{"id":3705,"date":"2026-10-01T14:04:49","date_gmt":"2026-10-01T14:04:49","guid":{"rendered":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/?p=3705"},"modified":"2026-10-01T15:05:02","modified_gmt":"2026-10-01T15:05:02","slug":"aquellas-pequenas-cosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/aquellas-pequenas-cosas\/","title":{"rendered":"Aquellas peque\u00f1as cosas"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un ejercicio de memoria individual se convirti\u00f3 en un muestrario de cultura popular en la Nogoy\u00e1 de los 80. Esas semillas de convivencia amistosa, donde los v\u00ednculos redimen y hacen superar dificultades, han prosperado tambi\u00e9n en distintos pueblos y en diferentes barrios, lo que las vuelve de alg\u00fan modo universales. Los cuentos forman parte de La bicicleta embarrada, de Daniel Salas.<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El secreto est\u00e1 en apreciar los detalles, pens\u00f3. A su lado, Fabiana terminaba de ordenar el espacio que iba a ocupar durante las dos horas siguientes. Por el espejo retrovisor interior vio c\u00f3mo Sabrina y Valent\u00edn ajustaban el cintur\u00f3n de seguridad. Un viaje de 138 kil\u00f3metros lo dejar\u00eda en estaciones inesperadas de la sensibilidad, en medio de un remolino de efervescencias.<br>La idea del hijo pr\u00f3digo es un lugar com\u00fan, lo sab\u00eda. Sin embargo, de pronto se sinti\u00f3 agitado por esa expectativa tenue y formidable. S\u00e1bado 24 de julio de 2021, aseguraba el tel\u00e9fono celular. Tomaron por G\u00fcemes, siempre en reparaci\u00f3n y siempre rota. Luego el coqueto Bulevar G\u00e1lvez que, a esa hora, era un hormiguero en reposo. Despu\u00e9s de un suspiro de islas, ya estaba en Entre R\u00edos.<br>Con un pu\u00f1ado de sue\u00f1os por todo patrimonio, hab\u00eda partido de Nogoy\u00e1 a Santa Fe 35 a\u00f1os antes. En ese lapso vivi\u00f3 una serie de vidas dentro de otras. Un carrusel de laberintos existenciales. Una sucesi\u00f3n de aventuras intensas, afrontadas con tenacidad.<br>Hab\u00eda regresado en varias oportunidades a la capital entrerriana de la lecher\u00eda. Ahora lo hac\u00eda con un libro bajo el brazo. Viajaban en una caja los ejemplares que ol\u00edan a imprenta de La bicicleta embarrada, una selecci\u00f3n de doce cuentos ambientados en la \u00e9poca de travesuras y pantalones cortos, en una Nogoy\u00e1 que por entonces era toda la noci\u00f3n de universo que \u00e9l pod\u00eda imaginar. Escritos en primera persona del singular, los relatos plantean situaciones vividas, a las que su autor, Daniel Salas, le a\u00f1ade un vector pedag\u00f3gico, del que emerge una filosof\u00eda de vida.<br>La redacci\u00f3n est\u00e1 exenta de rebusques y refinamientos estil\u00edsticos. Es llana, directa, hecha con esas esencias que est\u00e1n a disposici\u00f3n del com\u00fan de las personas. El logro est\u00e1 en la quir\u00fargica elecci\u00f3n de los eventos, en el acabado retrato de los personajes y en la esmerada descripci\u00f3n de los entornos donde la acci\u00f3n sucede.<br>En cuanto a la estrategia narrativa, si bien los cuentos hunden sus ra\u00edces en la ni\u00f1ez y adolescencia de Salas, la urdimbre de las historias habilita a que cada lector regrese a sus ayeres y dialogue con ellos y desde esa a\u00f1oranza procure un mejor entendimiento presente. En La bicicleta embarrada los episodios no se ci\u00f1en a brindar la lecci\u00f3n elemental de que lo mejor es aceptar nuestros or\u00edgenes. Los cuentos, adem\u00e1s, promueven un tipo de reflexi\u00f3n emocional que ayuda a celebrar lo importante que han sido ciertas personas en nuestras vidas.<br>En los relatos el que hace memoria es un adulto. Desde una contemporaneidad cierta le asigna un valor a lo vivido de peque\u00f1o. Escribe en clave presente. Subraya, resalta, pondera. Adem\u00e1s, es un sujeto lector que condimenta con recursos de la cultura escrita una serie de peque\u00f1as narraciones orales que fue eslabonando hasta alcanzar la estructura tradicional y la m\u00e9trica de un cuento corto.