{"id":3351,"date":"2026-06-30T14:23:00","date_gmt":"2026-06-30T14:23:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/?p=3351"},"modified":"2026-07-08T14:31:04","modified_gmt":"2026-07-08T14:31:04","slug":"el-arte-de-saber-contar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/el-arte-de-saber-contar\/","title":{"rendered":"El arte de saber contar"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La capacidad de contar historias atractivas sigue siendo para Oscar Bosetti la columna vertebral del oficio period\u00edstico, que tambi\u00e9n exige la gimnasia de la observaci\u00f3n meticulosa para detectar gemas narrativas y tambi\u00e9n para recolectar datos clave. El docente asume que, de alguna manera, los j\u00f3venes deben reemplazar los aportes de las viejas redacciones y los caf\u00e9s, espacios donde antes interactuaban los mayores y las nuevas generaciones.<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los edificios guardan secretos. No est\u00e1n hechos solo de ladrillos, granito, cemento, yeso y metal o maderas. Los seres que bordan de convivencia los ambientes, al guerrear o inspirar serenidad, van ti\u00f1endo el car\u00e1cter de cada habitaci\u00f3n con capas de tintura indeleble. El dolor lacerante, la candorosa expectativa, la buena voluntad, la redentora ternura, los deseos frustrados dejan huellas de opacidad o transparencia que resignifican los caminos francos o truncos. Los pasos perdidos. Las apuestas. Los golpes de suerte. Los picaportes propicios. Los c\u00e1lculos de rentabilidad que se desprenden de curiosas ecuaciones de la existencia.<br>Adem\u00e1s, en la sucesi\u00f3n de historias, las unidades constructivas se reconvierten en funci\u00f3n de los nuevos usos asignados en el pasamanos de propietarios y de afanes, y de las nociones de presente y futuro que los ocupantes tallan mientras r\u00eden, trabajan, aman, se convencen, lamentan, se combaten, se adaptan o cierran ciclos.<br>Recorrer esos laberintos bidimensionales tiene un costado fant\u00e1stico que el vaiv\u00e9n de la rutina aconseja desatender. Hay un mensaje escrito sobre el agua que se intenta descifrar desde la orilla.<br>En efecto, cubiertos o al aire libre, a cada metro cuadrado lo habitan interconexiones no evidentes para el apuro promedio, emocionales, que de tanto en tanto se pueden activar en la percepci\u00f3n, sin previo aviso. Traviesas, habilitan asociaciones que probablemente existan solo en ese tipo de imaginaci\u00f3n forjado en la experiencia de lo vivido, pero sobre todo de lo que imaginamos haber vivido.<br>Ciertamente, causa alguna desorientaci\u00f3n deambular por esa espiral de tiempo. La firmeza de lo supuesto fluct\u00faa. Se difumina. Entonces, vivir se parece a un inestable equilibrio.<br>El encuentro con Oscar Enrique Bosetti iba a tener lugar en Buenos Aires 389, en coordenadas sin establecer dentro de la arquitectura brutalista que identifica a una de las sedes de la Facultad de Ciencias de la Educaci\u00f3n. A la hora indicada, en la fecha acordada, el entrevistador deshizo la altura de las escaleras de acceso. En medio de un amplio vest\u00edbulo, se le indic\u00f3 que el periodista, docente e investigador lo aguardaba en el Laboratorio de audio, mientras con una se\u00f1a se le suger\u00eda por d\u00f3nde deb\u00eda emprender la b\u00fasqueda.<br>Una rampa lo hizo zambullir en una especie de plazoleta interior que operaba como distribuidor vegetal hacia una edificaci\u00f3n con salida a Alameda de la Federaci\u00f3n. Por all\u00ed hab\u00eda andado Bosetti un rato antes, las manos repletas de llaveros, urgido por la premisa de ir abriendo portales impares. Cada cerradura que se descifraba dejaba ver un nuevo paisaje, bioflorescente, multicolor de vivencias, con monta\u00f1as invertidas que colgaban de un suspiro de firmamento en tr\u00e1nsito, horizontes curvil\u00edneos que se volv\u00edan evanescentes, patios secos repletos de an\u00e9cdotas y planteras. M\u00e1s all\u00e1 de una mampara, a un lado de las terrazas con libros, una luminosa sala de lectura; enfrente, una escalinata con la capacidad de hacer recordar voces, personajes y situaciones a quien osara tocar el barandal de madera.<br>Detr\u00e1s de un p\u00f3rtico custodio, las salas de grabaci\u00f3n estaban entredormidas. S\u00f3lo la m\u00e1s peque\u00f1a, en el fondo, se mec\u00eda como un coral. Lat\u00eda con radiante parsimonia. Un fulgor crom\u00e1tico delineaba fantas\u00edas sonoras, aventuras radiof\u00f3nicas que creadores de distintas generaciones ingeniaron desde los cimientos, hasta que la palabra, las voces y las m\u00fasicas tomaron la apariencia submarina de rocas esculpidas, de abanicos con tent\u00e1culos, de arbustos p\u00e9treos, hechos para que el coraz\u00f3n rememore lo que a\u00fan no aconteci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1600\" height=\"900\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pelon-5.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3354\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pelon-5.jpg 1600w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pelon-5-1280x720.jpg 1280w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pelon-5-980x551.