{"id":3344,"date":"2026-06-30T14:17:00","date_gmt":"2026-06-30T14:17:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/?p=3344"},"modified":"2026-07-08T14:22:50","modified_gmt":"2026-07-08T14:22:50","slug":"verde-ciudad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/verde-ciudad\/","title":{"rendered":"Verde ciudad"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Para construir una ciudad amigada con la naturaleza no basta con la voluntad de sembrar, regar y podar. La forma de relaci\u00f3n entre especies es tan compleja como la din\u00e1mica de los consensos sociales, vital para que los proyectos trasciendan lo inmediato. En esta nota, una especialista intenta desmontar ideas instaladas en uno y otro campo. Al trazar puentes que interconecten estos universos define sus condiciones de realizaci\u00f3n.<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nunca nadie sabr\u00e1 que esa entrevista tuvo dos versiones. La primera debi\u00f3 ser trasplantada, lo que con la prudencia del caso ocurri\u00f3 en un mes sin R. Antes de seguir, algunas apreciaciones. A veces, los di\u00e1logos tambi\u00e9n respiran. Como un ser viviente, se alimentan de una savia de experiencias y de la yuxtaposici\u00f3n de fertilidades compartidas por aquellos que confluyen en la intenci\u00f3n de comunicarse. Las personas que habitan en los relatos los oxigenan.<br>De la plantera al suelo, la operaci\u00f3n de pasar de una entrevista a otra ten\u00eda unos riesgos que la luz de la buena voluntad convirti\u00f3 en verbal fotos\u00edntesis. Con el \u00e1nimo de preparar la tierra para el segundo ritual, el entrevistador pens\u00f3 en humus de lombriz y en un poco de turba. Auscult\u00f3 el panorama. Mezcl\u00f3, ayud\u00e1ndose con manos enguantadas. Tom\u00f3 una palita ancha y la hundi\u00f3 en el alma de vermiculita de una bolsa de pl\u00e1stico resistente, en cuyo dorso se aseguraba que as\u00ed se iba a retener mejor la humedad, a airear y a liberar nutrientes. La entrevistada revis\u00f3 con un golpe de vista y ech\u00f3 un pu\u00f1ado de harina de huesos. Y agua. Al final de la faena no pudo evitar que se asomara una impresi\u00f3n. \u201cDe plantas y \u00e1rboles no hablamos nada\u201d, dijo, mientras sonre\u00eda. Su interlocutor voce\u00f3 una acrobacia para salir del paso. De todos modos, se qued\u00f3 pensando en el amable comentario y en lo inevitable de que en las transiciones algo mute, que haya hojas que se estropeen pese a los cuidados y tambi\u00e9n que explote la t\u00edmida esperanza de un brote.<br>La intenci\u00f3n del periodista era husmear en la posibilidad de que una serie de categor\u00edas, saberes y pr\u00e1cticas que funcionan para el mundo de la jardiner\u00eda salieran del laboratorio de patios privados y parques p\u00fablicos para pensar y repensar una ciudad, incluso las nuestras, desbordadas de cemento y acciones diversas que cada tanto la propia naturaleza borra de un plumazo con la fuerza de un temporal. En esa inquietud dorm\u00eda una siesta al sol la idea instalada de que quien interviene un espacio verde debe hacerlo disciplinando los elementos vegetales casi a su antojo, en lugar de adaptar sus pretensiones est\u00e9ticas a los ritmos y la convivencia entre especies, a veces agredida con minusvaloraciones hacia lo aut\u00f3ctono.<br>Todav\u00eda faltaba que se lo comunique a Myriam Mart\u00ednez, referente de una tecnicatura en la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNER dedicada a desarrollar habilidades para trabajar en el plano de la interpretaci\u00f3n, el dise\u00f1o y, sobre todo, la autogesti\u00f3n de los jardines. En la primera charla, Mart\u00ednez hab\u00eda desarrollado una exposici\u00f3n que fue m\u00e1s all\u00e1 del repaso de trucos para cultivar y mantener plantas, pero tambi\u00e9n se corri\u00f3 de la tentaci\u00f3n por imaginar entornos equilibrados donde en realidad lo que rige es una tensi\u00f3n contante.<br>Sin ir m\u00e1s lejos, aquella vez, en los jardines de la ciudad universitaria, en medio de una oroverdina ma\u00f1ana oto\u00f1al, cit\u00f3 a Gilles Clement junto al recientemente fallecido Edgar Morin y a Byung-Chul Han, en una atm\u00f3sfera sonora dominada por contrapuntos de aves silvestres.