostrarse.<br>En efecto, el Cine Club Musidora tiene una historia de pel\u00edcula, sin extras, que no se explica solamente en la consecuente calidad de su programaci\u00f3n ni en gestos de laboriosidad cin\u00e9fila, como subtitular una pel\u00edcula con solvencia y esmero, simplemente porque vale la pena que un pu\u00f1ado de personas inquietas se asome a esa obra en Paran\u00e1. Tampoco termina de entenderse si exclusivamente se presta atenci\u00f3n al v\u00ednculo respetuoso que urdieron Russo y Pag\u00e9s, tan diferentes como sociables, portadores de un pedigr\u00ed campechano y citadino a la vez.<br>Es como si hubiera algo en la aventura que no se advierte hasta que el observador insiste y tropieza con la evidencia de que en torno a Musidora se ha constituido una comunidad de ciudadanos diversos en edad, perfil profesional y aquello sustancial que se desprende de las dis\u00edmiles formas de vestir. A ese colectivo lo une cierta sensibilidad hacia un modo de contar que, al singularizar los relatos, genera un sentido de pertenencia plural.<br>La verdad es que cuando Pag\u00e9s y Russo se encontraron en Paran\u00e1 cada cual contaba con una trayectoria, compuesta ya de unos cuantos episodios. No se conoc\u00edan entre s\u00ed, ni de mentas. Musidora no era parte de un diccionario que compartieran. He all\u00ed una primera sorpresa.<br>Como se sabe, en las relaciones interpersonales las se\u00f1ales duran unos instantes; lo que permanece es el misterio, como en la noche la huella invisible de la estrella fugaz. Por eso, a la distancia, es dif\u00edcil establecer qu\u00e9 nivel de la intuici\u00f3n funcion\u00f3 en uno y otro para que la alianza se conforme; qu\u00e9 gesto del interlocutor, qu\u00e9 actitud ajena, qu\u00e9 tipo de definici\u00f3n los anim\u00f3 a transformar dos individualidades en un equipo; a qui\u00e9nes de los conocidos en el pasado, en tantas andanzas de la construcci\u00f3n cultural o de la bohemia barrial, les reson\u00f3 la persona que le estaban presentando; a qu\u00e9 personaje de cu\u00e1l historieta, novela o pel\u00edcula les hizo acordar ese ser que ten\u00edan enfrente.<br>Cumple doce a\u00f1os aquella confluencia de caminos. Y ellos siguen remando contra la corriente. No importa el lugar donde la proyecci\u00f3n acontezca, en la pel\u00edcula de Musidora siempre sucede m\u00e1s o menos lo mismo. Llegan con paso artesano a tomar previsiones para que respire lo inerte. Crean paisajes ef\u00edmeros que se alojan en la memoria. Levantan una carpa de circo, de la que al rato no queda ni el rastro.<br>En este orden, la puerta se desperezar\u00e1 con crujido de bisagras, los espacios vac\u00edos comprender\u00e1n que en breve se llenar\u00e1n de presencias sintientes, las sillas buscar\u00e1n su disposici\u00f3n; se erigir\u00e1 la blanca pantalla, austera, multidimensional; se probar\u00e1n los equipos; los espectadores arribar\u00e1n a la ceremonia que comienza siempre puntual con la presentaci\u00f3n del filme; la sala anochecer\u00e1 y los espectadores fosforecer\u00e1n por dentro, mientras las emociones corretear\u00e1n por curiosos cruces del tiempo y el espacio. Luego de la proyecci\u00f3n, se desovillar\u00e1 entre los presentes una charla en fuga hasta el nos vemos de la vereda. El regreso a casa prolongar\u00e1 el despu\u00e9s.<br>Los encargados del hola y el adi\u00f3s permanecer\u00e1n all\u00ed, al pie de un imaginario portal, mientras dure la ceremonia. Una semana tras otra, los instantes de la bienvenida y el saludo final le permiten a los asistentes juntarse con impresiones probablemente equ\u00edvocas sobre ellos, que en alg\u00fan momento intercambiar\u00e1n sin lograr ponerse de acuerdo.<br>Tal vez al secreto del dueto haya que buscarlo en la alquimia de caracteres alcanzada entre quien en cualquier momento parece que te canta las 40 y quien buscar\u00e1 la manera condescendiente de dejar en claro las cosas; entre el de lacio flequillo a dos aguas y el de la cabellera en retirada; entre aquel al que la inquietud le desasosiega el gesto corporal y el que prefiere bajar un cambio y mantener prudente distancia; entre el expresivo y el medido, el de figura ligera y el morrudo, ambos buena onda, interesados en ser parte de una experiencia comarcana y cosmopolita de sentir el cine y de abordarlo.<br>Es valioso que los equipos puedan narrar su historia mientras la van escribiendo. Esa po\u00e9tica es un modo de refundarse. Cada retrospectiva es humedad que pudre la semilla y augura nuevos brotes.<br>Adem\u00e1s de valorar los aportes de Pag\u00e9s y Russo a la cultura cin\u00e9fila de Paran\u00e1, la entrevista con Tekoha puede servir para apreciar la significaci\u00f3n de una especie de paradoja por la que proyectos que no son pensados bajo el r\u00e9gimen del r\u00e9dito econ\u00f3mico, sin embargo hacen mejor, menos conformista, la vida de la comunidad.<br>Desde que el proyector encendi\u00f3 las correr\u00edas en Gualeguaych\u00fa 171, Pag\u00e9s y Russo privilegian la construcci\u00f3n conjunta de un destello f\u00edlmico para navegantes mecidos por las mareas de lo contingente. Sin hacer olas, se las ingenian para que las eventuales diferencias hundan sus ra\u00edces en el instante de oscuridad del faro. Y el barco sigue.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"585\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/cine1-1024x585.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2961\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/cine1-980x559.