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pelon-5-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1600px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>En esas profundidades esperaba Bosetti. Se pensaba en retrospectiva antes de que el trabajador de prensa, al saludarlo, se preguntara por qu\u00e9 pases de magia del pasado y el presente hab\u00eda atravesado tres edificios en un santiam\u00e9n.<br>Pese al esfuerzo no logr\u00f3 precisar cu\u00e1ndo lo hab\u00eda conocido. Ten\u00eda postales claras, eso s\u00ed. En su memoria, Bosetti le dio clases unos lejanos viernes por la tarde y s\u00e1bados por la ma\u00f1ana. Como otros docentes, era inspirador adem\u00e1s de transmisor de saberes y experiencias. Un haz de rememoraciones le trajo al presente un aula de doble entrada, que ya no existe, y dentro de ella, cerca de un pizarr\u00f3n negro, un escritorio lleno de casetes \u201cen punta\u201d que el profesor iba colocando con precisi\u00f3n quir\u00fargica en un reproductor port\u00e1til para hilvanar con ejemplos sonoros los retazos de su exposici\u00f3n oral. Sobre el mueble, las cajitas transparentes ordenadas en filas y columnas estaban dispuestas como exhibidores de los dispositivos de almacenamiento de audio. El conjunto pod\u00eda pasar por una obra de arte abstracta, cuando en realidad la habilidad estaba en el oficio de integrar lo que conten\u00edan a la aventura fascinante de ense\u00f1ar y aprender. Despu\u00e9s de todo, zurcir sin que se advierta la costura es vital para el desarrollo de esencias narradoras.<br>A sus materias las curs\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os de la carrera de Licenciatura en Comunicaci\u00f3n Social. Aprendi\u00f3 de \u00e9l la particularidad de una radio que integraba comunicaci\u00f3n y educaci\u00f3n con aquello que luego se llam\u00f3 comunicaci\u00f3n comunitaria. Si en el Taller de Redacci\u00f3n se familiariz\u00f3 con formatos como la cr\u00f3nica creativa, el informe y la entrevista imaginaria, con Bosetti fue convidado a entrenarse en el dominio de las claves del comentario, por caso sobre pol\u00edtica nacional e internacional. El ejercicio de an\u00e1lisis de la pel\u00edcula La niebla, de John Carpenter, le permiti\u00f3 con los a\u00f1os escribir decenas de cr\u00edticas sobre espect\u00e1culos musicales, teatrales y propuestas audiovisuales de distinto metraje.<br>Al observarlo con atenci\u00f3n comprob\u00f3 que el paso del tiempo hab\u00eda sido ben\u00e9volo con \u00e9l. En el camino qued\u00f3 el urbano bigote, pero mantuvo el aspecto general y el modo sencillo de vestir, con preferencia hacia los colores oscuros y debilidad por el azul.<br>A metro y medio de distancia, Bosetti tambi\u00e9n hab\u00eda sido abducido por el recuerdo de referentes. Mientras se preparaba para responder, una parcela de su sensibilidad fue y vino repetidas veces a una casa ubicada en la comercial calle \u00c1lvarez Jonte, del apacible barrio de Monte Castro, en el oeste de CABA. Era como un sue\u00f1o recurrente. All\u00ed, en medio de residencias familiares, de una planta, lo aguardaba la de Jorge B. Rivera. Frente a la vivienda, un caf\u00e9 hecho a la medida de parroquianos conversadores, que sol\u00eda ser un zagu\u00e1n de charlas que seguir\u00edan en la sala de lectura de Rivera o en su patio.<br>La edificaci\u00f3n era sobria, con generoso fondo. Al \u00e9nfasis, Jorge B. Rivera no lo pon\u00eda en la apariencia sino en la riqueza que comunicaba, acumulada con fervor de lector, de estudioso observador, de sistem\u00e1tico investigador de culturas, los medios y el periodismo.<br>El coraz\u00f3n de ese hogar que sigue latiendo en el sentimiento de Bosetti era una ampl\u00edsima biblioteca, con su escritorio, la m\u00e1quina de escribir encima y una tormenta de papeles, entre los que se encontraban manuscritos de los art\u00edculos que Rivera publicaba.<br>El patio de baldosas qued\u00f3 atado a la evocaci\u00f3n de Bosetti por tantas tertulias que abrieron la ca\u00edda del sol, sin horario de cierre. All\u00ed, en una ronda de sillas, mates cebados con pava y facturas, decidi\u00f3 probar suerte en Paran\u00e1, 37 a\u00f1os atr\u00e1s.<br>La influencia ejercida por Jorge B. Rivera explica que aquella casa haya quedado idealizada, grabada a fuego en la memoria de Bosetti. A su vez, grafica un tipo de v\u00ednculo establecido que fue m\u00e1s all\u00e1 del espacio \u00e1ulico, arraigado con el tiempo. Bosetti cree que, m\u00e1s all\u00e1 de lo que de \u00e9l recibi\u00f3 como legado acad\u00e9mico, el noble Rivera lo honr\u00f3 con el gesto consecuente de hacerlo sentir parte de su familia.<br>La vivienda de la infancia de Bosetti no ten\u00eda nada que ver con la de Rivera. Ubicada en Caballito, sobre la calle Felipe Vallese, estaba en una planta alta, con terraza. No hab\u00eda patio. Su habitaci\u00f3n estaba pegada a un cuarto de invierno. Era un espacio de lecturas dichosas vinculadas al boom latinoamericano, de escrituras a mano alzada, de discos de vinilo girando a 33 o 45 revoluciones por minuto, de reuniones con compa\u00f1eros de estudio o amigos del barrio y de aparatos de radio esculpiendo fugacidades imaginarias al o\u00eddo.