<br>A algunos de esos autores retomar\u00eda en otro contexto discursivo, durante la segunda entrevista, escenificada en un entorno m\u00e1s citadino. Otra sonoridad. Otra textura visual. Otra paleta de colores. Otras saturaciones. El entrevistador supo que Mart\u00ednez levant\u00f3 su primer vivero all\u00e1 lejos y hace tiempo escuchando a Luis Miguel y que ahora prefiere Morat, a hora y a deshora. Lleg\u00f3 caminando por una vereda seca. Ven\u00eda con auriculares puestos. El periodista dud\u00f3 si correspond\u00eda preguntar qu\u00e9 ven\u00eda escuchando, un audiolibro tal vez, o si usaba el dispositivo desactivado para imponerle una distancia al ruido exterior. Se qued\u00f3 con la duda. Supo que segu\u00eda los episodios de un podcast titulado Words unraveled, de un saltimbanqui de la comunicaci\u00f3n llamado Miguel de Lys, interesado especialmente en la historia y la m\u00fasica. El contenido radiof\u00f3nico est\u00e1 envasado en ingl\u00e9s, idioma que Mart\u00ednez domina, tanto como el franc\u00e9s. Por suerte, la entrevista ser\u00eda en espa\u00f1ol.<br>Se la intuye lectora. Se la sospecha conversadora. Hay cierta sofisticaci\u00f3n en sus formas de expresi\u00f3n. Una intensidad que busca apaciguar se le filtra en el movimiento de las manos, en cierta gesticulaci\u00f3n facial. No obstante, doma la ansiedad y deja que el otro complete la idea antes de irrumpir. Se la imagina en activa procura por restablecer la serenidad.<br>Mientras suben por el ascensor ella piensa en lo que estar\u00e1 haciendo la gata que duerme arriba suyo y en los otros tres felinos convivientes. Piensa en su hija. Como tel\u00f3n de fondo, se siente satisfecha ante el privilegio de elegir, dentro de ciertos l\u00edmites. Mira para atr\u00e1s s\u00f3lo para destacar el caprichoso camino del azar y el modo en que la hebra del tes\u00f3n ayud\u00f3 a tejer una formidable urdimbre existencial.<br>En un rato har\u00e1 el camino inverso. Preferir\u00e1 bajar por las escaleras, har\u00e1 comentarios sobre las caracter\u00edsticas constructivas del edificio, se calzar\u00e1 los auriculares blancos y se alejar\u00e1 a paso gentil por la misma acera pelada de \u00e1rboles, plantines y c\u00e9sped. Pero antes enfrentar\u00e1 los rigores de la entrevista.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Myriam-2-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3346\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Myriam-2-980x551.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Myriam-2-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfSos arquitecta, de base?<br><\/strong>\u2013No. Soy t\u00e9cnica en Floricultura y Jardiner\u00eda, de la UBA. Luego, hice varias especializaciones en paisaje. Despu\u00e9s egres\u00e9 como Profesora universitaria y m\u00e1s tarde como Magister en arquitectura del paisaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Recorridos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013No necesitaste ser arquitecta ni ingeniera agr\u00f3noma para dise\u00f1ar paisajes.<br><\/strong>\u2013Siento que es una disciplina en s\u00ed misma, que se alimenta de m\u00faltiples desarrollos te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos compartidos con estas otras dos. En el pasado hubo dise\u00f1adores de grandes extensiones naturales sin que hayan sido estrictamente paisajistas. Proven\u00edan de la ingenier\u00eda, la hidrolog\u00eda, la bot\u00e1nica, la jardiner\u00eda, la horticultura; algunos de ellos eran genios, adelantados a su tiempo, que viajaban, ve\u00edan alguna idea impactante, la mejoraban y la aplicaban en su lugar de residencia. Pero el paisajismo como perspectiva conceptual es m\u00e1s reciente. En nuestro pa\u00eds, la Licenciatura en Dise\u00f1o de paisaje de la UBA tiene poco m\u00e1s de 30 a\u00f1os. Eso no quiere decir que la idea del paisaje y su dise\u00f1o tenga esa edad, sino m\u00e1s bien que, como disciplina en s\u00ed, es m\u00e1s reciente.