<br>De todos modos, los relatos dan cuenta de una sociabilidad que ya no existe, salvo en modest\u00edsimas comunidades. En ese sentido, son testimonios de una \u00e9poca en la que la experiencia individual y colectiva estaba mucho menos mediada por las tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n, detalle que nos permite interrogarnos sobre esas claves de la era digital que solemos aceptar sin discusi\u00f3n, como si fueran algo dado, irrebatible.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"673\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/nogoya-4-1024x673.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3707\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/nogoya-4-980x551.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/nogoya-4-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>La bicicleta embarrada se hab\u00eda presentado en la Feria del Libro de Santa Fe, con buena recepci\u00f3n. Lo que estaba por acontecer en Nogoy\u00e1 era distinto porque esas historias redactadas ten\u00edan una temporalidad y una espacialidad de la que participaban testigos reales y protagonistas concretos que se asomar\u00edan a la obra como lectores calificados.<br>Mientras suced\u00eda el viaje desde territorio santafesino, los amigos nogoyaenses de Salas estaban dedicados a pormenores significativos. Le estaban preparando una ceremonia sentida en un punto neur\u00e1lgico, con presencia incluso de m\u00e1ximas autoridades locales. Tal como lo hab\u00edan bosquejado, aquella tarde se constituy\u00f3 un clima de profunda intimidad. El contrapunto de cuentos y poes\u00edas fue notablemente efectivo. En el centro geogr\u00e1fico de la Plaza Libertad se cre\u00f3 una burbuja evocativa, una corriente de afecto que paraliz\u00f3 los relojes y, por ese rato, convirti\u00f3 a los presentes en entidades infinitas que flotaban en esa atm\u00f3sfera amorosa, condescendiente.<br>A\u00fan lejos del destino, Salas navegaba por un sendero de pavimento vial. Descansaba la vista en aquellos mantos verdes sembrados desde la banquina hasta donde empieza el horizonte. En su mente fantaseaba con lo que estaba por producirse en su tierra natal, mientras se sent\u00eda un alad\u00edn desplaz\u00e1ndose en medio de unas lomas suaves y constantes, como en un recuerdo recurrente.<br>Se sorprendi\u00f3 de c\u00f3mo se ha extendido Aldea Mar\u00eda Luisa. Se pregunt\u00f3 por Sauce Pinto, denominaci\u00f3n que le parec\u00eda simp\u00e1tica. Se sac\u00f3 el sombrero ante el crecimiento constante de Crespo, desde su p\u00f3rtico de est\u00e9tica alemana. Salud\u00f3 con la vista a Estaci\u00f3n Camps. Record\u00f3 la laboriosidad de General Ram\u00edrez. Se pregunt\u00f3 por la tranquilidad de Aranguren. Elogi\u00f3 la mejora del ingreso a Hern\u00e1ndez. Hasta a Nogoy\u00e1 la encontr\u00f3 distinta, con \u00e1reas residenciales que llenaron de actividad humana la postal agreste del acceso de otras \u00e9pocas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>De ayer a hoy<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan el censo oficial del INDEC, la ciudad de Nogoy\u00e1 contaba en 2022 con 27.372 habitantes. La atraviesa la producci\u00f3n agropecuaria y la tradici\u00f3n cat\u00f3lica. Originalmente, se llam\u00f3 Nuestra Se\u00f1ora del Carmen de Nogoy\u00e1. No en vano, cada 16 de julio las fiestas patronales alcanzan un volumen tal que ni los no creyentes logran mantenerse ajenos.<br>Producido el arribo, los granujas con los que cultiv\u00f3 amistad y picard\u00eda lo fueron a buscar a Salas, se arremolinaron sobre \u00e9l, lo abrazaron, lo cargaron dici\u00e9ndole que lo ve\u00edan m\u00e1s viejo, con la cabellera ra\u00edda, exagerando. Tambi\u00e9n le armaron una agenda que lo llev\u00f3 a recorrer los medios de comunicaci\u00f3n m\u00e1s destacados. En paralelo, verificaron que no quedara suelto ning\u00fan cabo vinculado a la log\u00edstica del acto, que termin\u00f3 siendo conmovedor.