<br>Ahora estaba como a seis horas en autom\u00f3vil de all\u00ed, en un complejo de residencias refuncionalizadas, unidas con arquitect\u00f3nico ingenio, articuladas a un mismo enclave de formaci\u00f3n superior, para hablar de asuntos que so\u00f1\u00f3 en otros lugares donde tampoco faltaron escaleras, patios, convicciones y proyectos movilizantes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Susinioscarbosetti_0179-copia-1024x683-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3355\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Susinioscarbosetti_0179-copia-1024x683-1.jpg 1024w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Susinioscarbosetti_0179-copia-1024x683-1-980x654.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Susinioscarbosetti_0179-copia-1024x683-1-480x320.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 es lo que define mejor tu condici\u00f3n?<br><\/strong>\u2013La respuesta que voy a dar es tan personal que puede provocar alg\u00fan disgusto: uno es un mont\u00f3n de voces. Me he ido construyendo a trav\u00e9s de un campo o una disciplina que gen\u00e9ricamente es la comunicaci\u00f3n y el periodismo, con todas las chances que ese espectro inaugura. El del docente es uno de los rostros que me interesa reivindicar. Al papel del investigador no lo desarroll\u00e9 en t\u00e9rminos acad\u00e9micos de la manera que lo hubiera deseado, pero lo abrazo como parte del consorcio de voces que habita en uno.<br>En ese juego de balances, mi historia ha estado m\u00e1s inclinada hacia el ejercicio del periodismo que hacia la docencia. Y, a partir de cierto momento, dentro del periodismo ha sido gravitante la presencia del mundo sonoro, que se dio de manera circunstancial, azarosa, y me termin\u00f3 cambiando la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013Ven\u00edas del registro escrito\u2026<br><\/strong>\u2013As\u00ed es. De la cr\u00edtica literaria y cinematogr\u00e1fica, espec\u00edficamente, en publicaciones vinculadas con literatura y cine. Cuando se me cruza la radio, se activa una bisagra existencial y profesional. Fui probando rumbos y las mareas me trajeron hasta aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Bifurcaciones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfRecord\u00e1s las circunstancias en la que decidiste ir por el lado del periodismo?<br><\/strong>\u2013S\u00ed. Soy graduado de la carrera de Letras. Curs\u00e9 en una \u00e9poca complicada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013La podemos repasar\u2026<br><\/strong>\u2013Ingres\u00e9 en 1973 a la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la UBA. Me recib\u00ed de Profesor en 1978. En los dos \u00faltimos a\u00f1os estuve obligado a dar materias libres: asist\u00eda a la facultad s\u00f3lo para los ex\u00e1menes. Entre 1973 y 1976 tuve profesores que nos hicieron pensar si lo que dese\u00e1bamos era la docencia en Letras o la escritura de ensayos o de ficciones literarias, que era lo primero que verbaliz\u00e1bamos como meta. Pero hab\u00eda gente que nos mostraba otras posibilidades. Estoy hablando de Eduardo Romano, investigador literario de nota, adem\u00e1s de escritor; de An\u00edbal Ford, que ven\u00eda de desempe\u00f1arse en la revista Crisis; del \u201cGrandote\u201d Jorge Rivera, que trabaj\u00f3 con los hermanos Vi\u00f1as en la revista Contorno, haciendo periodismo cultural; y de Juancito Sasturain, que era JTP de Literatura Argentina y me abri\u00f3 el paso a una zona de relatos fuera del canon legitimado por entonces, como era el vinculado al f\u00fatbol y la historieta.<br>Eran verdaderos monstruos, por sus antecedentes y por el aluvi\u00f3n de conocimientos que volcaban en los encuentros, dentro y fuera de las aulas. Junto a otra gente, ten\u00edan la mirada de que el periodismo se deb\u00eda hacer respetando una materia prima que es la lengua y el habla. Permanentemente nos incitaban a aprovechar la herramienta de la pr\u00e1ctica period\u00edstica amplificando la circulaci\u00f3n de eventos y reflexiones culturales para que llegue a toda la comunidad. Fue asignarle a la comunicaci\u00f3n o el periodismo cultural un proyecto pol\u00edtico que la trascend\u00eda.<br>Desde ese escenario se explica mi ingreso a revistas de finales de los 70s y comienzos de los 80s que ten\u00edan que ver con la cultura nacional y latinoamericana.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pelon-1-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3356\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pelon-1-980x551.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pelon-1-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfC\u00f3mo se te ocurri\u00f3 estudiar Letras?<br><\/strong>\u2013Desde muy chico me abraz\u00f3 la literatura. A los 8 a\u00f1os, tuve una enfermedad, nefritis, que me oblig\u00f3 a dos cosas: a abandonar la escuela por un tiempo y a permanecer en reposo. Fueron seis meses en los que la literatura, especialmente los libros de la Colecci\u00f3n Robin Hood, y la radio, se transformaron en un refugio. Eran los a\u00f1os de Jorge Fontana y el Fontana Show, de Hugo Guerrero Marthineitz, el de El show del minuto. Esa experiencia de oyente infantil, oscilante entre lo din\u00e1mico y lo coloquial, me marc\u00f3 sin saberlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 el aparato de radio al dormitorio?<br><\/strong>\u2013En ese momento viv\u00eda equivocado: era hincha de Boca (r\u00ede, en busca de complicidad) y escuchaba las transmisiones de Bernandino Veiga, que segu\u00eda la campa\u00f1a del xeneixe por Radio Mitre.