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/cine1-480x274.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Unir los puntos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una probabilidad es que cuando el lector complete su parte del pacto y analice la arquitectura de los ejercicios de memoria de uno y otro, piense si no es cierto que es nuestra percepci\u00f3n la que convierte lo que somos y hacemos en una sucesi\u00f3n continua de eventos, conectados en virtud de cierta tendencia a dar cuenta de ellos.<br>Persistencia retiniana llam\u00f3 el ingl\u00e9s Peter Roget al fen\u00f3meno por el cual las im\u00e1genes permanecen en los laberintos \u00f3pticos. Esa estela visual une lo inmediato a lo precedente, proyecta lo pret\u00e9rito al presente y provoca la sensaci\u00f3n de fluidez de aquello que nos rodea. La ilusi\u00f3n \u00f3ptica del movimiento se genera cuando las im\u00e1genes suceden a una velocidad mayor de 10 cuadros por segundo. A partir de entonces el cerebro las procesa encaden\u00e1ndolas y nos convence de que hay corriente. Entonces, algo fluye. En la entrevista sucede lo que en una pel\u00edcula: nadie repara en la soledad de cada fotograma; al asociarlos, Pag\u00e9s y Russo le asignan un sentido. En fin, que si se mira atentamente, tambi\u00e9n los testimonios muestran y ocultan. Como un reflector que mira el mar. Como un filme.<br>Unos 130 a\u00f1os despu\u00e9s de que los hermanos Lumi\u00e9re transformaran la llegada de un tren a vapor al puerto pesquero de La Ciotat en parte de la historia visual de nuestro tiempo, Musidora propone un cine que interrogue, que evite caer en el absurdo de un mundo sobreabundado de certezas audiovisuales y pol\u00edticas, que sea la experiencia real de una fantas\u00eda evanescente; un simb\u00f3lico retazo de celuloide que se nos entrevera en la sensibilidad, un di\u00e1logo que se desprende de una red infinita o una escena deslumbrante, bella, ingeniosa, que flota sin v\u00e9rtigo por la experiencia del existir. As\u00ed queda en nuestra memoria y se expande.<br>Insignificante y profundamente f\u00e9rtil, la experiencia de gesti\u00f3n cultural que late en Musidora es una simiente parlanchina que pone frente a frente al pasado y al presente, con luz de minero. La idea de dialogar con Carlos Pag\u00e9s y Pablo Russo est\u00e1 sostenida por ese tibio fulgor de vela.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfC\u00f3mo surgi\u00f3 la idea de armar un cine club?<br><\/strong>\u2013Carlos: En mi caso, crear un cine club fue la manera m\u00e1s sencilla de insertarme en la vida cultural de la ciudad, despu\u00e9s de venirme a vivir a Paran\u00e1. Tengo desde muy chico una relaci\u00f3n estrecha con el mundo de las artes. Comenc\u00e9 a frecuentar precozmente salas de cine y recitales, solo, entre los doce y los trece a\u00f1os. Ese h\u00e1bito de cultivo me fue convirtiendo gradualmente en cin\u00e9filo y mel\u00f3mano, y como mi relaci\u00f3n con el mundo material es medio renacentista, a lo largo de los a\u00f1os fui consolidando experiencia te\u00f3rica y pr\u00e1ctica en diferentes especialidades relacionadas con el cine, la m\u00fasica y la pl\u00e1stica. Durante la primavera democr\u00e1tica y hasta finales de los ochenta fui principalmente artista pl\u00e1stico y coordinador de centros culturales en el conurbano bonaerense, del que soy originario. A partir de los noventa, en lo que hoy es CABA, comenc\u00e9 a formar parte de la escena musical y audiovisual en diferentes \u00e1reas, que iban desde el periodismo en publicaciones y programas radiales sobre m\u00fasica, hasta la direcci\u00f3n de arte en cine, movi\u00e9ndome indistintamente entre el campo profesional y el under.<br>Al mudarme ac\u00e1, sab\u00eda que insertarme localmente en cualquiera de esas actividades iba a llevar m\u00e1s tiempo, si es que se daba. Entonces decid\u00ed encarar un cineclub, que era una actividad bien conocida por m\u00ed. Asist\u00ed a muchos durante d\u00e9cadas -desde los modestos cineclubes del Hogar Obrero en el conurbano, hasta los m\u00edticos Cine Club Buenos Aires y Cine Club N\u00facleo, en CABA- y program\u00e9 varios en los centros culturales que mencion\u00e9 antes, y \u00faltimamente tambi\u00e9n, dentro del Colectivo Rutemberg, una productora audiovisual de la que soy miembro.<br>En 2013 program\u00e9 un ciclo de tres meses en La Hendija, pero no segu\u00ed adelante de manera regular porque todav\u00eda no me hab\u00eda mudado definitivamente a Paran\u00e1. Al a\u00f1o siguiente nos encontramos con Pablo y decidimos unificar los proyectos, primero como Cine Club La Hendija y despu\u00e9s como Cine Club Musidora.<br>\u2013Pablo: Por mi parte, como organizador y programador, ten\u00eda experiencias previas varias, casi todas en Buenos Aires: La Paternal Cine Ambulante y Cine Club Maip\u00fa, y participaciones en Buenos Aires Mon Amour y en Cine Club Agite Cultural. Tambi\u00e9n fueron importantes mis vivencias como espectador desde mi m\u00e1s tierna infancia: en Paran\u00e1, en la Alianza Francesa de la segunda mitad de los ochenta y en La Hendija de sus primeros a\u00f1os; en Buenos Aires, en propuestas cineclub\u00edsticas de lo m\u00e1s variadas: desde ciclos en la Facultad de Ciencias Sociales a los encuentros de cine bizarro de Nocturna, la Cinemateca Vida o el Cine Club Eco.