<br>La versi\u00f3n del semanario Paralelo 32 que se edita para Victoria y Nogoy\u00e1 dio cuenta del acontecimiento, el 31 de julio de 2021. Bajo el t\u00edtulo \u201cA la querencia siempre se vuelve\u201d, indica que una semana atr\u00e1s \u201cen el centro de la Plaza Libertad, un nogoyaense que est\u00e1 radicado en la ciudad de Santa Fe, present\u00f3 un libro que no solo es un homenaje a la ciudad, sino que es una rese\u00f1a de recuerdos y nostalgias de su ni\u00f1ez y juventud, las que bien podr\u00edan verse identificadas en cualquier otro copoblano que le toc\u00f3 vivir y emigrar a otras tierras\u201d. A la hora de precisar, el art\u00edculo cita que \u201cse trata de Daniel Salas, que aporta al patrimonio literario de la ciudad La bicicleta embarrada, una recopilaci\u00f3n de cuentos e historias de Nogoy\u00e1 en la d\u00e9cada del 80\u201d.<br>Luego explica que \u201cDaniel Salas se fue de Nogoy\u00e1 a los 19 a\u00f1os y a pesar de que siempre regresa a reencontrarse con sus amigos y familiares decidi\u00f3 dejar plasmado en un libro sus recuerdos de infancia y juventud en la ciudad que lo vio nacer\u201d.<br>Despu\u00e9s de indicar que en La bicicleta embarrada el autor cuenta experiencias de vida, a\u00f1ade que en doce cuentos narra sus d\u00edas en familia, con amigos y aquellas postales comarcanas de cuatro d\u00e9cadas atr\u00e1s. \u201cEl libro es s\u00edmbolo de agradecimiento para Salas \u2018a la tierra que nos vio nacer y crecer\u2019, dice, al referirse a Nogoy\u00e1, mientras recuerda c\u00f3mo sus amigos de la ciudad fueron pilares y sost\u00e9n en las \u00e9pocas de estudiante en la ciudad de Santa Fe\u201d.<br>La nota pone de relieve que \u201cSalas rescata la amistad de su Nogoy\u00e1, valora que la pe\u00f1a de amigos sigue estando vigente a pesar de los a\u00f1os y la distancia y aprecia todav\u00eda mucho m\u00e1s la m\u00edstica de pueblo que a pesar del progreso y desarrollo a\u00fan se mantiene en la ciudad. \u2018Vengo a Nogoy\u00e1 casi todos los meses; ya no es m\u00e1s un pueblo, ya no nos conocemos todos como antes, pero a\u00fan est\u00e1 ese esp\u00edritu latente de aquellos que crecimos juntos, de esos vecinos que nacieron, se criaron y hoy est\u00e1n transitando su vida en el mismo barrio\u2019, se\u00f1ala el autor de La bicicleta embarrada\u201d.<br>Salas naci\u00f3 el 27 de mayo de 1967. Ten\u00eda 58 a\u00f1os cuando muri\u00f3 el 14 de abril de 2025, en Santa Fe. Hubo un diagn\u00f3stico m\u00e9dico preocupante e intentos en vano por sobreponerse a la amenaza f\u00edsica.<br>Sus amigos Sergio Jaime, Jorge Eduardo M\u00e9ndez, Federico Gentile y Silvina Wiemer sospechan que en La bicicleta embarrada quedaron rasgos de la expresi\u00f3n coloquial del autor ausente y p\u00f3cimas de su modo esperanzado de afrontar la vida.<br>A pedido, formaron una rueda imaginaria para hacer presente a aquel de la opini\u00f3n pertinente, el gesto oportuno y la actitud jovial. Por la fuerza del cari\u00f1o y la admiraci\u00f3n tejieron una red que integr\u00f3 a las ciudades de Basavilbaso, Nogoy\u00e1, Paran\u00e1 y Santa Fe. Por cierto, no pensaban exactamente igual que \u00e9l, no compart\u00edan necesariamente las maneras de vivir, no votaban obligatoriamente las mismas propuestas electorales, no siempre tomaban decisiones profesionales parecidas. Por los testimonios de unos y otros, a la hora de la verdad, sab\u00edan que su amigo encender\u00eda una vela que \u00e9l mismo se ofrecer\u00eda a portar mientras caminaban juntos por cierto sendero de la adversidad o la duda. Caracterizarlo es una forma de homenajearlo, despu\u00e9s de todo. Recordarlo es parte de ese repertorio de peque\u00f1as cosas insustituibles, la sal y pimienta de la vida con las que Salas tanto insist\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"767\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/nogoya-6-1024x767.