<br>As\u00ed se constituy\u00f3 una alianza fuerte entre el mundo de las novelas de aventuras, que luego fue incorporando otros g\u00e9neros, la imaginaci\u00f3n que incentivaba la radio y un inter\u00e9s marcado por el f\u00fatbol.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 hac\u00edan tus padres?<br><\/strong>\u2013Mi vieja era ama de casa. Su mundo fue criarnos a mi hermano Carlos y a m\u00ed. Con sus amigas ocupaba el tiempo libre en cuanta actividad manual apareciera: por gusto, pintaba y bordaba.<br>Mi viejo administraba los bienes de una rancia familia dedicada a la ganader\u00eda, de apellido Acevedo, casado con una Anchorena. En Rufino estaba ubicada una de las estancias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfParticipaste de la cultura rural?<br><\/strong>\u2013Muy poco. Los viajes eran espor\u00e1dicos. Mi viejo separaba muy bien la familia del trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfEn qu\u00e9 medios empezaste a trabajar?<br><\/strong>\u2013Hay dos que han sido fundamentales. Crear en la cultura nacional formaba parte de las revistas subterr\u00e1neas, que publicamos durante los \u00faltimos a\u00f1os de la dictadura. All\u00ed fui Secretario de Redacci\u00f3n. Un desprendimiento de esa experiencia se convirti\u00f3 en Cine en la cultura latinoamericana, donde me dediqu\u00e9 a la cr\u00edtica cinematogr\u00e1fica.<br>Despu\u00e9s de Malvinas, a partir de Romano, que era el encargado de la secci\u00f3n Bibliogr\u00e1fica del primer Tiempo Argentino, pas\u00e9 a trabajar como cr\u00edtico literario junto a Eduardo y al periodista y escritor Miguel Briante. M\u00e1s como compinche, supe colaborar con una revista que se llam\u00f3 Envido, en la que conflu\u00edan, entre otros, Jos\u00e9 Pablo Feinmann y Horacio Gonz\u00e1lez. Ahora que charlamos, me acuerdo que, de la misma manera, acompa\u00f1\u00e9 los esfuerzos de una publicaci\u00f3n muy under, que fue el antecedente de lo que hoy es Sudestada. Esa muchachada era muy din\u00e1mica, emprendedora; actualmente tienen editorial y librer\u00edas y, por entonces, editaban una revista hecha a mime\u00f3grafo, en Lan\u00fas. Todo, antes de diciembre de 1983. As\u00ed lo cultural y lo period\u00edstico se fueron entrelazando.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"594\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ob-1024x594.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3357\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ob-980x568.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ob-480x278.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>Otros mundos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfY qu\u00e9 sent\u00eds que representaba ser periodista en esa \u00e9poca?<br><\/strong>\u2013 Evidentemente ha cambiado la identidad del periodista, si lo comparamos con los tiempos actuales. Me interesa hacer un par de aclaraciones respecto del verbo utilizado. Desde el punto de vista de las tecnolog\u00edas, por aquellos a\u00f1os parec\u00eda firme la solidez de la cultura anal\u00f3gica, cuando hoy parece que estuvi\u00e9ramos hablando de la prehistoria de la comunicaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de que subsisten experiencias sobrevivientes en el mundo digital.<br>Tambi\u00e9n cambi\u00f3 el v\u00ednculo entre los periodistas. Antes la redacci\u00f3n era una zona de aprendizaje informal, de intercambios provechosos con colegas en relaci\u00f3n con el oficio y la realidad y ahora es un espacio en extinci\u00f3n. Recuerdo que al suplemento que sal\u00eda los domingos lo cerr\u00e1bamos el viernes a la noche. Y qu\u00e9 fiesta interminable se desataba despu\u00e9s de terminar la faena, en bares y cantinas que rodeaban ese lugar, en el barrio de Barracas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfDe qu\u00e9 se hablaba?<br><\/strong>\u2013De periodismo, de asuntos personales, del mundo, de pol\u00edtica, de f\u00fatbol. El caso es que esos v\u00ednculos se fueron perdiendo. No veo que sea un cambio beneficioso.<br>El periodismo era una manera de plantarse ante la vida. En alguna de las charlas inolvidables con Jorge B. Rivera, me dijo: si vos sos curioso, ten\u00e9s que caer en el periodismo. \u00c9l sosten\u00eda que la persona que de forma innata es desconfiada, es un periodista en acci\u00f3n. No se queda con la primera versi\u00f3n. Indaga. Y, si uno es observador, puede toparse con un disparador de nota en el momento menos pensado. Lo otro es estar dispuesto a no ser rutinario. Buena parte del placer por el periodismo pasa, para m\u00ed, por desconfiar de las primeras versiones e impresiones, querer romper la monoton\u00eda cotidiana y preguntarse por aquello que en general se acepta como norma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013Rivera es uno de tus maestros\u2026<br><\/strong>\u2013Lo tuve como profesor en una materia que se llamaba Procesos culturales argentinos. Ah\u00ed me ofrec\u00ed como ayudante-alumno, junto a otros dos compa\u00f1eros. \u00c9l acept\u00f3 la propuesta. Desde entonces y hasta su muerte establecimos una relaci\u00f3n muy estrecha, de complicidad, junto a Negrita, su mujer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013Mencionaste a la curiosidad, la desconfianza hacia las versiones oficiales o primeras versiones y la b\u00fasqueda por correrse de la monoton\u00eda diaria. Pero llama la atenci\u00f3n las competencias culturales de las personas que ven\u00eds mencionando. \u00bfQu\u00e9 tiene que ver ese capital con el desarrollo del oficio period\u00edstico?