{"id":3372,"date":"2024-11-29T14:57:00","date_gmt":"2024-11-29T14:57:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/?p=3372"},"modified":"2026-07-08T15:01:17","modified_gmt":"2026-07-08T15:01:17","slug":"casi-un-siglo-y-medio-de-arraigo-a-la-identidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/casi-un-siglo-y-medio-de-arraigo-a-la-identidad\/","title":{"rendered":"Casi un siglo y medio de arraigo a la identidad"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La colorida traves\u00eda en carro es una de las tantas propuestas que las aldeas alemanas sostienen con vigor y emoci\u00f3n, para no perder el recuerdo de sus antepasados. La experiencia concentra las viejas costumbres y la gastronom\u00eda moderna, los rituales y espacios religiosos con los museos que recuperan lo vivido.<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llev\u00f3 tiempo que se dieran cuenta de que algo del Paran\u00e1 los reun\u00eda sentimentalmente al Volga, a miles de kil\u00f3metros del atracadero de Diamante del que bajaron de dos barcos a vapor.<br>Se puede imaginar el paisaje agreste y hostil al que se integraron aquellos emigrantes alemanes, que ve\u00edan de Rusia tras un plan de progreso, un siglo y medio atr\u00e1s.<br>De este lado, el nav\u00edo oscilante, las curvas del r\u00edo, su misterio de barrancas, las islas al \u00f3leo, sus zonas inundables; enfrente, un fil\u00f3n de madera que les hizo pisar tierra firme; m\u00e1s all\u00e1, lomadas de un verde indescifrable que fueron convirti\u00e9ndose en postales familiares.<br>Acaso esa extranjer\u00eda que portaban desde la \u00e9poca de sus antecesores los hizo tan atados a las costumbres: la religi\u00f3n, las comidas, las maneras de ocupar el territorio, las formas de construir, los modos de reunirse, las estrategias para estar juntos.<br>La Chacra 100 fue su punto de encuentro. Era la Administraci\u00f3n de la colonia, hoy ubicada a un par de kil\u00f3metros del casco urbano de Valle Mar\u00eda.<br>Da\u00f1ado por el paso del tiempo, el edificio condensa angustia, desencanto, convicci\u00f3n y esperanza, condimentos que han dado sentido de pertenencia a estas comunidades. La expectativa es acondicionarlo, lenta pero consecuentemente, como es pr\u00e1ctica por esas tierras.<br>Los alemanes del Volga vivieron en la Chacra 100 peripecias similares a la de los israel\u00edes en el desierto, hasta que del cielo cay\u00f3 el man\u00e1. Seg\u00fan se cuenta, los reci\u00e9n llegados recibieron al sacerdote lazarista Pedro Stollenwerk, que vino en un momento de decaimiento para las familias. Celebr\u00f3 la Misa en alem\u00e1n y su asistencia espiritual fortaleci\u00f3 los \u00e1nimos. La mayor\u00eda permaneci\u00f3 en este espacio hasta que recibieron del gobierno nacional la autorizaci\u00f3n a establecerse en aldeas, que era su sistema de vida en el Volga. Era el 21 de julio de 1878.<br>Aquel millar de alemanes esparcieron su influencia hasta dar origen a las Cinco Aldeas Madres, en un \u00e1rea triangular del mapa de Entre R\u00edos, conformado por Diamante, Crespo y Paran\u00e1: Protestante (Prostantend\u00f6rf), Spatzenkutter (Marienfeld), Salto (K\u00f6ller), San Francisco (Pfeifer) y Valle Mar\u00eda (Marienthal). Un a\u00f1o m\u00e1s tarde grupos de familias llegadas del Brasil formaron Brasilera (San Jos\u00e9).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/8-travesia-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3374\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/8-travesia-980x654.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/8-travesia-480x320.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Al ma\u00f1ana<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas historias se han ido hilvanando con los a\u00f1os, desde que un grupo de descendientes quiso rememorar c\u00f3mo eran aquellas peripecias en esos carros tan caracter\u00edsticos, c\u00f3mo era pasar la noche protegidos debajo de los veh\u00edculos o cocinar en esos pozos que se cavaban en las barrancas.<br>La traves\u00eda en carro tiene su propia tradici\u00f3n. Probablemente, la ocurrencia haya prendido en alguno de los tantos festejos: hacer el viaje inicial de los abuelos inmigrantes, desde Valle Mar\u00eda a lo que es hoy Santa Anita, porque hab\u00eda un campo destinado para ellos. Al recorrido lo hicieron pr\u00e1cticamente sin tener nada, solamente con unos caballos y unos carros prestados y as\u00ed, comenzaron a forjar un ADN com\u00fan, casi a tientas: sin el auxilio de GPS ni de mapas, se guiaban sabiendo que deb\u00edan ir para el lado donde sal\u00eda el sol.<br>Los primeros aventureros quisieron recrear eso de sus predecesores: qu\u00e9 se sent\u00eda al hacer ese viaje, qu\u00e9 era dormir debajo del carro, qu\u00e9 significaba afrontar las inclemencias del clima y el esfuerzo que hicieron aquellos a los que recordaban con las manos lastimadas de trabajar y construir.<br>Los primeros 260 kil\u00f3metros en carro les permiti\u00f3 unir Valle Mar\u00eda, con Pu\u00edggari, Crespo y Ram\u00edrez. En cada pueblo al que llegaban contaban la historia de los abuelos. \u201cFue muy emocionante\u201d, recuerda Avelino Riedel, uno de los expedicionarios. \u201cEran muy h\u00e1biles, en cada lugar paraban cerca de arroyos, donde se pod\u00edan ba\u00f1ar, darles agua a los caballos y en las barrancas hac\u00edan unos hornos con pozos, donde cocinaban pan, strudel y dem\u00e1s cosas, que luego los sub\u00edan al carro y viajaban otra vez 2 o 3 d\u00edas; cuando se terminaba el alimento, nuevamente a buscar barrancas, hacer el horno, amasar. Era vivir o sobrevivir con lo que se ten\u00eda a mano\u201d.