<br>Para hacernos una idea, el a\u00f1o pasado acced\u00ed a una beca en L\u2019\u00c9cole Sup\u00e9rieure des Agricultures, en la Universidad de Angers, en el noroeste de Francia, cerca de Nantes. Ellos tienen una Tecnicatura y una Licenciatura en Dise\u00f1o del Paisaje, adem\u00e1s de la carrera de Ingenier\u00eda Agr\u00f3noma. El concepto de Licence Professionnelle Paysagere (Licencia Profesional en Paisaje) en Francia se cre\u00f3 formalmente en el a\u00f1o 1999. Pero \u00c9cole Nationale Sup\u00e9rieure de Paysage (ENSP), se fund\u00f3 en 1976. De esta instituci\u00f3n es uno de los representantes del paisaje que m\u00e1s me interpela desde su perspectiva de intervenci\u00f3n, que es Gilles Cl\u00e9ment; quien me dio la oportunidad de hacer un trabajo de campo en Argentina, para \u00e9l.<br>Tambi\u00e9n tengo como referente a Edgar Morin, porque al dise\u00f1ar un paisaje se est\u00e1 dise\u00f1ando un sistema que supera la noci\u00f3n cl\u00e1sica y reduccionista que ve a los sistemas como partes que se suman. El paisaje es un sistema complejo abierto, que integra de una manera din\u00e1mica, organizada y ca\u00f3tica a la vez, que se construye en base a mutuas interacciones, relaciones y elementos. Desde el dise\u00f1o del paisaje se trata de dise\u00f1ar un sistema de m\u00faltiples variables y su contexto, que evolucionar\u00e1n en el tiempo y sus interacciones ser\u00e1n una variable m\u00e1s que se generar\u00e1 para marcar el cambio.<br>Para abordar un caso de dise\u00f1o de paisaje, entonces, es fundamental poder determinar qu\u00e9 es lo que hay que mirar y c\u00f3mo hacerlo. Pero tambi\u00e9n es vital entender que el sistema construido ser\u00e1 siempre imperfecto, porque hay algo de inasible en nuestro entorno; siempre aparecer\u00e1 un factor al menos, una variable acaso temporal, que no fue considerada en su real dimensi\u00f3n y que intervendr\u00e1.<br>Los sistemas, no obstante, son autonom\u00edas en movimiento; de tal manera que los desechos de un sistema son insumos de alg\u00fan otro, conforme relaciones que no son biun\u00edvocas y que vuelven maravillosa la forma en que lo que ya no est\u00e1 vivo se descompone en m\u00faltiples efectos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/turismo-parana-2jpg-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3347\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/turismo-parana-2jpg-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/turismo-parana-2jpg-980x551.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/turismo-parana-2jpg-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>\u2013\u00bfC\u00f3mo se traduce eso en una situaci\u00f3n concreta?<br><\/strong>\u2013En un sistema vegetal aut\u00f3nomo, se sobrevive con lo que le toc\u00f3 en suerte: el suelo, los nutrientes, el aire y el agua. Esa realidad generar\u00e1 nichos solidarios intra-comunidades y entre comunidades vecinas y especies, en proporciones que pueden ir variando conforme las temporadas y los ciclos. Es tan grande esta complejidad din\u00e1mica que es imposible para nosotros crear un sistema completamente aut\u00f3nomo que se sostenga tal como lo pensamos en primer lugar.<br>Es decir, podemos hacer una prognosis de nuestro dise\u00f1o, y el sistema ser\u00e1 aut\u00f3nomo (es decir sin ning\u00fan tipo de aporte) y aunque no perezca, seguir\u00e1 tal vez cursos e interacciones no previstos por el dise\u00f1ador. Cuanto m\u00e1s complejo sea el abordaje se esperar\u00edan resultados m\u00e1s viables en su autonom\u00eda. Siempre pensando en el paisaje que dise\u00f1amos. Porque de m\u00e1s est\u00e1 decir que la naturaleza, encontrar\u00e1 las maneras de proveer un sistema de alg\u00fan tipo en ese sitio.<br>En la Facultad de Ingenier\u00eda, cuando nos hicimos cargo del entorno vegetal, desarrollamos una idea est\u00e9ticamente atractiva. Pero se sosten\u00eda con alta demanda de riego, lo que complicaba la cosas cuando los estudiantes estaban de vacaciones o en receso o, por los ex\u00e1menes, ten\u00edan menos tiempo para el trabajo voluntario y a la vez obligaba a esfuerzos importantes porque la producci\u00f3n de agua exige mucha energ\u00eda. Es decir, nuestra primera intervenci\u00f3n, requer\u00eda de un aporte de riego, que si no estaba hac\u00eda que parte del sistema colapsara. Entonces decidimos cambiar la perspectiva y como dice una paisajista naturalista inglesa, Beth Chatto, empezamos a seleccionar \u201cla planta correcta en el sitio correcto\u201d.