<br>A fines de 2013, despu\u00e9s de veinte a\u00f1os, regres\u00e9 a Paran\u00e1 y me acerqu\u00e9 a La Hendija para ver la posibilidad de reactivar un ciclo de cine que hab\u00eda sostenido en 2012 en ese espacio, aprovechando que viajaba a dar clases quincenales a Santa Fe. Cristina Schwab, quien estaba a cargo de la cooperativa que gestionaba la agenda de actividades del centro cultural en ese entonces, nos reuni\u00f3 con Carlos, que hab\u00eda concretado un ciclo en 2013. O sea: ambos est\u00e1bamos con la misma idea y La Hendija nos junt\u00f3 -no fue el viento, ni dios- para coordinar energ\u00edas.<br>Es un momento que recuerdo como extra\u00f1o, una reuni\u00f3n de verano de 2014 en el hall de la sala 1, donde alguna vez funcion\u00f3 un cafecito en el que la gente se quedaba charlando en las previas y post funciones de los noventa.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfPor qu\u00e9 extra\u00f1o?<br><\/strong>\u2013P.: Extra\u00f1o porque no nos conoc\u00edamos previamente, y trabajar en un proyecto cultural sin fines de lucro, que tiene rasgos minimalistas cercano a lo \u00edntimo (aunque sea p\u00fablico) y en el que la impronta de quien lo lleva adelante (la formaci\u00f3n est\u00e9tica y orientaci\u00f3n pol\u00edtica) es determinante, implica tener que congeniar en varios aspectos.<br>Result\u00f3 que con Carlos lo hicimos, nos complementamos bien en cuanto a lo que podr\u00edamos llegar a programar. Fue creciendo una impronta compartida a lo largo de 2014, con dos funciones semanales bajo el nombre de Cine Club La Hendija. Al a\u00f1o siguiente, a poco de arrancar la temporada, tuvimos la inoportuna visita de dos bur\u00f3cratas del INCAA que sancionaron la falta de autorizaci\u00f3n para proyectar una pel\u00edcula iran\u00ed por \u00fanica vez ante una docena de personas, y desde la direcci\u00f3n del centro cultural tomaron la decisi\u00f3n de terminar con el proyecto para evitar complicaciones legales absurdas.<br>Con Carlos decidimos continuar renombrando al cine club como Musidora, y encontramos cobijo -hasta la pandemia de 2020- en el Casal de Catalunya.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ellos2-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2962\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ellos2-980x551.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ellos2-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Foja de servicios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfQui\u00e9nes eran hasta ese momento Carlos Pag\u00e9s y Pablo Russo?<br><\/strong>\u2013P.: Pablo Russo era un proyecto de ser humano latiendo por 38 a\u00f1os, periodista, docente, productor cultural, hincha de Argentinos Juniors, un poco de all\u00e1 y otro tanto de por ac\u00e1.<br>\u2013C.: Carlos Pag\u00e9s era un bonaerense de 56 a\u00f1os, a esa altura ya fallido como proyecto de ser humano, fot\u00f3grafo, artista pl\u00e1stico, utilero, escen\u00f3grafo, traductor, periodista especializado en cine y m\u00fasica, gestor cultural e hincha de Boca.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 imaginaron entonces y cu\u00e1nto de eso estuvo ajustado a lo que sucedi\u00f3 en realidad?<br><\/strong>\u2013P.: Imaginaba un espacio en el que poder compartir con otras personas materiales cinematogr\u00e1ficos que no fueran de f\u00e1cil acceso (que no estuvieran en circulaci\u00f3n comercial al menos local), fomentando la mirada cr\u00edtica y aportando al derecho al acceso a la diversidad cultural. Y, sobre todo, que eso sea en la oscuridad de una sala, generando un hecho social muy distinto al consumo en contexto de aislamiento. Todo eso ocurri\u00f3 y sigue ocurriendo.<br>\u2013C.: S\u00ed, la idea era b\u00e1sicamente esa: crear un reducto para el consumo cin\u00e9filo, curado, que adem\u00e1s de albergar a entusiastas declarados pudiera servir de espacio de iniciaci\u00f3n para cin\u00e9filos en ciernes, dado que las pocas salas que hab\u00eda en la ciudad, al ofrecer solamente pel\u00edculas comerciales de entretenimiento, no favorec\u00edan la formaci\u00f3n de espectadores.<br>El cineclub ven\u00eda a cubrir entonces esa franja cultural medio abandonada, mediante la proyecci\u00f3n de pel\u00edculas que, a nuestro entender, estuvieran atravesadas por m\u00ednimas inquietudes autorales.<br>Subrayo la curadur\u00eda porque algunas de las pel\u00edculas que compartimos en Musidora no tienen distribuci\u00f3n ni estreno comercial en el pa\u00eds; son filmes seleccionados y subtitulados por nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/cine3-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2963\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/cine3-980x552.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/cine3-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013Las razones que justificaron el intento inicial, \u00bfsiguen vigentes?<br><\/strong>\u2013P.: S\u00ed, siguen vigentes a pesar de que, con las plataformas y el cine on demand, las posibilidades de acceso son distintas. De todas maneras, la oferta actual es abrumadora y en lo que se destaca nuestra propuesta es, por un lado, en el criterio de programaci\u00f3n (que es seguido con atenci\u00f3n incluso por gente que no viene a las funciones) y, por el otro, en la experiencia de ver cine con otras y otros, venciendo la soledad y el aislamiento.