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3708\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/nogoya-6-980x551.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/nogoya-6-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>S. J.: <\/strong>La amistad con Daniel se fue dando de a poco. Todo empez\u00f3 en 1979 cuando ingresamos al primer a\u00f1o del Colegio Antonio Sagarna, en Nogoy\u00e1. \u00c9l viv\u00eda bastante lejos. Muy lejos.<br>Sal\u00edamos de la escuela, cruz\u00e1bamos el parque, pas\u00e1bamos por casa y \u00e9l segu\u00eda. Para cierta altura nos veo qued\u00e1ndonos un rato a tomar la merienda en casa, a veces con otros gurises de nuestra edad, incluso de otros colegios, como el San Miguel. Esos \u201camigos del alma\u201d que \u00e9l nombra en el libro \u00e9ramos muchos y muy unidos. Tal vez la pr\u00e1ctica de deportes ayud\u00f3 a fortalecer el tiempo compartido, junto a las salidas a bailar.<br>Como le quedaba lejos su domicilio se iba quedando en el m\u00edo cuando la barra se juntaba de noche. Se llevaba bien con mis padres, sobre todo con mi mam\u00e1, as\u00ed que no hac\u00eda falta que yo estuviera para que \u00e9l se quedara. Los dos and\u00e1bamos en aventuras rom\u00e1nticas t\u00edpicas de la juventud, as\u00ed que no siempre coincid\u00edamos en los regresos, pero \u00e9l sab\u00eda que se pod\u00eda quedar y de hecho as\u00ed suced\u00eda. \u00c9ramos como de su familia y \u00e9l de la nuestra.<br>En cuarto y quinto a\u00f1o vivi\u00f3 m\u00e1s en la casa nuestra que en su casa. Para \u00e9l siempre hab\u00eda una silla en la mesa de nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>J. E. M.: <\/strong>A m\u00ed me lo presentaron algunos amigos en com\u00fan que jugaban al voleibol en el Colegio Nacional Dr. Antonio Sagarna. A pesar de que yo asist\u00eda a otro colegio y de la rivalidad deportiva de la adolescencia, el v\u00ednculo se fortaleci\u00f3 en salidas y encuentros de aquella \u00e9poca.<br>Bailables, mateadas y asaltos fueron moldeando y enriqueciendo esa amistad que dur\u00f3 durante toda su existencia. La personalidad de Dani, hac\u00eda imposible no quererlo. Su humildad, su gran coraz\u00f3n y su don de buena persona, esforzado, trabajador incansable, hac\u00eda imposible no respetar a un ser de extremada sencillez y bonhom\u00eda.<br>Siempre rescato y recuerdo que en su hogar no sobraba el peso, pero \u00e9l luego del Colegio, se esforzaba para ganar sus recursos, colaborar con su familia y darse un gusto merecido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>F. G.:<\/strong> Por mi parte, me cruc\u00e9 con \u00e9l cuando cursaba el Traductorado de Ingl\u00e9s en el Instituto Almirante Brown de Santa Fe. En aquel entonces sus compa\u00f1eros de curso lo conoc\u00edamos como \u201cOsvaldo\u201d y el resto de sus allegados como \u201cDaniel\u201d. Esa \u201cdoble\u201d identidad formaba parte de los atributos que su personalidad exhib\u00eda: una mezcla de misterio y melancol\u00eda que se condec\u00eda con su forma de hablar y de expresarse.<br>Lo primero que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n de Dani fue su \u201calma vieja\u201d. Era un chico de unos veintitantos con los valores, la conducta y el decir de un hombre mucho m\u00e1s grande\u2026 y de otra \u00e9poca. Su caballerosidad, su don de gentes, su humildad y su empat\u00eda natural para con los dem\u00e1s lo hac\u00edan destacarse por sobre lo acad\u00e9mico. Era buen alumno, pero un poco \u201cvago\u201d. Sin embargo, hasta las profesoras m\u00e1s exigentes ca\u00edan rendidas a su encanto, se doblegaban ante su carisma innato y le perdonaban m\u00e1s de una.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1022\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/nogoya-2-1024x1022.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3709\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/nogoya-2-980x551.