<br>Entonces, luego de observar detenidamente el entorno y analizar la din\u00e1mica de las comunidades vegetales, nos fuimos inclinando por un dise\u00f1o m\u00e1s aut\u00f3nomo, en el que la acci\u00f3n humana se acompase con los ritmos y los tiempos de la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013Es siempre un campo en tensi\u00f3n\u2026<br><\/strong>\u2013En tensi\u00f3n constante. Lo que tomo de Morin es que para \u00e9l es la tensi\u00f3n lo que hace que el sistema se sostenga. Y no el equilibrio, como a veces pensamos. Cuando un sistema complejo abierto lleg\u00f3 al equilibrio se muri\u00f3 porque ya no intercambia energ\u00eda con su entorno. En realidad, el combustible vital son los micro desequilibrios naturales y el modo como se tramitan. Cuando el desequilibrio es tan grande y agudo que rompe las naturales v\u00edas de funcionamiento interno ese sistema como tal, colapsa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Parque-Sur-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3348\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Parque-Sur-980x551.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Parque-Sur-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013Es interesante para pensar nociones como la sustentabilidad, a\u00fan desde una defensa de la naturaleza.<br><\/strong>\u2013Si llamamos sustentabilidad a la capacidad de utilizar los insumos y productos (extra\u00eddos de la naturaleza\/planeta) para satisfacer las necesidades de la comunidad humana presente, sin agotarlos ni da\u00f1arlos, es decir, en procura de que se regeneren para garantizar que las futuras generaciones puedan satisfacer sus propias necesidades, hay que decir que s\u00ed, que es una categor\u00eda que se sostiene en una idea de equilibrio entre la demanda y la capacidad del sistema en poder atenderlas sin colapsar.<br>Pero, no hay una estela cristalina que lleva a la sustentabilidad inmaculada. Somos seres humanos construyendo sistemas desde una capacidad que si bien es enorme (al menos hoy en d\u00eda), no es perfecta en an\u00e1lisis. Desde ese lugar, se me presenta como una ilusi\u00f3n rid\u00edcula, propia de seres de comprensi\u00f3n finita como somos los humanos, que intentan abarcar una inmensidad ininteligible como la que representa el entorno natural.<br>Para m\u00ed, la sustentabilidad es vivir y producir sistemas lo m\u00e1s parecidos en funcionamiento al c\u00edrculo virtuoso de la naturaleza. En d\u00f3nde la meta no est\u00e1 en la productividad y\/o la ganancia como objetivo del sistema. Este c\u00edrculo virtuoso tiene como prop\u00f3sito el sostenimiento del sistema, y no que el sistema produzca val\u00eda. Y creo que este es el gran punto. Porque la naturaleza tiene intercambios que escapan a nuestra capacidad de entendimiento. Los sistemas naturales cumplen funciones y mutan siempre tras la meta de una eficiencia de recursos para cumplir esa funci\u00f3n. Los sistemas en el tiempo mutan, o se transforman, se \u201cmestizan\u201d a veces, en la convivencia con aquello que no se esperaba y el modo en que ese nuevo v\u00ednculo los transforma.<br>En ese sentido, aspiro a dise\u00f1ar paisajes que, pensados en la situaci\u00f3n concreta, de su gesti\u00f3n necesiten la menor intervenci\u00f3n posible, m\u00e1s all\u00e1 de que al ser dise\u00f1ados son sistemas antr\u00f3picos y siempre hay que hacer algunas intervenciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Criterios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfEn base a qu\u00e9 l\u00edmites referenciales se puede intervenir entonces en un proceso en permanente mutaci\u00f3n que involucra adem\u00e1s la existencia y la conciencia de las comunidades humanas?<br><\/strong>\u2013Hay dos asuntos para analizar. Por un lado, hemos construido las ciudades a espaldas de cualquier l\u00f3gica territorial natural. Las hemos usado como una especie de sello antropol\u00f3gico: hay un mensaje propio de la especie humana que queremos transmitir mientras parece que s\u00f3lo estamos resolviendo el problema del h\u00e1bitat.<br>A esa pulsi\u00f3n, le agregamos la idea del confort, llevada al extremo, con m\u00faltiples y palpables manifestaciones, que no es una idea de la naturaleza porque lo agreste se las arregla para producir procesos eficientes al menor costo energ\u00e9tico posible. Nuestra cultura va para otro lado, y ojo no estoy diciendo que hay que vivir en cuevas.