<br>\u2013C.: S\u00ed, las razones siguen vigentes. Hay cierto tipo de cine que en Paran\u00e1 no se estrena comercialmente y sigue sin poder ser visto proyectado. Como dice Pablo, adem\u00e1s de la oferta concreta de material seleccionado, que mayormente no tiene distribuci\u00f3n en el interior del pa\u00eds, el cineclub procura preservar la experiencia cinematogr\u00e1fica original, es decir, salir de tu casa, ir hasta una sala y sentarte a ver una pel\u00edcula completa, sin interrupciones, en la penumbra de un espacio colectivo. El cine de plataformas deja fuera de la ecuaci\u00f3n alguna de estas dos cosas. En el cineclub encontr\u00e1s ambas.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfEn qu\u00e9 consiste, formal y simb\u00f3licamente, ser parte de un cine club?<br><\/strong>\u2013P. y C.: Suponemos que debe variar con cada grupalidad cineclubera. En nuestro caso, formalmente no consiste en nada m\u00e1s que el compromiso por sostener las funciones cada semana, analizar propuestas fuera del ciclo habitual, pensar la programaci\u00f3n, escribir algunos textos breves, hacer la gr\u00e1fica, difundirla en las redes, etc. Todo eso lo planificamos, habitualmente, en una amistosa cena semanal post funci\u00f3n (preferentemente pizza) o, si quedan cosas por delinear, v\u00eda whatsapp. No tiene otra formalidad, es un cine club de hecho y ambos estamos en muchas cosas a la vez como para encarar alguna burocracia innecesaria.<br>Simb\u00f3licamente, implica ser parte de la oferta cultural -a esta altura, tambi\u00e9n hist\u00f3rica- de la ciudad y, de este modo, aportar a la construcci\u00f3n de sentidos e identidades con una actividad que es crucial e inherente a la producci\u00f3n audiovisual: el encuentro de las obras con el p\u00fablico al momento de la exhibici\u00f3n. Formamos parte del gran campo de la mediaci\u00f3n entre las obras y sus condiciones de recepci\u00f3n, del momento de su apropiaci\u00f3n por parte del p\u00fablico paranaense. Ser promotor, part\u00edcipe y testigo de ese encuentro produce tambi\u00e9n una gran satisfacci\u00f3n. Nos gusta pensar, adem\u00e1s, que, siendo parte del cineclub desde un rol diferenciado, el p\u00fablico asistente comparte con nosotros el valor simb\u00f3lico de la tarea.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"576\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ellos3-576x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2964\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"576\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/extra1-576x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2965\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfHay algo que explique que haya al menos tres clubes de cine en Paran\u00e1 o es mera casualidad?<br><\/strong>\u2013P. y C.: No conocemos o tal vez no exista (a\u00fan) una historiograf\u00eda del cineclubismo en Paran\u00e1, aunque entendemos que la actividad ha tenido un desarrollo importante en \u00e9pocas anteriores. Las etiquetas son dif\u00edciles, pero habr\u00eda que intentar una m\u00ednima distinci\u00f3n entre las ofertas permanentes y los ciclos eventuales (que tambi\u00e9n pueden constituirse en cineclubes con el tiempo).<br>Cualquier hip\u00f3tesis que aventuremos no tiene el sustento de ning\u00fan an\u00e1lisis sistem\u00e1tico; a priori, podr\u00eda decirse que es una actividad que cubre alg\u00fan tipo de vacancia -aunque sea por nichos de programaci\u00f3n-, que propone formas de encuentro concretas en el espacio p\u00fablico y que, a su vez, resultan econ\u00f3micas de realizar, tanto de concretar como de participar.<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>\u2013\u00bfTienen relaci\u00f3n los cineclubes del pa\u00eds o la regi\u00f3n? \u00bfSon parte de un colectivo de gestores o una red para la circulaci\u00f3n de materiales de inter\u00e9s com\u00fan?<br><\/strong>\u2013P.: Somos amigos de los Rel\u00e1mpago Verde, hemos generado alguna proyecci\u00f3n conjunta y coincidimos en apoyar un par de iniciativas acad\u00e9micas. Tenemos alg\u00fan v\u00ednculo con la gente del Cine Club Santa Fe, que alguna vez nos ha invitado a encuentros internacionales de los que no hemos podido participar hasta el momento. Tambi\u00e9n conocemos gente que hace lo mismo en Buenos Aires. No formamos parte, como Cine Club Musidora, de ninguna red formal.<br>\u2013C.: Agregar\u00eda que, adem\u00e1s de ser b\u00e1sicamente autogestivos y no tener finalidad de lucro, una de las razones de la falta de encuentro entre los cineclubes del pa\u00eds es que buena parte de ellos funcionan, de alguna manera, en las sombras. La actividad no est\u00e1 legislada para funcionar a baja escala. Mientras exist\u00eda el INCAA, las demandas burocr\u00e1ticas hacia los cineclubes eran excesivas -por no decir demenciales- para una labor no remunerada, dirigida a un p\u00fablico reducido.<br>Por esa raz\u00f3n, muchos cineclubes que no cuentan con cobertura institucional prefieren estar fuera del radar. Y por esa misma raz\u00f3n, al estar privados de haberes, subsidios o cualquier otro tipo de incentivos, se complica mucho la organizaci\u00f3n de encuentros federales. Mantenemos, no obstante, contacto privado con personas que han organizado u organizan cineclubes en distintos lugares, dentro y fuera del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfCu\u00e1l es la propuesta de Musidora? \u00bfQu\u00e9 es lo que lo identifica?