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/nogoya-2-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>S.W.: <\/strong>Estaba pensando que conoc\u00ed a Daniel hace muchos a\u00f1os en la \u00e9poca de la parroquia. En Santa Fe. \u00c9ramos muy j\u00f3venes, chicos. Compart\u00edamos encuentros en distintos grupos. No \u00e9ramos amigos, nos cruz\u00e1bamos circunstancialmente. Por algunos a\u00f1os nos perdimos y nos reencontramos en la casa de amigos en com\u00fan. \u00c9l se hab\u00eda casado y ten\u00eda un ni\u00f1o peque\u00f1o, Joaqu\u00edn, y estaban esperando a su hijita, Sabrina. Eran noches divertidas con charlas largas, una guitarra y canciones. Despu\u00e9s vino la p\u00e9rdida de su esposa, Viviana, la tristeza, la incertidumbre y tambi\u00e9n su fuerza para salir adelante con dos ni\u00f1os peque\u00f1os.<br>Una amiga m\u00eda, Fabiana, mi hermana de la vida, y Daniel se enamoraron y se casaron. Formaron una familia muy querida para m\u00ed. Tanto Dani como Fabiana tuvieron la generosidad de permitirme ser una t\u00eda para sus hijos Joaquin, Sabrina y Valent\u00edn. Compartimos hermosos momentos, a trav\u00e9s de los a\u00f1os: su casamiento, cumplea\u00f1os, comidas en una u otra casa, mi casamiento donde Dani ofici\u00f3 amorosamente de maestro de ceremonia. Hubo tambi\u00e9n momentos duros y tristes. Siempre apoy\u00e1ndonos y acompa\u00f1\u00e1ndonos.<br>Cuando conoc\u00ed a mi pareja, nos integramos todos y agrandamos la familia. Los encuentros fueron m\u00e1s cotidianos. Y divertidos. Todo con un afecto muy profundo. En la \u00faltima etapa est\u00e1bamos proyectando el disfrute compartido, viajecitos, m\u00e1s encuentros. Y ah\u00ed lleg\u00f3 el sacud\u00f3n tremendo, la noticia de su enfermedad. La incredulidad y la velocidad con que pas\u00f3 todo. Fue un golpe terrible. Era el primero de nosotros. Experimentamos el dolor profundo por la muerte de un amigo tan querido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lazos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>S. J.: <\/strong>Despu\u00e9s de la Secundaria, me fui a estudiar Medicina a Rosario. Por intermedio de unos t\u00edos, Daniel prob\u00f3 suerte en Santa Fe. Ni \u00e9l ni su familia pod\u00edan hacer frente a los costos universitarios. Pero se las ingeni\u00f3 para abrirse camino. Y de qu\u00e9 manera. Hasta el \u00faltimo de sus d\u00edas, Daniel tuvo una gran resiliencia. Desde chico fue as\u00ed. Era una muy buena persona: no lo digo porque era mi amigo. Y un resiliente formidable. Le pasaron mil infortunios y siempre se reacomod\u00f3, se adapt\u00f3 y sigui\u00f3 por la vida sin endurecer el coraz\u00f3n.<br>Guardo im\u00e1genes de su primer casamiento, con Viviana, que falleci\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s de dar a luz a Sabrina, la segunda de sus hijos. Fabiana fue fundamental para sobrellevar todo ese sacud\u00f3n familiar; luego fue su segunda esposa y mam\u00e1 de su tercer hijo. Tambi\u00e9n estuvimos en la ceremonia. Cuando miro en retrospectiva veo c\u00f3mo todo se le hizo cuesta arriba. Muy dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"809\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/ssanta-fe-1-1024x809.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3710\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/ssanta-fe-1-980x551.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/ssanta-fe-1-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>J. E. M.: <\/strong>Cuando parti\u00f3 a Santa Fe en busca de un destino mejor, a seguir construyendo su vida, los encuentros entre nosotros fueron m\u00e1s espor\u00e1dicos, pero el lazo del coraz\u00f3n, nuestro lazo del coraz\u00f3n, permiti\u00f3 que cada cita fuera inolvidable hasta la pr\u00f3xima.