<br>En el centro del asunto aparece esta noci\u00f3n del confort, que no podemos dejar de hacer notar si la idea es formular un diagn\u00f3stico certero. Cuando la b\u00fasqueda del confort no reconoce l\u00edmites, las supuestas soluciones empiezan a generar problemas mayores y las comunidades humanas se presentan como depredadores de su entorno. Hemos construido a cualquier costo.<br>Esta es una idea m\u00eda, cuando tiramos un poco de los hilos aparecen claras nuestras convicciones en torno a la vida y el car\u00e1cter impredecible de la muerte. Tal vez para gestionar nuestra conciencia sobre la fragilidad y extrema finitud de la existencia, hemos tratado de controlar la mayor cantidad de variables posibles para sentirnos vagamente seguros. Es como si dij\u00e9ramos: puede ser verdad que no es controlable de ning\u00fan modo nuestro punto final de dolor, pero esto que llamamos razones para vivir nos entretiene. Y ah\u00ed vamos.<br>El poder, en sus diversas formas, deviene de la necesidad de tramitar el deseo, de unos pocos y de todos, en medio de una convivencia que se produce en un espacio cerrado como es la ciudad. As\u00ed se edificaron los cimientos de la civilizaci\u00f3n. En ese contexto, mi impresi\u00f3n es que hemos comprobado que este sistema ha dejado de funcionar, pero en lugar de cambiar el programa, lo emparchamos con actualizaciones que no alcanzan a resolver las contradicciones de base.<br>El problema no es vivir en comunidad, que es indispensable como seres sociales, desde lo pr\u00e1ctico y tambi\u00e9n desde lo emocional, sino las dimensiones que han tomado ciertas ciudades, su poder relativo en el territorio y esa especie de entrop\u00eda energ\u00e9tica que se fagocita entornos con diferente amplitud dependiendo de cada caso.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Myriam-1-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3349\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Myriam-1-980x551.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Myriam-1-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfHay camino de retorno?<br><\/strong>\u2013No veo en el corto plazo escenarios que permitan so\u00f1ar con planes globales de cambios reales de paradigmas de habitar, en el sentido de un cambio de equidad y sustentabilidad como viraje al modo de habitar el planeta. Me parece que son m\u00e1s bien \u201cactualizaciones\u201d que de ning\u00fan modo interpelan la premisa de base. Creo que la sustentabilidad en el habitar es posible en \u201cciudades\u201d de menores dimensiones territoriales. Pensadas como comunidades, en las cuales se viva de un modo m\u00e1s propio en la resoluci\u00f3n de las necesidades m\u00e1s locales y necesitando menos cosas provistas desde afuera.<br>Creo que sobredimensionamos el tama\u00f1o de los centros urbanos, que son absolutamente dependientes de la provisi\u00f3n externa. Creo que hay que volver al \u201caldeizar\u201d el mundo. Este camino de regreso es posible, al menos en algunos territorios, so\u00f1ando que la excepci\u00f3n puede ser una regla en el futuro. Por supuesto que estos modelos tienen costos de expectativas, que los que viven all\u00ed debemos estar dispuestos a pagar, porque la vida ser\u00e1 seguramente m\u00e1s simple, menos euf\u00f3rica o \u201cr\u00e1pida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfHay modelos universales de ciudades con modales que est\u00e9n a tono con la sinfon\u00eda natural o cada comunidad debe ser capaz de formular sus propias propuestas?<br><\/strong>\u2013Hay muchos modelos y soluciones en el dise\u00f1o. Los m\u00e1s conocidos son los que se llaman \u201csoluciones basadas en la naturaleza\u201d, que observan los procesos naturales y dan respuestas a los problemas con un modelo inspirado en este funcionamiento natural. Hay muchos modelos y lineamientos de intervenci\u00f3n para construir y transformar las ciudades. Pero no creo que haya una receta universal. Cada comunidad tiene su ADN, en el que confluyen su historia, su v\u00ednculo con el paisaje, su cultura y su manera de hacer una ciudad, y creo que hay que dar el lugar para que se materialice el proyecto de habitar desde el que habita.