<br><\/strong>\u2013P.: La propuesta es poder encontrarse semanalmente para compartir una funci\u00f3n en un ambiente amigable, respetuoso, que emule lo mejor posible una sala de cine y ofrezca alg\u00fan material informativo complementario a la proyecci\u00f3n. La permanencia\/continuidad es fundamental en nuestro proyecto, que el p\u00fablico sepa que, durante todo el a\u00f1o, tal d\u00eda de la semana, a tal hora y en tal lugar (los mi\u00e9rcoles a las 20.30. en Saltimbanquis) hay una funci\u00f3n de cineclub.<br>Hay gente que viene sin saber lo que se proyecta. Eso da cuenta de otro rasgo que nos identifica: la calidad de la programaci\u00f3n. Solemos decir que proyectamos pel\u00edculas que no ofenden la inteligencia de los y las espectadoras. Tambi\u00e9n nos identifica la construcci\u00f3n com\u00fan con espacios autogestivos relacionados a lo cultural, como hacemos actualmente con los amigos de Saltimbanquis, quienes amorosamente nos abrieron las puertas de la sala, habitualmente destinada a usos teatrales.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfEsa marca identitaria estuvo presente desde un primer momento o fue construy\u00e9ndose?<br><\/strong>\u2013P.: Siempre estuvo y se va notando m\u00e1s con el tiempo, como algunas arrugas.<br>\u2013C.: Lo estructural estuvo presente desde la primera proyecci\u00f3n. Sab\u00edamos de entrada que no quer\u00edamos organizar solamente ciclos eventuales, sino ser parte integral de la agenda cultural de la ciudad, ofreciendo una programaci\u00f3n semanal en forma regular: desde hace doce a\u00f1os, todos los mi\u00e9rcoles hay funci\u00f3n en Musidora.<br>Lo que fue cobrando mayor diversidad con el tiempo fue la inclusi\u00f3n de algunos ciclos especiales dentro de la programaci\u00f3n, que nos permitieran enfocarnos m\u00e1s espec\u00edficamente en g\u00e9neros menos transitados dentro de la cartelera habitual del cineclub. Por lo dem\u00e1s, el proyecto se inserta dentro de una tradici\u00f3n cineclubera que en Argentina tiene m\u00e1s de 100 a\u00f1os.<br>Los cineclubes cumplieron diferentes funciones a trav\u00e9s de su larga historia. Antes de que aparezcan los formatos de distribuci\u00f3n hogare\u00f1a, las pel\u00edculas se ve\u00edan en el cine una vez y listo. Si te gustaban mucho pod\u00edas volver al d\u00eda siguiente, pero una vez que se retiraban de cartelera, los films quedaban solamente en tu memoria. Durante ese tiempo, los cineclubes cumplieron sobre todo tareas de reposici\u00f3n. Uno pod\u00eda volver a ver, no s\u00e9, Cuando huye el d\u00eda, por ejemplo, cinco a\u00f1os o seis a\u00f1os despu\u00e9s de su estreno en salas. A partir del VHS, los cineclubes comenzaron a realizar tareas todav\u00eda m\u00e1s pedag\u00f3gicas, a ser importantes en t\u00e9rminos de curadur\u00eda, porque tener en el videoclub una estanter\u00eda completa de VHS disponibles no garantizaba que la gente pudiera desarrollar por s\u00ed misma criterios de selecci\u00f3n.<br>Esa es la etapa en que los cineclubes empiezan a ofrecer ciclos con retrospectivas de directores, corrientes, estilos, etc\u00e9tera. Esa modalidad se mantuvo m\u00e1s o menos estable hasta que sobrevino la crisis actual del sector, que implic\u00f3 cierres masivos de salas y distribuidoras. A partir de ese momento, y sin perder el car\u00e1cter pedag\u00f3gico anterior, los cineclubes comenzaron a cubrir tambi\u00e9n el vac\u00edo dejado por la ausencia de salas y distribuidoras, acerc\u00e1ndole al p\u00fablico pel\u00edculas que de otra manera se les har\u00eda muy dif\u00edcil poder ver. La identidad de Musidora est\u00e1 principalmente marcada por esta realidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"591\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/cine2-1024x591.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2966\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/cine2-980x565.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/cine2-480x277.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013Las diferentes sedes que tuvo el cine club, \u00bfhablan adem\u00e1s de distintas etapas de la experiencia o se fueron afrontando como un simple problema de locaci\u00f3n?<br><\/strong>\u2013P. y C.: Retrospectivamente, se pueden pensar etapas vinculadas a las locaciones como quien se muda de casa y recuerda lo que vivi\u00f3 en cada una, pero forman parte de un continuum que tiene que ver con la b\u00fasqueda de la rutina semanal de la que hablamos antes. Por eso, a pesar de no contar con una sede f\u00edsica propia y considerarnos ambulantes, intentamos tener permanencia en cada espacio para los ciclos semanales durante todo el a\u00f1o.<br>Luego de la primera temporada en el Centro Cultural La Hendija, fue el Casal de Catalunya de Paran\u00e1 (cuando estaba en calle Nogoy\u00e1) quien aloj\u00f3 el proyecto hasta el inicio de la pandemia. El Covid nos oblig\u00f3 al parate cuando empez\u00e1bamos el a\u00f1o y reci\u00e9n pudimos retomar en el verano siguiente. Ah\u00ed fue cuando pasamos, por invitaci\u00f3n del entonces director de la Casa de la Cultura, Sebasti\u00e1n Bergalio, a programar funciones en el patio de ese espacio dependiente de la Secretar\u00eda de Cultura de Entre R\u00edos, manteniendo la distancia estipulada y las medidas sanitarias que estaban vigentes. El tama\u00f1o del living del Casal de Catalunya nos imposibilitaba poder regresar con esas normativas sanitarias, por lo que nos fuimos quedando en la Casa de la Cultura, donde nos garantizaron continuidad y absoluta autonom\u00eda y libertad: cuando baj\u00f3 la temperatura nos metimos en la sala mayor, que por sus dimensiones permit\u00edan el distanciamiento. Con el cambio de gesti\u00f3n a nivel provincial entendimos que nuestro proyecto no se alineaba con los ejes de los nuevos tiempos pol\u00edticos y que era mejor seguir la construcci\u00f3n desde un espacio absolutamente autogestivo. As\u00ed fue que llegamos a Saltimbanquis, a principios de 2024.