{"id":3110,"date":"2026-06-07T10:00:00","date_gmt":"2026-06-07T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/?p=3110"},"modified":"2026-05-25T01:53:47","modified_gmt":"2026-05-25T01:53:47","slug":"docencia-de-masas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/docencia-de-masas\/","title":{"rendered":"Docencia de masas"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Siempre es productiva la estrategia de regresar sobre la vida y la obra de los que lograron destacarse. En el periodismo de Entre R\u00edos, hay all\u00ed un lugar reservado para Mario Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz. Portador de un donaire de autoridad, demoli\u00f3 las fronteras internas de la comunicaci\u00f3n y la cultura. Con dedicaci\u00f3n, se transform\u00f3 sin buscarlo en un referente. Volver a dialogar con Don Mario supone incomodar las convicciones que animan el quehacer presente.<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No debe haber misterio m\u00e1s grande que la manera en que lo antepasado nos involucra. Lo vivido es una enredadera emocional que se alimenta de una savia que no logra descifrarse. Cuando irrumpe, lo pret\u00e9rito puede estar protagonizado por alguien presente que ejerce influencia desde otro tiempo y lugar, como si fuera a distancia, o tambi\u00e9n por una ausencia significativa.<br>Esa atribuci\u00f3n se presenta como una potestad fantasmag\u00f3rica, ilusoria y terriblemente real, capaz de ahogar a las personas, acorralarlas, aprisionarlas, envilecerlas y apagarlas, obligarlas a ser lo que incluso no quisieran. Pero esa incidencia inexplicable tambi\u00e9n puede funcionar como un faro, una referencia profesional, una gu\u00eda \u00e9tica.<br>A \u00e9l, el nombre de Mario Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz se le empez\u00f3 a ser familiar de escucharlo por radio, mejor dicho, desde la radio. Como productor del programa Honrar la vida, que conduc\u00eda Guillermo Alberto Alfieri, deb\u00eda llamarlo de lunes a viernes, pasadas las 9, para que desde la Agencia Period\u00edstica Federal esa voz de metal y seda interactuara al aire con el l\u00edder del equipo, sobre sucesos de la coyuntura pol\u00edtica provincial. El contacto se produc\u00eda entre dos aparatos de telefon\u00eda fija. Nunca tuvo que esperar: el interlocutor estaba atento y dispuesto, siempre preparado para salir a escena. Qu\u00e9 buen momento de radio constru\u00edan estos periodistas. Alfieri descansaba en Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz. Don Mario descansaba en Guillermo. El fundado respeto que se ten\u00edan habilitaba a que cada cual, con su estilo, con sus formas de expresi\u00f3n provinciana o levemente aporte\u00f1ada, pudiera desarrollar un papel, sin que ninguno bastardee el momento del otro. Eran diez minutos con un sello particular, \u00fanico, en el que se pintaban acuarelas de la sociedad a trav\u00e9s de noticias, contextos y reflexiones.<br>En una ma\u00f1ana oto\u00f1al, tres d\u00e9cadas despu\u00e9s, crey\u00f3 recordar que las reuniones de producci\u00f3n del equipo de Alfieri ocurr\u00edan apenas terminaba la audici\u00f3n, en un bar que estaba ubicado en la equina noroeste de Venezuela y San Mart\u00edn. All\u00ed se hac\u00eda un peque\u00f1o balance, sin ceremonial, mientras se desayunaba. La cabeza del grupo hac\u00eda gala de su sentido de la orientaci\u00f3n al subrayar qu\u00e9 temas de los desarrollados en el programa a\u00fan ten\u00edan potencial expresivo y suger\u00eda con qui\u00e9nes abordarlos en la edici\u00f3n del d\u00eda despu\u00e9s. En el mismo sentido, si la problem\u00e1tica luc\u00eda agotada, propon\u00eda alternativas. Esos encuentros ten\u00edan una asistencia variable, pero siempre contaban con la de la periodista Alejandra S\u00e1nchez.<br>No sab\u00eda si Alfieri alguna vez coment\u00f3 c\u00f3mo conoci\u00f3 a Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz ni en qu\u00e9 circunstancia surgi\u00f3 la chance de compartir un micro radial. Con los a\u00f1os, imagin\u00f3 que en alg\u00fan momento, frente a frente, pudieron haberse auscultado someramente, con el instinto salvaje de aquellos que no han vivido en vano; y que, al conversar incluso de asuntos no estrictamente relacionados, deben haber ponderado el capital que el otro portaba, la competencia, no en el sentido de la rivalidad o la facultad legal que deviene de una autoridad, sino de la aptitud y la capacidad t\u00e9cnica para ejecutar una tarea, en este caso, sostener una conversaci\u00f3n atravesada por saberes m\u00faltiples, aparentemente enfocada en la agenda informativa diaria.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"509\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/mario-2-1024x509.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3112\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/mario-2-980x487.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/mario-2-480x239.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Al micro, Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz lo cerraba con una cita o un verso de alg\u00fan referente de la cultura entrerriana. Era un instante refinado. La proporci\u00f3n justa de delicadeza para comensales sonoros, el cierre de un apartado que se iniciaba con el tratamiento del tema m\u00e1s relevante, al que se encadenaban los dem\u00e1s. Si surg\u00eda algo del momento, se lo aprovechaba con oficio; si no, se proced\u00eda con lo que hab\u00eda sido pensado previamente.