<br>Hay especialistas en distintos rubros, cuyas opiniones hay que escuchar. Pero la colectividad debe gestionar la experiencia de habitar un espacio. A los especialistas nos toca aportar los elementos de juicio y de operatividad y aceptar lo que la mayor\u00eda decida respecto de esos elementos t\u00e9cnicos, a sabiendas de que las comunidades pueden formar opiniones que tal vez no sintamos que sean las ideales.<br>Paran\u00e1 tiene el perfil de una ciudad autocr\u00e1tica, en la que el autom\u00f3vil y qu\u00e9 hacer con \u00e9l no se circunscribe a la mera acepci\u00f3n de medio de transporte. Cualquier definici\u00f3n t\u00e9cnica no puede desconocer ese car\u00e1cter cultural. Al mismo tiempo, lo que valida la existencia de una ciudad son las personas y grupos que viven en ella. Cuando hablamos de todas las personas y grupos, hablamos de escuchar tambi\u00e9n a los que nunca tienen la palabra, no s\u00f3lo a los que creen ver un derecho donde hay un privilegio que afecta a los dem\u00e1s. Ah\u00ed hay un trabajo por realizar, desde el di\u00e1logo, y no es tarea f\u00e1cil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013Hay tensi\u00f3n tambi\u00e9n en la cultura de la convivencia\u2026<br><\/strong>\u2013Totalmente. La ciudad como entidad viva, no s\u00f3lo como eso inerte que podr\u00eda ser hipot\u00e9ticamente habitado, es un espacio de tensiones y el modo de tramitarlas hace a su identidad. Lo ideal ser\u00eda que sean tenidas en cuenta las opiniones de los que viven en la ciudad. Que aceptemos que tenemos una historia com\u00fan, repleta de diferencias de criterios. Que los especialistas ofrezcamos alternativas y se hagan propuestas y que, si la gente no las hace propias, se siga charlando y afinando el l\u00e1piz hasta encontrar puntos de acuerdo sustantivos. La palabra convivir es s\u00ed misma, implica acordar c\u00f3mo vivir en el espacio compartido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las partes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013No se advierte que haya espacios de di\u00e1logo entre los representantes pol\u00edticos, los equipos t\u00e9cnicos de una gesti\u00f3n y los ciudadanos\u2026<br><\/strong>\u2013Es un tema interesante. Cuando intervenimos en dise\u00f1o de paisajes en ciudades y pueblos, hacemos talleres para conectar con las ideas y los deseos de habitar de las personas involucradas en el proceso. Es una previsi\u00f3n que aligera el proceso.<br>Cuando la comunidad ha expresado sus necesidades y sus gustos, dise\u00f1ar lo p\u00fablico se hace m\u00e1s genuino en t\u00e9rminos de ciudad. Y cuando el proyecto sucede, los habitantes saben ya qu\u00e9 va a pasar \u201cen su casa\u201d.<br>En ese sentido, tambi\u00e9n hay que pensar en que hay que prestar atenci\u00f3n a las escalas de aplicaci\u00f3n y por tanto a la metodolog\u00eda para la consulta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 ser\u00eda?<br><\/strong>\u2013Que hay incumbencias nacionales, provinciales y municipales que debemos considerar en las distintas estrategias de intervenci\u00f3n; y, por otro lado, que ser parte de un gobierno exige tener activados mecanismos de recepci\u00f3n de ideas y pareceres de los vecinos. No hay que tenerle miedo a la gente ni enojarse si se critica: hay que buscar la manera de integrar miradas.<br>En ese sentido, luego de las valorables apreciaciones de los especialistas hay que aceptar que, en democracia, la mayor\u00eda determina un rumbo, incluso cuando lo consensuado no te identifica de manera individual. Gestionar ser\u00eda, una vez que est\u00e1 terminada la instancia de circulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n, aceptar la idea de la mayor\u00eda y dotarla de los elementos t\u00e9cnicos necesarios para su mejor realizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013Una institucionalidad m\u00e1s social, m\u00e1s comunitaria, m\u00e1s en red, es parte de las cuestiones pendientes.<br><\/strong>\u2013En el 2020 se constituy\u00f3 una mesa de arbolado en Paran\u00e1. Se arm\u00f3 un documento del que participamos muchos, de distintas instituciones, de variada procedencia. Pero al intendente de turno no le gust\u00f3 porque no coincid\u00eda con lo que estaba haciendo y lo vet\u00f3.