<br><\/strong>\u2013El asunto es interesante. Entiendo por competencias a aquellos peque\u00f1os tesoros que deliberada o involuntariamente uno va cargando en la mochila. Esos saberes tal vez no tengan una aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica inmediata hasta que, de repente, sin querer, emergen, marcando diferencias en la manera de resolver los dilemas de comunicaci\u00f3n que se puedan plantear. Pienso en la literatura, el cine, el teatro, las artes en general, las lecturas sobre pol\u00edtica, sociolog\u00eda, psicolog\u00eda, los estudios de comunicaci\u00f3n, las charlas por supuesto. En fin.<br>A veces esa transferencia se da de modo sorprendente. Aprend\u00ed mucho de las letras de tango con An\u00edbal Ford, en conversaciones que te\u00f3ricamente hasta pod\u00edan estar fuera del programa de su materia.<br>Conviene recordar que antes del golpe de Estado de 1976, ya hab\u00eda sido intervenida la UBA, por orden del ministro de Educaci\u00f3n, Oscar Ivanissevich. Fue luego de la muerte de Juan Domingo Per\u00f3n. Ivanessevich puso al frente de la casa de altos estudios a Alberto Ottalagano, que p\u00fablicamente se declar\u00f3 fascista, ultraderechista y cat\u00f3lico. Estos profes que fui nombrando, junto a muchos otros, fueron desplazados de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras. Sucedi\u00f3 una especie de exilio interno, previo a la dictadura. No obstante, por pura solidaridad, estudiantes y docentes nos encontr\u00e1bamos para seguir con las clases en la casa de Rivera, en el lugar de trabajo de Ford y as\u00ed. Para ubicar al lector, la facultad a la que asist\u00ed funcionaba en calle Independencia, que sigui\u00f3 con el dictado tradicional de clases. Eran tiempos pre Pu\u00e1n: la sede actual est\u00e1 en el 480 de esa arteria, en Caballito.<br>Las clases con estos profes eran frondosas, con m\u00faltiples derivaciones y puentes insospechados. Era maravilloso. Ah\u00ed, Ford nos hizo valorar los mundos po\u00e9ticos de personajes como Homero Manzi. Tambi\u00e9n fue inolvidable haber escuchado a Rivera hablar de Borges. Los dos quedaron inmortalizados en una foto hermosa que los muestra caminando del brazo y discutiendo sobre filosof\u00eda. Borges lo respetaba a Rivera como un interlocutor de val\u00eda. En esa din\u00e1mica, nos asomamos a producciones que estaban por fuera del registro acad\u00e9mico oficial y hegem\u00f3nico, que nos permiti\u00f3 acceder a las obras de Paco Urondo, Haroldo Conti o Daniel Moyano.<br>Vuelvo sobre la pregunta y digo: no s\u00f3lo eran competentes, sino que adem\u00e1s la compart\u00edan con generosidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>\u2013Cuesta encontrar en el presente esos espacios de sociabilidad donde las generaciones entraban en di\u00e1logo, incluso dentro de la universidad\u2026<br><\/strong>\u2013Lo que puedo decir es que, cuando se tuvo la suerte de habitar esas dimensiones donde se comparten conocimientos espec\u00edficos junto a muchos otros, tan o m\u00e1s significativos para la vida y el desarrollo de la profesi\u00f3n, el docente busca replicarlos en los encuentros con los estudiantes.<br>A veces, la voluntad de algunos profes se topa con otras circunstancias: una cultura de ritmos vertiginosos donde parece que no hay tiempo que perder, actitudes respetables que tienen que ver con el perfil y los intereses de los y las estudiantes y que pueden estar haciendo foco en otro lado o que sencillamente pueden estar m\u00e1s cargados de pragmatismo. Lo que quiero decir es que la sociedad se ha ido corriendo.<br>Aporto otro dato. En sus or\u00edgenes, la sede de Letras era la actual del Rectorado de la Universidad de Buenos Aires, Viamonte y Reconquista. Esas cuadras circundantes estaban plagadas de bares. En esos caf\u00e9s, un Juan Jos\u00e9 Sebreli como fil\u00f3sofo y soci\u00f3logo; un Oscar Masotta como cr\u00edtico de arte, psicoanalista y semi\u00f3logo, una joven Beatriz Sarlo, ensayista, cr\u00edtica y escritora pod\u00edan compartir mesa con los nombrados Rivera o Ford, en sus etapas de estudiante.<br>Esos bares funcionaban como extensiones de las aulas y trampolines de lecturas en profundidad. El notable pensador Horacio Gonz\u00e1lez aseguraba que a su formaci\u00f3n acad\u00e9mica se la deb\u00eda en parte a las aulas y tambi\u00e9n a esa agitaci\u00f3n de panal que se viv\u00eda en los bares, caf\u00e9s y cantinas, donde los debates parec\u00edan interminables e involucraban los saberes ritualizados de la universidad y las posturas ante lo que pasaba en el mundo y en el pa\u00eds.<br>Es sencillo entender desde aqu\u00ed que al academicismo tradicional y el modelo euroc\u00e9ntrico de un Gino Germani se le hayan opuesto los impulsores de las c\u00e1tedras nacionales que intentaron releer el pensamiento argentino y latinoamericano, como el nombrado Gonz\u00e1lez, Alcira Argumedo o Roberto Carri.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/DSC_0870-copia-1024x683-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3358\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/DSC_0870-copia-1024x683-2.jpg 1024w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/DSC_0870-copia-1024x683-2-980x654.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/DSC_0870-copia-1024x683-2-480x320.