<br>Ni Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz con su micro ni Alfieri con su programa se sentaban a ver qu\u00e9 se presentaba, qu\u00e9 se les ocurr\u00eda en el momento. Tener en claro que el objeto de estudio era la realidad les posibilitaba evitar las vac\u00edas referencias autorreferenciales que hoy aplican quienes aseguran dedicarse a la comunicaci\u00f3n en directo. Parte del trabajo de Alfieri y Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz era prever. Si emerg\u00eda lo urgente, lo inesperado, se lo abordaba satisfactoriamente; si la sorpresa no aparec\u00eda, hab\u00eda sustancia comunicacional para sostener la instancia.<br>La parsimonia oto\u00f1al de los almanaques lo encontr\u00f3 comprobando que Don Mario aplicaba esa pauta a todo lo que hac\u00eda. Nacido en Victoria, estudi\u00f3 periodismo en Buenos Aires y se proyect\u00f3 desde Gualeguay, gracias a un abrazo de prensa escrita y radio. Su impronta fue tal que se habla m\u00e1s de \u00e9l que de su padre, Humberto, director de dos diarios gualeyos, con quien aprendi\u00f3 a enderezar los primeros palotes de la comunicaci\u00f3n.<br>En realidad, ten\u00eda tres nombres de pila, en honor a los hermanos Kennedy (Eduardo, Roberto y Mario), una familia de origen irland\u00e9s establecida en la estancia Los Algarrobos, en el departamento La Paz, Entre R\u00edos, que lideraron una insurrecci\u00f3n radical contra el gobierno provisional, en enero de 1932.<br>Sujeto de ideas, Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz era lector fervoroso y m\u00faltiple; mejor a\u00fan, era estudioso de eso diverso, din\u00e1mico, que solemos llamar identidad. Su estrategia estaba animada por tres componentes: un sentido de la curiosidad que no se deslumbraba por la an\u00e9cdota, lo que le permit\u00eda incorporarla a instancias de mayor profundidad anal\u00edtica; un m\u00e9todo para ir construyendo redes de saberes que explicaban la irrupci\u00f3n de nombres propios y confirmaba la existencia de di\u00e1logos a veces imperceptibles entre eventos aparentemente desconectados; y la decisi\u00f3n de aprender sin apuro, que lo convert\u00eda en alguien que no ten\u00eda problemas de perder el tiempo que sea necesario si el asunto val\u00eda la pena.<br>Este tr\u00edpode encierra el secreto de Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz y de tantos otros, que han sembrado de amistad los lugares por donde anduvieron y que aprendieron a portar una sabidur\u00eda que reconoc\u00edan ajena, prestada, colectiva, de la que eran singulares herederos y difusores. Con los a\u00f1os, las ideas perdieron abstracci\u00f3n. Fue cuando entendi\u00f3 que hab\u00eda una esencia transgeneracional, un legado que se jugaba en las nomenclaturas, en la forma que nombramos las cosas, ya se trate de sucesos de la historia, plazas, avenidas, paseos y parques, tradiciones, localidades, estilos musicales, y hasta peces, \u00e1rboles y hierbas medicinales. Su perspectiva de la proximidad, no se limitaba a deslumbrarse por la fon\u00e9tica de las palabras: algo que no se entiende del todo pero que nos explica se juega en los nombres que constituyen ese mapa peculiar que nos aquerencia a un territorio y a su gente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"737\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MAM-8-1024x737.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3113\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MAM-8-980x705.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MAM-8-480x345.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En mente<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La evocaci\u00f3n rompe de alguna manera la fragilidad de cristal de la amalgama de tiempo y espacio que la origin\u00f3. Hablar de alguien no es s\u00f3lo recordarlo o hacerlo presente. Es proyectar por encima de una contingencia una serie de aspectos que siguen reson\u00e1ndonos. Es como versionar una melod\u00eda sensible que nos uni\u00f3 y que al ejecutarse indefectiblemente se altera, se redefine, se reactualiza. Habla del homenajeado, pero sobre todo de aquello que de \u00e9l seguimos teniendo por valioso.<br>En efecto, por el rato que dure la remembranza, tambi\u00e9n quien conmemora se ausenta de un aqu\u00ed y ahora y, en la nostalgia, encuentra un trampol\u00edn desde donde lanzarse a un cielo inverso.<br>La expresi\u00f3n guaran\u00ed \u201c\u00f1ande gente por\u00e3\u201d significa \u201cnuestra buena gente\u201d. Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz la usaba como parte de un saludo radiof\u00f3nico. Apenas fue pronunciada, los rincones citadinos paranaseros que hicieron de escena para la conversaci\u00f3n desaparecieron y cada interlocutor viaj\u00f3 hasta donde quiso, con Don Mario como gu\u00eda et\u00e9reo. Fabi\u00e1n Reato lo crey\u00f3 ver en APF, frente a una m\u00e1quina de escribir. Miraba fijamente la hoja enrollada de papel, en el trance en que buscaba la palabra precisa. Concentrado, absorto: as\u00ed qued\u00f3 en su retina. A su lado, el cenicero desbordado de colillas. De su mano pend\u00eda un cigarrillo encendido. Por su parte, Dar\u00edo Cagliero lo imagin\u00f3 por partida doble: en un estudio de radio, con auriculares colocados, en un metro cuadrado donde adem\u00e1s hab\u00eda papeles de trabajo, un termo servicial y un mate dispuesto; e, inmediatamente despu\u00e9s, observ\u00f3 c\u00f3mo se acercaba caminando por la peatonal San Mart\u00edn, la plaza Alvear o Alameda de la Federaci\u00f3n, con un portafolios lleno de libros, carpetas y casetes. Finalmente, Pablo Morelli lo volvi\u00f3 a contemplar a trav\u00e9s del cristal, desde la sala del operador. En el estudio, ante el micr\u00f3fono, el fulgor de una l\u00e1mpara que le permit\u00eda a Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz leer con familiaridad los textos con los que empezaba el programa ayudaba a conformar una atm\u00f3sfera especial\u00edsima, flotante, tierna, ancestral, misteriosa y luminosa a la vez, del orden de lo espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfC\u00f3mo conocieron a Mario Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz?<br>\u2013 F.R.:<\/strong> El primer recuerdo que tengo de don Mario Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz es su voz elegante fluyendo desde una radio. Era la hora del desayuno y en las ma\u00f1anas de mi pueblo, Gobernador Mansilla, todo el mundo sintonizaba LT 38 Radio Gualeguay para escuchar Espont\u00e1nea. La voz de don Mario era amable, cordial. Lograba ingresar en la intimidad de las casas e instalarse como uno m\u00e1s de la familia.<br>M\u00e1s adelante lo reencontr\u00e9 en Paran\u00e1 cuando ingres\u00e9 a trabajar en la antigua APF (Agencia Period\u00edstica Federal), que hab\u00eda fundado Lucio Uranga. Don Mario era el jefe de redacci\u00f3n. Su dignidad y prestigio era el gran capital que ten\u00eda la agencia y \u00e9l pilotaba esa nave que avanzaba con bastante esfuerzo entre todas las inclemencias.<br><strong>\u2013P:M.: <\/strong>A Don Mario lo conoc\u00ed en la radio, digamos que en su lugar natural. Ya me hab\u00edan contado de \u00e9l algunos locutores amigos que tuvieron el privilegio de compartir espacios donde aprendieron sobre el oficio y la vida, admir\u00e1ndolo.<br>En ese entonces La Calandria se trasladaba de LT14 a Radio UNER Paran\u00e1 y, por ese motivo, tuve el honor de contribuir humildemente desde lo est\u00e9tico a su creaci\u00f3n. Fue ah\u00ed, en los pasillos de la radio donde conversamos por primera vez y percib\u00ed que estaba frente a, como dir\u00eda Atahualpa, un hombre completo.<br><strong>\u2013D.C.: <\/strong>A Mario lo conoc\u00ed a fines de 1994. Fabi\u00e1n Reato me avis\u00f3 que en la agencia APF necesitaban un redactor. Yo era estudiante de Comunicaci\u00f3n y me present\u00e9 a una entrevista.<br>Mario, que era el director period\u00edstico de la agencia, me tom\u00f3 una prueba de redacci\u00f3n de cables. De ah\u00ed en m\u00e1s, durante varios meses fui su empleado y aprendiz.<br><strong>\u2013P.M.:<\/strong> La voz de Don Mario era vibrante, atada al alma. Su expresi\u00f3n era naturalmente profunda y tierna. Eleg\u00eda las palabras en detalle. Era due\u00f1o de una amabilidad fraterna. Qu\u00e9 misterio el de los hombres humildes que son tan sabios que ni se nota. Qu\u00e9 fenomenal virtud la del buen humor para transitar los d\u00edas en la vida. Don Mario\u2026 qu\u00e9 gusto escucharlo. Espec\u00edfico, musical, investigador, chamaneando frente al micr\u00f3fono haciendo se\u00f1as en una danza de mago, paladeando el lenguaje con soltura, po\u00e9ticamente, con una gama de colores solo semejante a la de la naturaleza.<br><strong>\u2013D.C.:<\/strong> Me gusta decir que era un compa\u00f1ero de trabajo, porque si bien era el responsable de la redacci\u00f3n de la agencia de noticias trataba a todo su equipo con el respeto y cari\u00f1o de un compa\u00f1ero m\u00e1s. Era un hombre c\u00e1lido.<br>Se tomaba muy en serio su trabajo y su rol, pero en los momentos de distensi\u00f3n era divertido y nos reun\u00edamos en su oficina para escuchar alguna an\u00e9cdota o relato. Nos encantaba escucharlo re\u00edr a carcajadas.<br><strong>\u2013F.R.:<\/strong> APF funcionaba en los altos de una casona frente a la plaza 1\u00b0 de Mayo. La redacci\u00f3n se distribu\u00eda en dos o tres de las habitaciones y don Mario ten\u00eda su oficina ubicada en el centro. Desde all\u00ed, su voz sal\u00eda a pasear por los pasillos con indicaciones, sugerencias y recomendaciones. Tambi\u00e9n, los eternos tarareos de alguna chamarrita o melod\u00eda que s\u00f3lo \u00e9l conoc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"959\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MAM-7-959x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3114\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>\u2013D.C.:<\/strong> Como periodista era muy profesional. Ten\u00eda un enorme bagaje cultural y pol\u00edtico. Sus compa\u00f1eros, m\u00e1s j\u00f3venes, nos admir\u00e1bamos por el conocimiento que ten\u00eda de Entre R\u00edos. En cada pueblo o paraje, por m\u00e1s remoto que fuera, Mario conoc\u00eda a un guitarrista, a un maestro de escuela, a un referente pol\u00edtico o al bolichero. Era llamativo.<br>Y hoy suena m\u00e1s incre\u00edble si pensamos que toda esa informaci\u00f3n y relaciones las hab\u00eda acumulado en una \u00e9poca sin internet, sin celulares y, en gran parte de la provincia, sin siquiera tel\u00e9fono fijo. Era amigo de todos los referentes de la m\u00fasica y las letras entrerrianas. Ese era un capital enorme. Adem\u00e1s, ten\u00eda un importante archivo escrito y sonoro.<br><strong>\u2013F.R.: <\/strong>Me acuerdo que ten\u00eda an\u00e9cdotas en cada lugar de la provincia porque hab\u00eda recorrido todo el territorio entrerriano y el don inigualable de contarlas con gracia y ocurrencia.