<br>Con los a\u00f1os, el viaje se hizo de Crespo a Valle Mar\u00eda, pero el esp\u00edritu es el mismo. A los aventureros originarios se unieron familias m\u00e1s j\u00f3venes, empilchados para la ocasi\u00f3n, con carros t\u00edpicos, sulkys y jardineras. No falta el baile, los patios de comida ni las ceremonias religiosas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/uno-travesia-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3375\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/uno-travesia-980x653.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/uno-travesia-480x320.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tradiciones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los alemanes del Volga son familias inmigrantes llevadas de Alemania a Rusia por Catalina II a finales del siglo XVIII. Guardan un perfil identitario, constituido por la cultura base, salpimentado por experiencias posteriores. A esa idiosincrasia la han mantenido en Entre R\u00edos, a pesar de que el entorno natural es otro y que, como es habitual, la sucesi\u00f3n generacional plantea estrategias diferentes de convivencia con un afuera que en la galaxia digital es globalizado.<br>Hay una tensi\u00f3n entre una especie de actitud defensiva que se repliega hacia lo propio, que tiende a poner en valor lo que se es pero tambi\u00e9n a producir comunidades m\u00e1s cerradas, y cierta apertura t\u00edpica de los nuevos tiempos que no obstante pone en riesgo la conservaci\u00f3n de valores ancestrales, gustos y h\u00e1bitos que ven\u00edan siendo transmitidos por las instituciones sociales.<br>Una marca en el orillo de estas comunidades es que el trabajo, la fe cristiana y la educaci\u00f3n escolar son un tr\u00edpode en el que se erigen. As\u00ed ha sido desde que la Argentina del Dr. Nicol\u00e1s Avellaneda los recibi\u00f3 y en Entre R\u00edos se instalaron en los f\u00e9rtiles terrenos del Departamento Diamante, preferencialmente a orillas del r\u00edo Paran\u00e1, similar al Volga que los hab\u00eda acogido por m\u00e1s de cien a\u00f1os; para luego dispersarse t\u00edmidamente hacia el interior del territorio provincial.<br>Cuando llegaron a estas tierras, el gobierno les entreg\u00f3 a cada familia una parcela de tierra, dos yeguas y un caballo, dos vacas lecheras, dos bueyes, un arado con cadenas, dos palas, una azada, un hacha y un rollo de soga. Ten\u00edan cinco a\u00f1os para devolver el cr\u00e9dito, luego de los tres de gracia.<br>A puro tes\u00f3n, los alemanes del Volga dieron nacimiento a pr\u00f3speras aldeas, pioneras en producci\u00f3n agr\u00edcola, ganadera y cunicular. En los \u00faltimos a\u00f1os han apostado al desarrollo de un tipo de turismo que se basa en la tranquilidad, el disfrute de la naturaleza y el acceso a bienes culturales e hist\u00f3ricos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/5-travesia-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3376\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/5-travesia-980x653.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/5-travesia-480x320.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Preservar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las aldeas entrerrianas conforman la comunidad alemana m\u00e1s importante del pa\u00eds. Muchas de sus pr\u00e1cticas m\u00e1s antiguas est\u00e1n a la vista, como sucede con tantas viviendas que no tienen puertas en el frente sino solo ventanas, lo que se explica por la necesidad de tomar prevenciones ante la presencia beligerante de grupos n\u00f3mades en el Volga. All\u00e1 adoptaron esta decisi\u00f3n para proteger sus vidas y la mantuvieron en Entre R\u00edos, en una atm\u00f3sfera completamente diferente.<br>Una esencia pret\u00e9rita los define. Algo parecido sucedi\u00f3 en la Chacra 100. Hacinados, se organizaron para aprovechar las pocas comodidades existentes. Entonces, afuera de los precarios edificios, cavaron pozos de cuatro metros de largo por tres de ancho y dos de profundidad; y los techaron con chilca, ramas y paja brava. En esas trincheras descansaban, como lo hab\u00edan hecho sus antepasados en el Volga cuando no ten\u00edan ladrillos. Los criollos los llamaban \u201cvizcacheros\u201d, en referencia a los peque\u00f1os mam\u00edferos que duermen bajo tierra.<br>La profundidad de la mirada del visitante define en cuanto tiempo se puede recorrer este itinerario hist\u00f3rico y cultural, ubicado en la costa del Paran\u00e1, unido en su mayor\u00eda por la ruta provincial 11.<br>En efecto, se trata de una traves\u00eda que puede realizarse en un d\u00eda, por la corta distancia que separa una aldea de otra. Aunque tambi\u00e9n puede demandar varias jornadas, si la idea es conocer los or\u00edgenes y el desarrollo alcanzado por estas comunidades, que eligieron no abandonar sus costumbres y tradiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La colorida traves\u00eda en carro es una de las tantas propuestas que las aldeas alemanas sostienen con vigor y emoci\u00f3n, para no perder el recuerdo de sus antepasados. La experiencia concentra las viejas costumbres y la gastronom\u00eda moderna, los rituales y espacios religiosos con los museos que recuperan lo vivido. Llev\u00f3 tiempo que se dieran [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":3373,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-3372","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista_2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3372","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3372"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3372\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3377,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3372\/revisions\/3377"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3373"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3372"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3372"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3372"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}