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Nuevos aires<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfConoc\u00edas Paran\u00e1 antes de llegar para dar clases en Ciencias de la Educaci\u00f3n?<br><\/strong>\u2013Estuve de paso en alg\u00fan viaje familiar, previo a la inauguraci\u00f3n del T\u00fanel. Cruzamos en balsa. Nos alojamos en el Hotel Plaza, en San Mart\u00edn y Urquiza. Recuerdo vagamente que alcanzamos a conocer los palmares de Col\u00f3n y el Palacio San Jos\u00e9, en Concepci\u00f3n del Uruguay. De Paran\u00e1 ten\u00eda una referencia de postal, de primer vistazo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfC\u00f3mo profesor en qu\u00e9 a\u00f1o llegaste?<br><\/strong>\u2013En 1989. Y fue gracias a Rivera. \u00c9l hab\u00eda creado la c\u00e1tedra de Historia de los medios y la comunicaci\u00f3n en la UBA. Nos formamos en esa perspectiva. Un d\u00eda me propuso ser su adjunto y estuvimos de acuerdo en probar a ver qu\u00e9 pasaba. Al tiempito, me coment\u00f3 que desde Paran\u00e1 iba a llegar un amigo suyo, que estaba a cargo de la coordinaci\u00f3n de la carrera de Comunicaci\u00f3n Social de la UNER. \u201cLe ofrec\u00ed mi casa para que nos cuente el proyecto; invit\u00e9 a algunos docentes y, si a alguien le interesa, est\u00e1 la posibilidad de ir a trabajar all\u00e1\u201d, me dijo, al invitarme.<br>La persona de la que hablaba era Guillermo Alfieri. El d\u00eda de la reuni\u00f3n estaba \u00e9l, Alejandro Horowicz, Leonardo Moledo, Sergio Caletti, el due\u00f1o de casa y yo.<br>En mayo del \u201889, una unidad del Tata R\u00e1pido me deposit\u00f3 en la Vieja Terminal, en Cinco Esquinas. Debe haber sido como las 6 de la ma\u00f1ana. Ten\u00eda que esperarlo a Alfieri en un caf\u00e9 que estaba enfrente, por la Avenida Ram\u00edrez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfUn caf\u00e9, por ah\u00ed? \u00bfCu\u00e1l habr\u00e1 sido?<br><\/strong>\u2013Era un hotel, en realidad, que ten\u00eda un caf\u00e9 en el frente. No s\u00e9 qu\u00e9 fue de ese establecimiento. Cuando he pasado luego cre\u00ed ver una casa de venta de repuestos para el automotor. En aquel entonces, no conoc\u00eda la ciudad y por lo tanto no sab\u00eda c\u00f3mo llegar a la facultad. Alfieri me iba a pasar a buscar. El caso es que se retras\u00f3 unas dos horas. Arranqu\u00e9 desayunando. Hab\u00eda tra\u00eddo un libro que, de hecho, lo termin\u00e9 durante la espera.<br>Cuando Alfieri lleg\u00f3, fuimos directamente a la facultad. Entr\u00e9 por el edificio de 106, por entonces, Avenida Rivadavia, hoy Alameda de la Federaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 te propuso Alfieri?<br><\/strong>\u2013Dar las materias cuatrimestrales Periodismo en Cine y TV, Periodismo Nacional e Internacional, que luego fue Periodismo pol\u00edtico, y La radio como medio alternativo, que la empez\u00f3 a dar Ricardo Horvath y no pudo seguir. As\u00ed empez\u00f3 todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013Has visto pasar en tus materias y proyectos varias camadas de futuros periodistas, desde que te incorporaste a la carrera de Comunicaci\u00f3n Social, hace casi cuatro d\u00e9cadas. \u00bfQu\u00e9 sent\u00eds que ha ido cambiando en el perfil de los estudiantes?<br><\/strong>\u2013Es mucho y poco tiempo a la vez. En principio, el mundo es otro: la sociedad, la noci\u00f3n de futuro, las posibilidades profesionales presentes, los propios docentes, el horizonte de expectativas que delimita la pol\u00edtica, los medios de comunicaci\u00f3n, los alcances del mundo digital acelerados desde la pandemia y un largo etc\u00e9tera.<br>Si miramos el panorama desde el presente, mi impresi\u00f3n es que el estudiante interesado en Periodismo no termina de definir por d\u00f3nde se va a volcar, en cuanto a contenidos, tem\u00e1ticas y lenguajes. En un momento fue muy fuerte la irrupci\u00f3n en las preferencias por el periodismo deportivo, opci\u00f3n que dejaba en segundos y terceros planos a lo cultural, lo pol\u00edtico, la vida cotidiana, la ecolog\u00eda. Pero hoy no est\u00e1 tan claro.<br>Es como si, parado sobre los pilares de la curiosidad, la funci\u00f3n social que se puede cumplir, los deseos de innovar y la desconfianza hacia las primeras versiones, el periodismo subsiste en las nuevas generaciones, aunque con mayor predisposici\u00f3n al ensayo y el error, m\u00e1s abiertos a probar; cuando antes, en general, cada cual sab\u00eda si le interesaba policiales, pol\u00edtica o cultura, o participar de una radio comunitaria, alternativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfSigue siendo un debate vigente la supuesta antinomia entre trabajar la producci\u00f3n o entregarse a la improvisaci\u00f3n total?<br><\/strong>\u2013Es peligroso generalizar porque a\u00fan los m\u00e1s j\u00f3venes pueden tener referentes que les hayan inculcado trabajar de manera planificada, tal como por otra parte nos ocurri\u00f3 tambi\u00e9n a los de mi generaci\u00f3n y las que siguieron. Vivimos una \u00e9poca caracterizada por la transversalidad de los lenguajes y la idea de multiplataforma. En ese contexto, muchas \u201csalidas del paso\u201d son presentadas como un gesto de frescura, de naturalidad, de espontaneidad. Pero otros, por alguno de los tantos caminos posibles, empiezan a ver que pensar los contenidos es m\u00e1s beneficioso, menos estresante. M\u00e1s enriquecedor para todas las partes.