<br><strong>\u2013P.M.:<\/strong> En una ocasi\u00f3n compartimos la realizaci\u00f3n de una pieza sonora sobre Juan L. Ortiz. El proyecto era financiado por ARUNA. Se llam\u00f3 Mi universidad, mi pueblo. Radio UNER deb\u00eda presentar cinco materiales. El primero que hicimos fue sobre Juan L. Ortiz. Don Mario me acerc\u00f3 la grabaci\u00f3n de una entrevista que \u00e9l mismo le hab\u00eda hecho en 1978 en Gualeguay. Se trataba de una conversaci\u00f3n de orden c\u00f3smico donde ambos abordaban asuntos como la intromisi\u00f3n de la educaci\u00f3n m\u00e1s o menos formal en el Hecho Po\u00e9tico de cada uno de nosotros.<br>Tambi\u00e9n charlaban del pavor c\u00f3smico que vio Juan L. en los ojos de su nietita cuando, alzando y teniendo en sus manos a un gatito peque\u00f1o y negrito, sinti\u00f3 en el ronronear la vibraci\u00f3n de los astros a la altura en la que se encuentran los gatos all\u00e1 arriba, m\u00e1s all\u00e1 de la estrat\u00f3sfera, producto del rumor c\u00f3smico producido por la rotaci\u00f3n de la tierra, la rotaci\u00f3n de los astros.<br>O de la donaci\u00f3n que significaba la escritura de un poema ante el \u00e9xtasis experimentado en las costas del Gualeguay. Que m\u00e1s decir, nunca hab\u00eda escuchado una charla tan asombrosamente profunda y enriquecedora, al borde de lo alucinator<br><strong>\u2013F.R.:<\/strong> Don Mario, desde toda la firmeza de su trayectoria y la solidez de sus conocimientos, era un compa\u00f1ero m\u00e1s en esa redacci\u00f3n de periodistas novatos de APF. Recuerdo que el clima jam\u00e1s se alteraba con su llegada, como suele suceder en el caso de los jefes, sino que se sumaba a las rondas de mate, a las charlas y comentarios. Temprano, distribu\u00eda las notas y temas, indicaba los puntos de vista desde donde se los pod\u00eda abordar y defend\u00eda la veracidad a rajatabla. Con la misma pasi\u00f3n abogaba por sus compa\u00f1eros de trabajo y en eso no se achicaba ante nadie.<br><strong>\u2013D.C.:<\/strong> Otra caracter\u00edstica llamativa era el respeto que le ten\u00edan las personas con las que interactuaba en el periodismo. Gobernadores, legisladores e intendentes, gestores culturales, investigadores, todos lo trataban con un enorme respeto. Ahora pienso que ese era otro capital de Mario. Algo que seguramente acumul\u00f3 a fuerza de trabajo, honestidad y coherencia.<br>Muchas cosas aprendimos de Mario. Una de sus ense\u00f1anzas fue que la primicia no est\u00e1 entre las cosas m\u00e1s importantes del periodismo. Que el respeto por quien te lee o te escucha es m\u00e1s relevante que llegar primero a una informaci\u00f3n. Que hay que chequear la informaci\u00f3n porque hasta la fuente m\u00e1s confiable y honesta, se puede equivocar y hacernos meter la pata.<br>Pero quiz\u00e1s lo que m\u00e1s aprendimos fue el respeto por el uso de la palabra. En la conversaci\u00f3n \u00edntima, entre amigos o colegas, uno puede permitirse alguna exageraci\u00f3n, un adem\u00e1n inconveniente. Pero al escribir o hablar frente a un p\u00fablico el comunicador debe tener conciencia del peso de cada palabra.<br>Eso lo aprend\u00edamos mirando y oyendo a Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz en su tarea period\u00edstica. Era realmente un artesano de la palabra. En lo que escrib\u00eda o dec\u00eda nunca sobraba nada. No hab\u00eda palabras de m\u00e1s, ni expresiones faltas de naturalidad. Tal vez no estoy entre sus mejores alumnos, pero no fue su culpa. Era un hombre muy generoso a la hora de compartir lo que sab\u00eda. Adem\u00e1s, era muy buen lector y estudioso.<br><strong>\u2013F.R.: <\/strong>Creo que lo que nos transmiti\u00f3 a quienes aprendimos el oficio a su lado fue la pasi\u00f3n por contar los hechos con justeza, respetar las fuentes y sentir orgullo de ejercer el periodismo. Hab\u00eda que preguntar y repreguntar hasta lograr la respuesta, sin achicarse. En una oportunidad, el exgobernador Sergio Montiel iba a visitar la agencia y hab\u00eda que hacerle la entrevista. Don Mario me asign\u00f3 la tarea. Era la primera vez que iba a hacerle una nota a Montiel y yo estaba aterrado. El caudillo ten\u00eda fama de dif\u00edcil para los reportajes. Don Mario se ofreci\u00f3 a acompa\u00f1arme en la tarea. Fue \u00e9l quien lo recibi\u00f3, me present\u00f3 como \u201cun colega y compa\u00f1ero de trabajo\u201d e inici\u00f3 la charla, con mate y algunos recuerdos. Aquello fluy\u00f3 sin tropiezos, como una conversaci\u00f3n casual. Creo que esa an\u00e9cdota describe con precisi\u00f3n su enorme generosidad y su gran humanidad.<br>En estos tiempos tan lejos de aquellos, donde han desaparecido los diarios y las redacciones, la voz de don Mario se extra\u00f1a y hace falta.<br><strong>\u2013D.C.: <\/strong>Algunas veces yo \u2013con 23 a\u00f1os, por entonces&#8211; no entend\u00eda por qu\u00e9 un profesional como \u00e9l, con la responsabilidad de guiar una redacci\u00f3n y al mismo tiempo producir materiales para otros proyectos literarios, radiof\u00f3nicos o de conducci\u00f3n de festivales, dejaba todo lo que estaba haciendo para encerrarse en la oficina una hora, mate en mano, con alg\u00fan amigo que lo ven\u00eda a visitar. Como por ejemplo \u201cMange\u201d Cas\u00eds, que cuando ven\u00eda a Paran\u00e1 pasaba religiosamente a matear con Mario.<br>Ese culto a la amistad, ese ritual que marcaba como un acontecimiento la llegada del amigo implicaba poner en pausa las tareas impostergables y, probablemente, quedarse luego a trabajar fuera de hora en la agencia o en su casa.