<br>Adem\u00e1s de estos ciclos regulares, hemos tenido funciones en espacios muy diversos. Alguna vez proyectamos junto al Sindicato Entrerriano de Prensa y Comunicaci\u00f3n en la Facultad de Ciencias de la Educaci\u00f3n; en un ciclo junto a un programa de Extensi\u00f3n en la Facultad de Trabajo Social de la UNER y tambi\u00e9n en la sede de Gualeguaych\u00fa, as\u00ed como en los sindicatos ATE (calle Col\u00f3n) y AJER durante un verano. En Barriletes en los \u00faltimos veranos, durante febrero en el patio al aire libre. Asimismo, proyectamos en todas las ediciones del Festival Callejero por la Memoria, que organiza Barriletes, y formamos parte de la muestra del Festival de Cine Migrante que hace unos a\u00f1os hab\u00eda organizado Alicia Naput desde la Fcedu en la Casa de la Cultura. Desde hace tres a\u00f1os tambi\u00e9n acompa\u00f1amos al Casal de Catalunya con sus proyecciones del Festival Omnium (cortometrajes de Barcelona). En los \u00faltimos dos veranos tambi\u00e9n programamos los jueves en Concordia, entre diciembre y marzo, en el comedor popular Pal R\u00edo, que gestiona una cooperativa de pescadores de la zona sur de esa ciudad, en la costanera, con el Uruguay de fondo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Atr\u00e1s y a futuro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 balance hacen del 2025 que atraves\u00f3 Musidora?<br><\/strong>\u2013P.: Fue un buen a\u00f1o. Tuvimos m\u00e1s de 50 funciones. Proyectamos en Concordia en el ciclo que comentaba antes. Para el Festival Callejero por la Memoria trajimos un estreno, Conadepianos, y a su director, Juan Arazi, a charlar con el p\u00fablico; estuvimos en febrero en el patio de Barriletes y en marzo con el Casal de Catalunya con el festival de cortos. Entre marzo y diciembre, en Saltimbanquis cada semana, con un parate breve en julio por la ola polar.<br>\u2013C.: S\u00ed, estuvo muy bien. En la segunda mitad del a\u00f1o registramos un leve descenso en la convocatoria comparada con a\u00f1os anteriores. Pero no es, de momento, algo que nos preocupe. Desde que comenzamos con el cineclub hemos proyectado con la misma pasi\u00f3n para 5 personas (nuestro piso hist\u00f3rico) que para 70 (nuestra mayor convocatoria por funci\u00f3n hasta hoy).<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013Nunca antes ha habido tanta producci\u00f3n audiovisual. \u00bfQu\u00e9 clima cultural y narrativo auspicia la parcela hegem\u00f3nica y dominante de la cinematograf\u00eda?<br><\/strong>\u2013P.: No tengo datos para este an\u00e1lisis y a\u00fan parece pronto para entender cabalmente c\u00f3mo impactar\u00e1 la utilizaci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas en la industria y en sus productos, la Inteligencia Artificial, por ejemplo.<br>\u2013C.: Me parece que hay distintos niveles de an\u00e1lisis posibles porque, entre todas las artes, el cine es la especialidad que m\u00e1s dinero necesita para su realizaci\u00f3n. Por ese motivo, la influencia cultural que promueve el cine est\u00e1 indefectiblemente atravesada por la conformaci\u00f3n de su industria. Hist\u00f3ricamente, el inter\u00e9s por la rentabilidad siempre dej\u00f3 margen de acci\u00f3n para la producci\u00f3n de pel\u00edculas con mayor compromiso art\u00edstico. Aunque su prop\u00f3sito invariablemente fue obtener beneficios, la propia industria asum\u00eda cierto balance entre producciones m\u00e1s y menos rentables.<br>De un tiempo a esta parte, la producci\u00f3n cinematogr\u00e1fica qued\u00f3 en manos de un sector altamente concentrado, formado por personas que no pertenecen hist\u00f3rica ni vocacionalmente a \u00e9l, que produce cine mediante an\u00e1lisis de mercado y se entromete en la realizaci\u00f3n, bajando directivas permanentes a las y los guionistas y directores. Realizadores importantes como Kenneth Lonergan (Margaret, Manchester by the Sea) dejaron de filmar hartos de tener que negociar \u201cnotes\u201d en interminables reuniones corporativas con gente que no entiende nada de cine.<br>Es cierto que, a nivel internacional, en n\u00fameros, se est\u00e1 produciendo anualmente mucho m\u00e1s cine que nunca. Una de las razones es el abaratamiento de costos, como producto no solo de las nuevas tecnolog\u00edas, sino de una reducci\u00f3n creciente en la cantidad de profesionales empleados por el sector y tambi\u00e9n de sus haberes, que est\u00e1n a la baja desde hace a\u00f1os.<br>Otra raz\u00f3n de la mega producci\u00f3n actual es la disputa por la oferta de las grandes compa\u00f1\u00edas de streaming, que en este momento dominan el sector audiovisual. No obstante, la magnitud de esa producci\u00f3n no tiene correlato art\u00edstico. El n\u00famero anual de pel\u00edculas originales e interesantes es cada vez menor, y, con algunas pocas excepciones, est\u00e1n realizadas por gente que ya pas\u00f3 los cincuenta a\u00f1os, tiene cierto nombre y en virtud de su notoriedad puede conseguir recursos independientes que no comprometen tanto su obra. Pero en t\u00e9rminos generales, la industria est\u00e1 privilegiando la producci\u00f3n en masa a bajo costo de pel\u00edculas destinadas al entretenimiento, en su sentido m\u00e1s banal.