<br>Con independencia de la generaci\u00f3n en la que nos enfoquemos, vivimos una \u00e9poca atravesada por la incertidumbre. Entonces, ya no se apuesta a tomar una direcci\u00f3n; se ensaya y se va viendo. El lado positivo es que, al no haber algo dado de antemano, queda habilitada la discusi\u00f3n sobre asuntos como qu\u00e9 es hoy la radio, que significa hacer televisi\u00f3n, en qu\u00e9 consiste un programa de streaming, c\u00f3mo debo escribir en un sitio web. Entonces, hay mixturas varias y a veces, lo que puede ser una cr\u00edtica se transforma en una alternativa de pensar para salir de lo preestablecido. A\u00fan es una pel\u00edcula con final abierto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013Tiene sentido para vos la expresi\u00f3n periodismo de provincias?<br><\/strong>\u2013No creo que haya un protocolo period\u00edstico distintivo para aplicar en una geograf\u00eda o en otra. Supongo que periodismo de provincias refiere a la tendencia a producir contenidos de proximidad, lo que es parte de un programa universal, fundante del periodismo de todas las \u00e9pocas.<br>Cada lugar tiene sus tonadas, sus giros lexicales, su microcultura, su forma de vincularse con la naturaleza y las instituciones, su noci\u00f3n de la gesti\u00f3n del tiempo. Que esos aromas y estos colores aparezcan en los materiales de comunicaci\u00f3n es razonable y conveniente, si la idea es reflejar de alg\u00fan modo los intereses de las personas que residen en cierta zona de influencia. Sin contar que los propios periodistas son producto de esa cultura en ebullici\u00f3n.<br>En definitiva, descreo de ciertas clasificaciones tajantes. Y esta es una: periodismo de provincias. Pienso en un amigo, Pablo Llonto, que es \u201cperiodista deportivo\u201d, con todo lo que ello implica, y es tambi\u00e9n el autor de investigaciones significativas desde una defensa de la pol\u00edtica de memoria y reparaci\u00f3n de los Derechos Humanos, corriente en la que confluy\u00f3 tambi\u00e9n su formaci\u00f3n en la Abogac\u00eda, por cierto. \u00c9l ha sostenido p\u00fablicamente y en privado que se siente un periodista a secas, desempe\u00f1\u00e1ndose en distintas \u00e1reas tem\u00e1ticas. Su caso y el de tantos otros me empuja a pensar en la inconveniencia de concebir que el sentido de pertenencia a cierto espacio vital modifique estructuralmente a este viejo oficio de contar que, pese a todo, sigue dando brotes nuevos.<br>Cambian los destinatarios y las fuentes, naturalmente. Puede servir en este sentido pensar en las operaciones intelectuales que debe realizar un mismo periodista cuando, por ejemplo, trabaja en una radio de Paran\u00e1 y dentro de un rato escribir\u00e1 para un medio de tirada nacional en su rol de corresponsal. Se entiende que las piezas no pueden ser exactamente las mismas. Pero una y otra se resolver\u00e1 aplicando un mismo protocolo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"576\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/posible-tapa-576x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3359\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cualidades<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfDe d\u00f3nde viene tu culto al orden?<br><\/strong>\u2013Debe haber influido una suma de situaciones. Hoy, todo cabe en un tel\u00e9fono celular. Cuando empec\u00e9 a trabajar, los dispositivos para almacenar y la forma de disponerlo en el momento preciso obligaban a tomar ciertas prevenciones. Uno de mis trabajos consisti\u00f3 en clasificar contenido de manera que sea f\u00e1cilmente utilizable. Fue en defensa propia.<br>Un ejemplo puede ayudar. Se estren\u00f3 \u00daltimos d\u00edas de la v\u00edctima, dirigida por Adolfo Aristarain, en base al libro de Juan Pablo Feinmann. Se entrevist\u00f3 a unos y otros, se asisti\u00f3 a la conferencia de prensa, en tiempos donde no grababa, sino que tomaba nota. Ahora si despu\u00e9s no encontraba la libreta o no entend\u00eda los apuntes sobre el filme que hab\u00eda visto, estaba en un serio problema. Entonces, con mis notas y el material de difusi\u00f3n de la productora fui armando carpetas, que luego las coloqu\u00e9 en cajas rotuladas. Fue una forma de gestionar el caos.<br>Por otro lado, probablemente ese af\u00e1n por la organizaci\u00f3n venga m\u00e1s de mi vieja que de mi viejo. Al compartir m\u00e1s tiempo con ella, es razonable que me haya apropiado de ese modo en que ordenaba los microuniversos cotidianos para que orbitara sin problemas la galaxia hogare\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 es lo intr\u00ednsecamente period\u00edstico?<br><\/strong>\u2013Saber contar historias. Ya se trate de un partido de f\u00fatbol, una reuni\u00f3n de gabinete, un accidente de tr\u00e1nsito o una asamblea de vecinos. En el manejo del vocabulario, en la forma de abordar el acontecimiento y en la construcci\u00f3n de una narrativa que se sustente en una informaci\u00f3n que ha sido chequeada, emerge desde tiempos inmemoriales esa sustancia que distingue al periodismo del mero inter\u00e9s por comunicar. A veces es el enfoque, otras veces la manera de jerarquizar los datos o la estrategia para enfatizar: la presencia de lo period\u00edstico puede relucir en el uso de una gema idiom\u00e1tica, un adjetivo, un verbo determinado, cierta convicci\u00f3n para retratar lo excepcional, aunque se trate de asuntos corrientes y de ordenar la experiencia en un relato que resulte atractivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013Pese a que conociste a pr\u00f3ceres de una versi\u00f3n exigente de periodismo y de aceptar que estos tiempos distan mucho de aquellas glorias pasadas, se advierte en vos a un sujeto esperanzado. \u00bfEs lo que sent\u00eds? \u00bfSos una persona nost\u00e1lgica, extra\u00f1\u00e1s algunas ausencias o prefer\u00eds apostar siempre al futuro?