<br>Ese rasgo habla de la calidad humana de un profesional que era muy serio, y lo pinta a Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz de cuerpo entero.<br><strong>\u2013P.M.:<\/strong> Para ese mismo trabajo sobre Juan L. Ortiz del que habl\u00e9, fuimos a grabar a los estudios de la radio los registros de su voz que servir\u00edan para dar forma y direcci\u00f3n a las piezas. Don Mario hipnotizaba. Un prodigioso manejo del oficio combinado con un bajo perfil engrandecedor. Ley\u00f3 poemas, grab\u00f3 \u201clos pies\u201d, entrevist\u00f3 a Claudia Rosa y Julio Federik sin tonos reverenciales y consiguiendo de ellos historias cercan\u00edsimas de su relaci\u00f3n con el poeta.<br>Seguramente nunca supo cu\u00e1nto me ense\u00f1\u00f3. Grab\u00e9 en mi memoria cada detalle de su casual clase magistral. Lo mismo cuando llegaba con sus libros y papeles para comenzar La Calandria cada tarde y encender el fog\u00f3n. \u201cAlgo va a salir\u201d, se\u00f1alaba, antes de completar con \u201cdijo Percivale y le salt\u00f3 una laucha del acorde\u00f3n\u201d.<br>No hubo tarde en la que no mencionara a todas las personas que integramos, de una u otra forma, el equipo del programa, dando muestras de su agradecimiento y generosidad. Qu\u00e9 tipo Don Mario. Ahora que lo recuerdo, cuando lo sorprend\u00eda re\u00edrse lo hac\u00eda como un ni\u00f1o. \u00a1S\u00ed, Don Mario Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz ten\u00eda la risa de un gur\u00ed!<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/mario-3-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3115\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/mario-3-980x735.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/mario-3-480x360.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En primera persona<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es curioso. Pese a que Don Mario tuvo una vida longeva, a los integrantes de su c\u00edrculo m\u00e1s pr\u00f3ximo le quedaron ganas de compartir momentos con \u00e9l. Lo expresan de distinta forma, pero el deseo oculto es ese: pasar m\u00e1s tiempo con \u00e9l. Era una persona de costumbres sencillas. Disfrutaba de hacer asados y de comerlos, de las sobremesas conversadas o de matear con amigos, simplemente.<br>Es m\u00e1s conocido que se dedic\u00f3 al periodismo gr\u00e1fico, a la conducci\u00f3n de festivales folkl\u00f3ricos y a hacer televisi\u00f3n y radio, oficio que privilegi\u00f3 por encima de los otros. Pero tambi\u00e9n fue maestro de ceremonia, funcionario provincial y municipal, legislador provincial, investigador, escritor, poeta y hasta comentarista deportivo en transmisiones radiof\u00f3nicas. \u201cDesde el punto de vista profesional nada le apasionaba tanto como la radio y eso que se distingui\u00f3 en un mont\u00f3n de roles vinculados a la comunicaci\u00f3n\u201d, record\u00f3 Roberto Romani. \u201cEn realidad, le encantaba el contacto directo con la gente y la radio le permit\u00eda eso; adem\u00e1s, disfrutaba de armar lo que sal\u00eda al aire: seleccionar el material, los temas musicales, los entrevistados\u201d, complet\u00f3. Los caminos de ambos se cruzaron hacia finales de los a\u00f1os 70, en la reci\u00e9n fundada Radio Gualeguay. Ah\u00ed, Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz lo entrevist\u00f3 cuando Romani lleg\u00f3 a la emisora con una publicaci\u00f3n del Instituto del Perpetuo Socorro, donde estudiaba. \u201cTrabaj\u00e9 en sus programas, compartimos escenarios y actividades literarias, colabor\u00e9 con alguna investigaci\u00f3n suya como la que deriv\u00f3 en los libros Entrerrian\u00edas, de 2007, y siete a\u00f1os m\u00e1s tarde, Paran\u00e1, del r\u00edo a la querencia\u201d, repas\u00f3. \u201cPero su m\u00e1ximo placer era liberarse de las obligaciones que encaraba con absoluta responsabilidad y compartir con amigos veladas interminables donde contaba historias nuestras y an\u00e9cdotas aleccionadoras, compart\u00edamos lecturas y poetas queridos, producciones musicales; ah\u00ed aparec\u00eda el mejor Mario: era un docente nato y muy h\u00e1bil narrador\u201d, describi\u00f3, al completar con que \u201cera un gozante del pago chico, de la cultura regional\u201d.<br>Para ser un cronista de los colores, los aromas, la sonoridad, las texturas y los sabores del tapiz de culturas que abriga la existencia en estas tierras, Mario Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz, emprendi\u00f3 una aventura del saber, del sentir y del disfrutar. Vale la pena regresar a esas estaciones que recorri\u00f3. Revisitar los lugares donde fue feliz. A las teselas, los adhesivos y el soporte de esos testimonios los fue tomando de personas de todos los tiempos que fue conociendo gracias a la literatura, la historia, la pol\u00edtica, la m\u00fasica popular de ra\u00edz folkl\u00f3rica, los relatos y leyendas populares, los conocimientos cient\u00edficos y los saberes y creencias de la paisanada. Lo que producir\u00e1 ahora, bajo los rigores formales de una entrevista, es la deconstrucci\u00f3n del mosaico identitario que lo ilumin\u00f3 desde dentro para que de sus reflexiones pueda emerger una noci\u00f3n del papel del periodismo en esta particular \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfC\u00f3mo te hiciste lector?<br><\/strong>\u2013Mi padre nos compraba libros. Tambi\u00e9n comentaba lecturas con nosotros. No hab\u00eda un r\u00e9gimen. Era algo natural. Era su manera de invitarnos a leer. Lo visitaban sus amigos escritores y nosotros est\u00e1bamos metidos en el medio. Hab\u00eda m\u00e1s tiempo, tal vez. Y no hab\u00eda televisi\u00f3n ni internet, obviamente.