<br>Encontrar financiaci\u00f3n para hacer un cine adulto, inteligente, con cierta hondura, es cada d\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil, incluso para directores internacionales de renombre. De no haber alguna variante, el clima cultural y narrativo va a seguir estando marcado por esas decisiones, que probablemente empeoren con el desarrollo de la IA. Por eso es tan importante, a nivel cultural, el trabajo de rescate y puesta a disposici\u00f3n p\u00fablica que los cineclubes hacen del escaso material aut\u00e9ntico que se produce anualmente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/extra2-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2967\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/extra2-980x551.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/extra2-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Contextos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfPuede asociarse el panorama actual de la cinematograf\u00eda a un proyecto pol\u00edtico a escala global?<br><\/strong>\u2013P.: Siempre existieron los denominados \u201ctanques de Hollywood\u201d y otros discursos audiovisuales, incluso m\u00e1s sutiles, asociados al capitalismo dominante en general. Lo ideol\u00f3gico es inherente al modo de financiamiento y distribuci\u00f3n, as\u00ed como al modo de uso de la tecnolog\u00eda disponible.<br>Eso no ha cambiado y posiblemente se haya intensificado a pesar de una aparente diversificaci\u00f3n o fragmentaci\u00f3n de p\u00fablicos. Esa intensificaci\u00f3n y la destrucci\u00f3n de algunas cinematograf\u00edas nacionales impiden el florecimiento de otros discursos y de voces cr\u00edticas respecto a las hegemon\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfEn qu\u00e9 momento encontr\u00f3 a la cinematograf\u00eda argentina la decisi\u00f3n de vaciar el INCAA? \u00bfYa se perciben las consecuencias o es un fen\u00f3meno que se ir\u00e1 notando con los a\u00f1os?<br><\/strong>\u2013P.: El ataque del gobierno nacional a la industria cinematogr\u00e1fica argentina, de la cual sus aliados pol\u00edticos son c\u00f3mplices, implica la destrucci\u00f3n concreta de puestos de trabajo y de gran parte de la riqueza cultural de la Naci\u00f3n. En 2024 y 2025 no se aprob\u00f3 el fomento a ninguna producci\u00f3n desde el INCAA, las pel\u00edculas que se hicieron ya ven\u00edan de la gesti\u00f3n anterior; se cortaron los fondos de otras que ya hab\u00edan ganado concursos, y esto se est\u00e1 empezando a notar tanto en las pantallas como en el mercado laboral de todos los rubros asociados a esta industria. En paralelo, el porcentaje del cine nacional en taquilla baj\u00f3 abruptamente, as\u00ed como la presencia en festivales internacionales.<br>\u2013C.: Como se\u00f1ala Pablo, en este momento el INCAA enfrenta una destrucci\u00f3n total, a trav\u00e9s de una pol\u00edtica de desmantelamiento primero, y de desfinanciaci\u00f3n completa despu\u00e9s, una maniobra que directamente le sustrae a la instituci\u00f3n ingresos leg\u00edtimos, porque el INCAA nunca recibi\u00f3 dinero de los contribuyentes; es un ente aut\u00e1rquico, que se financia con un porcentaje de los ingresos que genera la actividad cinematogr\u00e1fica en s\u00ed misma (entradas de cine, publicidad, etc\u00e9tera). Todo el relato oficial esgrimido por la gesti\u00f3n actual respecto del INCAA, es falaz.<br>Es cierto que la instituci\u00f3n ha tenido hist\u00f3ricamente dificultades de tipo administrativo, no financiero, como producto de gestiones poco afectas al di\u00e1logo, que no promov\u00edan una participaci\u00f3n m\u00e1s directa de los representantes del sector (t\u00e9cnicos, directores, productores) en las decisiones generales. Pero los reclamos que la gente del cine ten\u00eda hacia el INCAA, guardaban relaci\u00f3n con esto y nada m\u00e1s. El INCAA necesitaba ser renovado, no destruido. Aun funcionando a media m\u00e1quina, su existencia fue fundamental para el desarrollo de la industria, cre\u00f3 muchas fuentes de trabajo leg\u00edtimo, dinamiz\u00f3 el sector, y le brind\u00f3 un gran espaldarazo al cine argentino, que despu\u00e9s de mucho tiempo volvi\u00f3 a tener presencia internacional.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013En medio de este contexto, Entre R\u00edos sostiene un festival internacional de cine, \u00bfqu\u00e9 relaci\u00f3n advierten entre esa iniciativa, las pol\u00edticas p\u00fablicas y el fomento de las producciones argentinas y regionales?<br><\/strong>\u2013P.: En principio, veo alg\u00fan tipo de contradicci\u00f3n, que el sector cinematogr\u00e1fico entrerriano hace bien en seguir aprovechando ante la orfandad de pol\u00edticas audiovisuales a nivel nacional. Digo contradicci\u00f3n porque el FICER es impulsado desde el Instituto Aut\u00e1rquico Audiovisual de Entre R\u00edos y desde el Gobierno de Entre R\u00edos que, sabemos, es parte de una coalici\u00f3n gobernante a nivel nacional que atenta contra la cultura en general y entrega la soberan\u00eda.<br>Creo que el FICER ha logrado continuidad gracias a instalarse en sus primeras cinco ediciones y a sostenerse en la ley aprobada en 2021 y reglamentada en 2023. Esta ley es la principal normativa audiovisual en Entre R\u00edos, que crea el IAAER para fomentar la producci\u00f3n local, la cultura y el empleo en el sector. Ojal\u00e1 resista los tiempos de crisis que vendr\u00e1n.