<br><\/strong>\u2013Yo soy de mirar para atr\u00e1s. Muchas veces me encuentro haci\u00e9ndolo para entender algunas claves o contrase\u00f1as del presente. Hay un nervio que se activa en m\u00ed en el intento por vincular lo que nos pasa con sus probables causas. Por citar un lugar com\u00fan: acaso no se lea menos, pero parece que no se disfruta tanto de zambullirse en un relato (cualquiera sea su lenguaje) hasta perder las referencias del aqu\u00ed y ahora, en la sospecha de que mientras viajamos con la imaginaci\u00f3n algo hipot\u00e9ticamente significativo le puede estar ocurriendo a otros en alguna pantalla. Ante el fen\u00f3meno, me interesa preguntarme entonces por qu\u00e9, cu\u00e1ndo, c\u00f3mo, qui\u00e9nes.<br>Pese a que soy porte\u00f1o, no siento que la nostalgia por lo pret\u00e9rito me sustraiga del presente; el ejercicio de la memoria me sirve para reorientarme en la actualidad.<br>Como has dicho al pasar, tengo confianza en lo que est\u00e1 por venir, aunque no s\u00e9 cu\u00e1ndo ni c\u00f3mo ocurrir\u00e1. Hay una energ\u00eda que hay que alentar, en ese sentido: el rol docente de alguna manera me habilita a generar impulsos positivos en otras personas que, en \u00e9pocas de incertidumbre generalizada, dejan aflorar la sensibilidad y aplican cierto sentido de la belleza a la transformaci\u00f3n de lo existente en algo m\u00e1s humano.<br>S\u00ed, tengo la esperanza de que de all\u00ed puede surgir algo mejor, sin que por eso lo deba comparar con lo que viv\u00ed en \u00e9pocas anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013\u00bfTe fascina el periodismo a\u00fan, pese a todo?<br><\/strong>\u2013S\u00ed, me seduce. Me cautiva. Miro la vida desde ah\u00ed. Produzco, me relaciono en base a lo que el periodismo fue cargando en mi mochila. Soy un agradecido. Interrogar e interrogarse, cuestionar lo socialmente dado, se va volviendo una herramienta que te permite aplicar a la vida diaria una forma de proceder que se sistematiza como parte de una opci\u00f3n profesional.<br>Me gusta vivir as\u00ed, apasionadamente. No quiero sentar a la mesa, de prepo, a los asuntos futboleros, pero llevo 26 a\u00f1os peleando ascensos con Ferro, yendo al estadio Arquitecto Ricardo Etcheverri, tambi\u00e9n conocido como el Templo de la Madera, en el barrio de Caballito, para amargarme de manera colectiva y disfrutar de unas pocas alegr\u00edas, sintiendo que ese partido es el fundamental. Es inexplicable, lo s\u00e9; tanto como el apego al periodismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2013M\u00e1s inexplicable es que, como hincha, hayas pasado de Boca a Ferro\u2026<br><\/strong>\u2013Ah, pero eso merece una apostilla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>\u2013Soy todo o\u00eddos.<br><\/strong>\u2013Cuando tuve nefritis, me atendi\u00f3 un especialista en ri\u00f1ones, el doctor Enrique Vilcovsky. Ten\u00eda su consultorio a pocas cuadras, y todas las semanas de esos seis meses me iba a atender a la casa de mis padres. Para alentar a un paciente de 8 a\u00f1os que deb\u00eda guardar largo reposo, me dec\u00eda que apenas me recuperara me llevar\u00eda a conocer un entrenamiento del plantel de f\u00fatbol de Ferro Carril Oeste, del que era el m\u00e9dico. Y as\u00ed ocurri\u00f3. Qued\u00e9 hipnotizado. Despu\u00e9s particip\u00e9 de colonias de verano. Todo me quedaba cerca: a seis cuadras de mi domicilio. Era la patria chica. Con los a\u00f1os, esa cultura de pertenencia a un club que no deja de ser una familia numerosa me fue abrazando. Ah\u00ed sigo, en esa identidad. Boca qued\u00f3 reducido, as\u00ed, a un antiguo recuerdo infantil.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La capacidad de contar historias atractivas sigue siendo para Oscar Bosetti la columna vertebral del oficio period\u00edstico, que tambi\u00e9n exige la gimnasia de la observaci\u00f3n meticulosa para detectar gemas narrativas y tambi\u00e9n para recolectar datos clave. El docente asume que, de alguna manera, los j\u00f3venes deben reemplazar los aportes de las viejas redacciones y los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3352,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[80],"tags":[],"class_list":["post-3351","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3351","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3351"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3351\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3360,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3351\/revisions\/3360"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3352"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3351"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3351"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3351"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}