<br>Mi padre era director del diario El Debate. As\u00ed que la visita a la redacci\u00f3n fue una escuela temprana para m\u00ed. Siendo un adolescente, fundamos con compa\u00f1eros de colegio el peri\u00f3dico La Voz Juvenil, pero ya ten\u00eda la experiencia de haber hecho El Chismoso, con mi hermano.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"814\" height=\"600\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MAM-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3116\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MAM-4.jpg 814w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MAM-4-480x354.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 814px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 era?<br><\/strong>\u2013Un peri\u00f3dico en el que cont\u00e1bamos las novedades de la familia. Estaba escrito a l\u00e1piz, pero respet\u00e1bamos las columnas de los diarios. Habremos tenido 9 o 10 a\u00f1os. Ya viv\u00edamos en Gualeguay. Luego de dirigir El Debate, mi padre fue el director de Preg\u00f3n. Finalmente, ambas publicaciones se fusionaron.<br>De manera que siendo un gur\u00ed me empec\u00e9 a involucrar con los aspectos t\u00e9cnicos del diario. \u00c9l trat\u00f3 de orientarme a la redacci\u00f3n, as\u00ed que empec\u00e9 con cr\u00f3nicas deportivas a los 12 a\u00f1os.<br>Cuando lleg\u00f3 el momento estudi\u00e9 periodismo en Buenos Aires. All\u00e1 tuve experiencias laborales tambi\u00e9n. Luego volv\u00ed a Gualeguay. Me convert\u00ed en el director de El Debate Preg\u00f3n. M\u00e1s tarde, organic\u00e9 period\u00edstica y art\u00edsticamente a la flamante LT 38 Radio Gualeguay, que sali\u00f3 al aire el 1 de septiembre de 1973. Fui director art\u00edstico y conduc\u00eda el programa Espont\u00e1nea.<br>Despu\u00e9s, desde 1980, estuve a cargo del diario Concordia, en la ciudad hom\u00f3nima; desde 1982 del diario El D\u00eda, en Gualeguaych\u00fa; durante m\u00e1s de tres a\u00f1os hice el programa Con Fundamento, por Radio Nacional Gualeguaych\u00fa, hasta que me echaron por oponerme p\u00fablicamente a los indultos del entonces presidente Carlos Menem. Gracias a \u00e9l me instal\u00e9 en Paran\u00e1. Empec\u00e9 en la Agencia Period\u00edstica Federal. De todos modos, en la capital provincial ya hab\u00eda sido director de Canal 9, cuando era estatal.<br>M\u00e1s tarde, en 1992, lleg\u00f3 La Calandria, por LT 14. Ah\u00ed estuve en dos etapas hasta 2013, en que pas\u00e9 a Radio UNER. Con ese legado contin\u00faan Lautaro y Lisandro Alarc\u00f3n y Soledad Casta\u00f1ares. La Calandria tuvo tambi\u00e9n su versi\u00f3n televisiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfVolv\u00e9s sobre lo vivido o sos de los que van para adelante?<br><\/strong>\u2013Repaso con frecuencia el tiempo transcurrido. Con los a\u00f1os esa pr\u00e1ctica se ha ido fortaleciendo. Pienso en los episodios que he vivido, s\u00ed. Tambi\u00e9n en aquello que pude observar en el desempe\u00f1o de este oficio que me atrap\u00f3 cuando cursaba el quinto grado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 te llamaba la atenci\u00f3n?<br><\/strong>\u2013La trastienda del periodismo. Preguntaba, le\u00eda cuanta publicaci\u00f3n cayera ante m\u00ed y redactaba a mano en forma medianamente aceptable para un gur\u00ed de primaria. Tal vez por eso, a nadie del c\u00edrculo familiar le pareci\u00f3 extra\u00f1o que mi padre, Humberto Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz, me sentara frente a una m\u00e1quina de escribir en el diario que \u00e9l dirig\u00eda. Me las tuve que arreglar tecleando \u00fanicamente con los dedos \u00edndices, casi como lo hice a lo largo de toda mi vida, pero en esa \u00e9poca con pasmosa lentitud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 era el periodismo por entonces?<br><\/strong>\u2013La actividad period\u00edstica se canalizaba a trav\u00e9s de los medios gr\u00e1ficos. La radio apenas ofrec\u00eda boletines informativos, en el mejor de los casos cada una hora. Tambi\u00e9n se emit\u00edan panoramas al comenzar, al promediar y al terminar la jornada. Y hab\u00eda programas de tem\u00e1ticas espec\u00edficas, por lo general de car\u00e1cter deportivo. El resto de la programaci\u00f3n consist\u00eda en un continuado espect\u00e1culo al que acced\u00edamos imagin\u00e1ndolo. La televisi\u00f3n a\u00fan no exist\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si, por un juego de la imaginaci\u00f3n, los periodistas de mitad del siglo XX despertaran en nuestra \u00e9poca?<br><\/strong>\u2013Es graciosa la propuesta. Pienso en mi padre, pero tambi\u00e9n en Marcelino Rom\u00e1n, en Pedro Ciapuscio, en Edmundo Valente, en H\u00e9ctor Garibotti Arrighi y en tantos otros que me abrieron la huella. Bueno, en principio encontrar\u00edan que su m\u00e1quina de escribir est\u00e1 en el dep\u00f3sito de los desperdicios; la linotipo es pieza de museo, el plomo no existe, las mesas de armado no se usan. Pienso que les parec\u00eda imposible redactar una nota en la computadora, no creer\u00edan que lo que se ve en una pantalla puede ser tomado por otra m\u00e1quina similar, conectada en red, para ser diagramada. Otro tanto con los procesos de impresi\u00f3n. He ca\u00eddo en otro planeta, dir\u00edan.<br>Sin embargo, muchas cosas contin\u00faan invariables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfPor ejemplo?