<br>\u2013C.: Yo no soy realizador ni productor, soy gestor cultural, as\u00ed que mi relaci\u00f3n personal con el FICER es b\u00e1sicamente como espectador. El festival ha ido ganando identidad con los a\u00f1os y es, en s\u00ed mismo, excelente. La programaci\u00f3n es muy buena, sus organizadores son profesionales competentes y el evento seguramente representa una ocasi\u00f3n para el encuentro y una ventana de oportunidades para productores y realizadores locales.<br>El asunto es que el cine atraviesa una crisis enorme a nivel de distribuci\u00f3n y exhibici\u00f3n, que en Paran\u00e1 adquiere ribetes verdaderamente dram\u00e1ticos. A diferencia de lo que ocurre en Rosario o Santa Fe, en donde todav\u00eda existen algunas salas p\u00fablicas que ofrecen una cartelera alternativa, de la que el cine nacional forma parte, en materia de cine Paran\u00e1 es una plaza culturalmente abandonada, en la que solo hay salas comerciales destinadas al estreno de tanques norteamericanos. Aunque cueste creerlo, los cineclubes son las \u00fanicas pantallas que le ofrecen al p\u00fablico de Paran\u00e1 una programaci\u00f3n alternativa de manera regular. Que semejante empresa cultural quede en manos tan modestas como las nuestras nos honra, pero es claramente insuficiente.<br>En un punto, todo festival de cine es importante para la cultura y la industria cinematogr\u00e1fica. No obstante, la contradicci\u00f3n entre la realizaci\u00f3n del FICER y las nulas pol\u00edticas p\u00fablicas de distribuci\u00f3n y difusi\u00f3n, se hace evidente desde la misma realizaci\u00f3n t\u00e9cnica del festival, en donde las pel\u00edculas solamente pueden apreciarse como es debido en las salas comerciales asociadas al evento. En Paran\u00e1 no hay un sola sala p\u00fablica, provincial o municipal, en la que pueda verse cine en buenas condiciones t\u00e9cnicas, de manera regular. Ser\u00eda bastante mediocre, adem\u00e1s, asumir como \u201cpol\u00edtica p\u00fablica y fomento a las producciones locales\u201d que pel\u00edculas entrerrianas ganadoras de premios internacionales no se estrenen en salas y solo puedan verse una vez al a\u00f1o en un festival. El cine argentino necesita poder dialogar con su p\u00fablico con mayor frecuencia.<br>Los festivales de cine son importantes, insisto. Pero de no articularse con pol\u00edticas p\u00fablicas que refuercen la distribuci\u00f3n, difusi\u00f3n y contacto directo, regular y cotidiano de la gente con el cine, no dejan de ser otra cosa que islas, novedosas, atrayentes, interesantes, pero sin el impacto cultural que tendr\u00edan, a nivel social, si fueran parte de un proyecto integral.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2013\u00bfSigue habiendo futuro para los clubes de cine? \u00bfQu\u00e9 deparar\u00e1 el 2026 para Musidora?<br><\/strong>\u2013P.: Esperemos que s\u00ed, ya que son espacios de construcci\u00f3n de identidad, de resistencia cultural, lugares de encuentro, de socializaci\u00f3n, de disfrute y de formaci\u00f3n.<br>Para 2026, en principio, Musidora est\u00e1 llevando adelante el ciclo de febrero en Barriletes (Courreges 418) y luego la continuidad semanal desde marzo en Saltimbanquis (Feliciano 546), m\u00e1s all\u00e1 de participar de algunas otras articulaciones que vayan surgiendo.<br>\u2013C.: Frente a las nefastas pol\u00edticas p\u00fablicas de difusi\u00f3n cultural actuales y la ausencia de salas con programaci\u00f3n alternativa, los cineclubes siguen siendo la \u00fanica pantalla viva en la ciudad para quienes quieren ver algo distinto al cine empaquetado que ofrecen las salas comerciales, manteniendo el ritual cinematogr\u00e1fico de la proyecci\u00f3n en un espacio de encuentro. Si esto ser\u00e1 suficiente para enfrentar la tendencia al aislamiento y el quedarse en casa viendo pel\u00edculas por streaming, no lo sabemos. Como lo cuantitativo no nos obsesiona, mientras haya algunas personas con ganas de asistir al cineclub, seguiremos ofreciendo nuestra programaci\u00f3n semanal, tal y como venimos haci\u00e9ndolo desde hace doce a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alegatos vivientes contra la uniformizaci\u00f3n de la cultura, los clubes de cine desempe\u00f1an un papel clave al democratizar el acceso a un m\u00e1s amplio panorama cinematogr\u00e1fico y fomentar la formaci\u00f3n de p\u00fablicos cr\u00edticos. Al recrear el ritual del disfrute colectivo en la sala a oscuras, abstrae a las personas del consumo individual y auspicia el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2960,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[7,8,32],"tags":[],"class_list":["post-2959","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-espectaculos","category-slides"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2959","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2959"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2959\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2968,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2959\/revisions\/2968"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2960"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2959"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2959"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2959"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}