<br>La actual gesti\u00f3n est\u00e1 intentando construir consensos dentro de la misma problem\u00e1tica. Tiene su plan. Lo expusieron ante vecinales. Tambi\u00e9n ante nosotros. No compart\u00edamos todo lo se\u00f1alado. Les dijimos que lo relevante era ponerse de acuerdo en dos o tres aspectos fundamentales, innegociables. Nuestra idea es despojarnos de esa idea de que los acad\u00e9micos lo sabemos todo. Estamos formados en cierta especialidad, eso es cierto; pero la ciudad no es nuestra, es de todos. Entonces, es importante plantear no treinta premisas, sino tres o cuatro, funcionales para la ciudad desde los beneficios del arbolado en este caso; pero para el resto de las cuestiones, debemos estar dispuestos a ponernos de acuerdo con los dem\u00e1s. Eso es armar un consenso, diferente a que se haga lo que yo quiero, aunque t\u00e9cnicamente me sienta avalada.<br>Debemos entender que en lo que tiene que ver con la ciudad no hay un querer incorrecto y otro adecuado. Hay que saber dotar a esos \u201cotros quereres\u201d de las herramientas que permitan investirlos de decisiones t\u00e9cnicas que anticipen los efectos funcionales que la ciudad debe cumplir. Hay que negociar y llegar a un consenso, hay que buscar un programa que sea compartido. Y algo compartido no es lo que yo quiero, es lo que nosotros queremos, con un nosotros que no es la primera persona de un solo colectivo, sino la primera persona de los habitantes de cada ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 l\u00edmite tiene el deseo individual, en estos casos?<br><\/strong>\u2013Que no da\u00f1e al que est\u00e1 al lado ni restrinja el goce a generaciones futuras. Por fuera de estos criterios elementales, a una comunidad no se le puede negar que exprese su deseo de habitar. Ning\u00fan gestor p\u00fablico deber\u00eda arrogarse la facultad de decirle a sus conciudadanos c\u00f3mo tienen que vivir. Hay s\u00ed, normas que deben cumplirse, historias que forman parte de una identidad que nos trasciende, experiencias y saberes que es bueno tener en cuenta. Pero luego hay que aceptar que los consensos deben construirse y ese trabajo con los v\u00ednculos es m\u00e1s complejo que presentar una maqueta para que el auditorio aplauda.<br>Hay una din\u00e1mica interesante: la ciudad es algo dado, hoy, pero a la vez eso dado es transformable; mientras, simult\u00e1neamente hay espacios a urbanizar en los que las comunidades pueden intervenir casi desde cero. Entonces, la consulta permanente es clave: el ciudadano no puede ser consultado s\u00f3lo cada dos a\u00f1os, cuando va a votar. Tenemos que producir otras instancias de participaci\u00f3n comunitaria.<br>Entre las cuestiones innegociables aparece lo vinculado a la seguridad y salud p\u00fablica en un sentido amplio: nada que le pueda producir a alguien un problema de seguridad o de salud individual o comunal, puede ser admitido.<br>En t\u00e9rminos de dise\u00f1o de paisajes naturales, hay una tendencia a copiar modelos naturales, tanto en lo est\u00e9tico, como en lo funcional y ambas van de la mano. Incorporar espacios urbanos que \u201cno parezcan dise\u00f1ados\u201d y que necesiten menos gesti\u00f3n. Esos espacios verdes cumplen funciones para la salud, el bienestar y los sentidos, pero que se genera del modo m\u00e1s sustentable. Hay que preguntarse qu\u00e9 funci\u00f3n cumple en la ciudad, qu\u00e9 esperamos de ese proceso y operar desde ah\u00ed, no s\u00f3lo encaprich\u00e1ndonos con algo que vimos en un lugar lejano que visitamos. No toda sofisticaci\u00f3n es provechosa. Muchas veces en la comunidad est\u00e1 claro qu\u00e9 se pretende, pero hay que estar dispuestos a habilitar las opiniones, registrarlas y valorarlas.<br>A las plantas, como a las comunidades, hay que ir d\u00e1ndoles tiempo. Ellas mismas van buscando c\u00f3mo prosperar. As\u00ed como aporta a la identidad el respeto por la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona, hay que reconocer las ideas que van prendiendo en las culturas locales porque muchas veces, detr\u00e1s de una formulaci\u00f3n sencilla, se encierran aspectos constitutivos de lo que cada comunidad tiene por verdadero o cierto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013Es otro modo de hablar de Edgar Morin, sin citarlo\u2026<br><\/strong>\u2013Complejo, m\u00faltiple, din\u00e1mico: muchas veces, unos acuerdos elementales pueden crear el escenario para que aparezcan otras ideas, nuevos proyectos. Y, sobre todo, compartidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tendencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfRecord\u00e1s c\u00f3mo surgi\u00f3 el inter\u00e9s por estos asuntos?