<br><\/strong>\u2013La misi\u00f3n y el compromiso del periodista. Desde luego tambi\u00e9n su responsabilidad. De manera que a nuestros personajes del ayer tal vez les costar\u00eda familiarizarse con los avances t\u00e9cnicos, pero r\u00e1pidamente se dar\u00edan cuenta de que la tarea se ha simplificado y la recopilaci\u00f3n de datos se volvi\u00f3 m\u00e1s sencilla y veloz.<br>Por otro lado, se sorprender\u00edan probablemente del complejo entramado de intereses que ha envuelto a un vasto sector del periodismo actual.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"772\" height=\"540\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MAM-10.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3117\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MAM-10.jpg 772w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MAM-10-480x336.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 772px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Pertenencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 dec\u00eds cuando te present\u00e1s?<br><\/strong>\u2013Que soy periodista, ni m\u00e1s ni menos. No pretendo otra cosa. Tengo dos libros (Entrerrian\u00edas y Paran\u00e1, del r\u00edo a la querencia) pero no me siento por ello escritor, fil\u00f3sofo, historiador o antrop\u00f3logo. El respeto reverencial que guardo por estas categor\u00edas intelectuales me exige establecer una prudente distancia de ellas y obrar desde donde estoy y como soy: un periodista que narra hechos e historias.<br>Me ha tocado ejercer el periodismo en la \u00e9poca m\u00e1s alucinante y contradictoria de la humanidad. A partir de los lenguajes escrito, sonoro y audiovisual ayud\u00e9 a registrar, con pormenores cotidianos, la historia de un tiempo en la que el ser humano derrot\u00f3 las pestes y a la vez masacr\u00f3 a sus semejantes, cre\u00f3 la penicilina y la bomba at\u00f3mica, conoci\u00f3 a Juan XXIII y padeci\u00f3 a Hitler, lleg\u00f3 a la luna y lo asalt\u00f3 el Sida; oscil\u00f3 entre el alborear de un mundo igualitario y el endurecimiento del m\u00e1s despiadado capitalismo; pudo volar, comunicarse con puntos lejanos, presenciar en el momento episodios ocurridos a miles de kil\u00f3metros, vivir con aire acondicionado, consultar en internet hasta el asunto m\u00e1s descabellado y encontrar respuesta, confiar en los trasplantes y la terapia intensiva, pero ha ido incapaz de erradicar la miseria, la especulaci\u00f3n y el mercantilismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfTe preocupan los efectos palpables de la llamada globalizaci\u00f3n?<br><\/strong>\u2013Y a qui\u00e9n no. En la Argentina y en el mundo se consolida un mismo patr\u00f3n: todo est\u00e1 orientado a fortalecer a los grandes y debilitar a los chicos. Esta realidad acorrala a los medios de limitada circulaci\u00f3n o reducida cobertura.<br>La preocupaci\u00f3n por el futuro del periodismo provinciano en nuestro pa\u00eds nos asalta frente a la dimensi\u00f3n de la crisis nacional. El generalizado deterioro que sufren las peque\u00f1as y medianas empresas de cualquier rubro han llevado a que muchas de ellas hayan desaparecido o est\u00e9n camino a desaparecer \u00bfCorrer\u00e1n igual suerte los diarios, las radios y los canales de televisi\u00f3n locales o regionales que no han ca\u00eddo a\u00fan en las grandes redes monop\u00f3licas y luchan por mantenerse al servicio de sus comunidades?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013Ese es el gran interrogante\u2026<br><\/strong>\u2013Si tal cosa sucediera, desaparecer\u00eda la comunicaci\u00f3n directa dentro de cada zona. Y, sin esa comunicaci\u00f3n directa, se evaporar\u00eda la relaci\u00f3n vecinal a trav\u00e9s del periodismo, la referencia a los episodios comarcanos, la exposici\u00f3n de problemas que hacen a la vida local, el reportaje al protagonista de un suceso lugare\u00f1o, las inquietudes de nuestra gente, la noticia que se produjo a diez cuadras de distancia.<br>Si esa plaga se cerniera sobre nosotros, imperar\u00eda el silencio en el contorno inmediato y la verdad ser\u00eda reemplazada por el chisme, el rumor o la versi\u00f3n antojadiza con escasas probabilidades de r\u00e9plica. Esos contenidos de proximidad ser\u00edan reemplazados por lejanas figuras de la industria del entretenimiento, la pol\u00edtica y la econom\u00eda que se quedan con nuestro tiempo y nos hipnotizan, mientras pasan cada vez m\u00e1s desapercibidos los peque\u00f1os o grandes protagonistas de peque\u00f1as o grandes historias que suceden en cada comunidad y le interesan a la gente porque sencillamente tienen que ver con su entorno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013En m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, los desorientados son los medios y comunicadores comarcanos\u2026<br><\/strong>\u2013Es cierto. En este mundo globalizado, el secreto de la supervivencia y hasta el progreso de los medios peque\u00f1os y medianos, se encuentra precisamente en su capacidad de reflejar la vida de la comarca.<br>En los grandes medios porte\u00f1os encontraremos de todo, probablemente; menos una menci\u00f3n a la alcantarilla rota de la esquina, la actividad del intendente de la ciudad o sus aciertos y errores, la demorada obra de gas, el fallecimiento de un apreciado vecino, el recital del s\u00e1bado o el gol del triunfo de un club de la liga. Si no equivoca el diagn\u00f3stico, el periodismo el pa\u00eds interior no s\u00f3lo puede subsistir, sino tambi\u00e9n crecer.<br>Un periodismo vocero de su comunidad: ese es el camino. Un error suicida cometer\u00edamos los periodistas provincianos si nos limit\u00e1ramos a maldecir la oscuridad en lugar de encender una vela para que aparezca nuestra gente, nuestras cosas, nuestras culturas, nuestras identidades y las peque\u00f1as historias de cada lugar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"618\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MAM-5-1024x618.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3118\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MAM-5-980x591.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MAM-5-480x290.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Dilemas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013Es valorable escucharte decir que, no obstante, los tiempos han cambiado\u2026<br><\/strong>\u2013Decirlo carece de originalidad. Pero es cierto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013El periodismo tambi\u00e9n es otro.<br><\/strong>\u2013El deslumbrante progreso tecnol\u00f3gico de las \u00faltimas d\u00e9cadas lo ha modificado. La televisi\u00f3n, los enlaces satelitales, internet, la torrentosa aparici\u00f3n de frecuencias moduladas, p\u00e1ginas web, las redes sociales y la inteligencia artificial, entre otros portentos contempor\u00e1neos, marcan notorias diferencias con el periodismo que conoc\u00ed en mis comienzos. He tenido la suerte de ser testigo de esa evoluci\u00f3n, cuando no part\u00edcipe y a veces protagonista. Puedo contarla. Y desde adentro destriparla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfDestriparla?<br><\/strong>\u2013Creo tener argumentos suficientes para demostrar que el avance tecnol\u00f3gico ha sido acompa\u00f1ado por un retroceso \u00e9tico y cualitativo que desvaloriza la profesi\u00f3n. De hecho, en lugar de subordinar el progreso instrumental alcanzado por el periodismo al inter\u00e9s de la gente, se lo ha encadenado al inter\u00e9s de los consorcios econ\u00f3micos y del poder pol\u00edtico. No ocurre s\u00f3lo en nuestro pa\u00eds, pero eso no alcanza a ser consuelo.<br>Dentro de ese contexto, no es extra\u00f1a la aparici\u00f3n del mercenario como nueva especie dentro el periodismo. Su proliferaci\u00f3n se ha registrado en todos los niveles y se lo advierte tanto en los grandes medios como en la m\u00e1s modesta frecuencia modulada. Lucran a la sombra del poder que a su vez paga. En cambio, quienes todav\u00eda creemos en el periodismo independiente e intentamos ejercerlo, solemos tropezar con m\u00faltiples dificultades y observar que el horizonte se nos est\u00e1 achicando.<br>En este mundo que intentamos describir, la misi\u00f3n del periodista sigue siendo la misma. No ha variado desde el origen de este oficio, aunque hoy se presente condicionada y presionada por los intereses en juego.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"541\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MAM-6-1024x541.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3119\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MAM-6-980x518.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MAM-6-480x254.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfSos de dar consejos, por ejemplo, a los nuevos periodistas o a los que sue\u00f1an con serlo?<br><\/strong>\u2013No soy qui\u00e9n. No obstante, siento que no se puede trabajar en un oficio como el del periodista si uno no se capacita previamente y luego de manera sostenida, a trav\u00e9s de la lectura y la escucha a los mayores. Tambi\u00e9n creo que es un trabajo de mucho compromiso con uno mismo y con la gente. Y no es bueno andar por la vida macaneando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013No puedo creer que nunca hayan condicionado tu trabajo, aunque sea un poquito\u2026<br><\/strong>\u2013Es verdad. Me hac\u00e9s acordar del \u00fanico reportaje condicionado que acept\u00e9. El 5 de junio de 1982 se inaugur\u00f3 el mausoleo de Carlos Mastronardi, en Gualeguay. Est\u00e1bamos en medio de la Guerra de Malvinas. El caso es que me enter\u00e9 que pensaba asistir Jorge Luis Borges. As\u00ed que a trav\u00e9s de un docente que conoc\u00eda hice el contacto. El escritor acept\u00f3, siempre y cuando no le preguntara sobre el conflicto b\u00e9lico. Y as\u00ed fue nom\u00e1s, pese a que ten\u00eda esa idea. Pero, qu\u00e9 iba a hacer: \u00a1era Borges! \u00a1No pod\u00eda perd\u00e9rmelo!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre es productiva la estrategia de regresar sobre la vida y la obra de los que lograron destacarse. En el periodismo de Entre R\u00edos, hay all\u00ed un lugar reservado para Mario Alarc\u00f3n Mu\u00f1iz. Portador de un donaire de autoridad, demoli\u00f3 las fronteras internas de la comunicaci\u00f3n y la cultura. Con dedicaci\u00f3n, se transform\u00f3 sin buscarlo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3111,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[9,18,32],"tags":[],"class_list":["post-3110","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-retratos","category-revista","category-slides"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3110","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3110"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3110\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3120,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3110\/revisions\/3120"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3111"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}