<br><\/strong>\u2013A m\u00ed me gusta el jard\u00edn tipo naturalista porque me recuerda a mi abuela Ana, la madre de mi mam\u00e1, que es donde me cri\u00e9. Probablemente haya sido medio ca\u00f3tico, como tantos de nuestras infancias, en cualquier casa de aquellas en las que crecimos. Era una colecci\u00f3n de plantas de distintas caracter\u00edsticas, integrada a una huerta con frutales. Disfrut\u00e9 mucho de correr, jugar y explorar en ese jard\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>\u2013\u00bfD\u00f3nde estaba la casa?<br><\/strong>\u2013En Paran\u00e1, frente al Club Patronato. Era enorme la cantidad de especies que ten\u00eda mi abuela ah\u00ed. Ten\u00eda \u201cdedo verde\u201d: iba a visitar a alguien y no s\u00e9 c\u00f3mo, pero por un talento natural, se tra\u00eda plantas con ra\u00edz, bulbos o gajitos y los hac\u00eda prosperar.<br>Los aromas y los colores de ese jard\u00edn me hac\u00edan feliz. Las que muchas de ellas hoy son consideradas finas, novedosas, de nivel, eran las mismas que ten\u00eda ella en su casa, medio siglo atr\u00e1s, en el campo, en Rocamora.<br>No s\u00e9 qu\u00e9 pas\u00f3 en el medio. Pero recuerdo bien que a la hora de elegir qu\u00e9 estudiar, me le\u00ed completa la Gu\u00eda Eudeba de carreras universitarias, suena casi prehist\u00f3rico esto. Y le dije a mi mam\u00e1 que me inclinaba por la Tecnicatura en Floricultura y Jardiner\u00eda. Debatimos sobre si no era mejor ir por la Ingenier\u00eda en Agronom\u00eda o por Arquitectura. Me inclin\u00e9 por la Tecnicatura.<br>La primera salida que tuvimos con una materia que se llamaba Bot\u00e1nica Morfol\u00f3gica fue al Jard\u00edn Bot\u00e1nico de Buenos Aires. Era una tarde de oto\u00f1o. 1989. El profesor estaba parado delante nuestro y explicaba. Entonces, pens\u00e9: no s\u00e9 cu\u00e1ndo, no s\u00e9 c\u00f3mo, pero yo voy a estar en ese lugar. Fue un flash. La vida fue escribiendo su propia historia y reci\u00e9n en 2006 ingres\u00e9 a la c\u00e1tedra de Espacios Verdes, como adscripta; fui creciendo y qued\u00e9 a cargo del equipo.<br>Nada sucede de un momento para el otro. Si el sue\u00f1o es verdadero y si la postergaci\u00f3n del logro no se vive como una frustraci\u00f3n sino como una fuente de ense\u00f1anza, hay que apostar al trabajo, a crear las oportunidades. De repente, un d\u00eda, te das cuenta de que se dio y est\u00e1s donde no te hab\u00edas dado cuenta que estabas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfSiempre tuviste la misma decisi\u00f3n o tuviste momentos de duda?<br><\/strong>\u2013No digo nada nuevo cuando afirmo que los caminos siempre son sinuosos, m\u00e1s all\u00e1 de que sab\u00eda hacia d\u00f3nde iba. La vida me ense\u00f1\u00f3 a ser flexible porque la ilusi\u00f3n tal como la hab\u00eda imaginado en sus or\u00edgenes no se dio; sin embargo, inexplicablemente, un d\u00eda todo se aclar\u00f3.<br>Creo sinceramente que los fundamentalismos nos entristecen y que la alegr\u00eda es una estrategia poderosa. No quiero estar duelando aquello que a\u00fan no pas\u00f3. Prefiero concentrarme por transformar lo que tengo entre manos y agradecer que tengo la posibilidad de hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 es lo primero que hay que aprender cuando alguien se asoma al paisaje?<br><\/strong>\u2013Que las posibilidades de desarrollo est\u00e1n atadas a un contexto; que esa noci\u00f3n es temporal y tambi\u00e9n territorial. Y que la planificaci\u00f3n de mediano y largo plazo es necesaria, pero el derecho al goce de lo deseado debe empezar aqu\u00ed y ahora. Esta convicci\u00f3n puede llevar a las personas a disfrutar del presente, aunque no nos satisfaga totalmente y estemos empecinados en mejorarlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para construir una ciudad amigada con la naturaleza no basta con la voluntad de sembrar, regar y podar. 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