<br>Lo siento vivo en cada palabra que recuerdo. Sin estridencias, sin sobresaltos (a pesar que tuvo muchos e impensados para nosotros), mostr\u00f3 siempre un solo rostro, el de la palabra justa y sentida, el del joven y hombre que sab\u00eda lo que era la carencia material, pero no dejaba traslucir ning\u00fan resentimiento para con la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>F. G.: <\/strong>Dani siempre estaba rodeado de gente que lo quer\u00eda; sab\u00eda relacionarse desde lo humano como nadie. Por eso no me sorprendi\u00f3 que ya entonces, siendo muy joven, estuviera trabajando en el \u00e1rea de Ceremonial y Protocolo de la ciudad de Santa Fe, un lugar al que fue ascendiendo hasta alcanzar, al cabo de los a\u00f1os, la tan merecida Direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>S. W.:<\/strong> Era una persona muy curiosa, con necesidad de experimentar y moverse por distintos lados, de conocer gente. De comunicarse y comunicar. Ocupaba muchos espacios y muy diversos: la actuaci\u00f3n, la escritura, la fotograf\u00eda. Todo en su vida estaba atravesado por su v\u00ednculo con las artes. Compart\u00edamos muchos intereses en com\u00fan as\u00ed que siempre nos acompa\u00f1\u00e1bamos, nos \u00edbamos a ver a las obras en las que actu\u00e1bamos. Eso es algo que me qued\u00f3 pendiente, el haber compartido un proyecto actoral juntos. En su trabajo siempre fue muy creativo con propuestas innovadoras. Su enfoque era desde ese lugar. Ten\u00eda una mirada l\u00fadica de la existencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>F. G.: <\/strong>Mientras curs\u00e1bamos yo ya era actor. A principios de los \u201990 lo llev\u00e9 a mi grupo de teatro, La Casona de Alejandro. Pas\u00f3 a formar parte del elenco estable hasta el \u00faltimo d\u00eda de su vida. Junto a \u00e9l interpretamos obras de Alejandro Casona, Agatha Christie, Jean Poiret, Bernard Shaw y otras tantas escritas por m\u00ed. Forjamos una amistad que trascendi\u00f3 el estudio y la actuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>S. J.: <\/strong>Por esas cosas de la vida, Medicina, la carrera que hab\u00eda empezado en Rosario, qued\u00f3 en suspenso. Form\u00e9 mi familia. Deb\u00eda trabajar. Las cosas se complicaron. Debimos pegar la vuelta. Mi se\u00f1ora y mi hijo regresaron a Nogoy\u00e1 y yo me instal\u00e9 en Paran\u00e1 primero y en Santa Fe despu\u00e9s, para ver si me pod\u00eda recibir. Ah\u00ed se revitaliz\u00f3 la conexi\u00f3n con Daniel, que ya estaba mejor instalado en Santa Fe. Me ayud\u00f3 a conseguir d\u00f3nde vivir. Tambi\u00e9n me dio una mano para tener un medio para sostenerme. As\u00ed me pude graduar. \u00c9ramos hermanos.<br>Pienso ahora que, en todo ese tiempo, que fue mucho desde que nos conocimos casi de ni\u00f1os, jam\u00e1s tuvimos diferencias serias. Nunca nos peleamos. Yo tengo hermanos de sangre y por ah\u00ed discutimos, pero no con Daniel. Siempre nos apoyamos, nos bancamos: tuvimos una amistad de hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>J. E. M.: <\/strong>S\u00e9 que en Santa Fe estudi\u00f3 ingl\u00e9s, entr\u00f3 al municipio y fue forjando su carrera, a puro impulso. Al ser un muchacho bueno siempre encontr\u00f3 personas que lo ayudaron, sin esperar nada a cambio. Tuvo una vida de sacrificios, pero no perdi\u00f3 su nobleza. Siempre busc\u00f3 estar mejor, de manera honrada.<br>Suplantaba todo aquello que la vida no le hab\u00eda dado con una sabidur\u00eda cotidiana. Brindaba su coraz\u00f3n. Le prestaba el o\u00eddo a todo el que lo necesitara, desinteresadamente. Su voz transmit\u00eda paz y sosiego. Daba la impresi\u00f3n de que no necesitaba aparentar nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>F. G.:<\/strong> Esa amistad de la carrera y la actuaci\u00f3n se convirti\u00f3 en \u201cfamilia elegida\u201d, porque un buen d\u00eda me eligi\u00f3 padrino de su tercer hijo, Valent\u00edn. Eso conlleva una responsabilidad que no cumplo como debiera, porque esta vida nos ha dado a probar muchas uvas amargas en el racimo. Las m\u00edas me impiden estar presente como corresponde para honrar ese mandato.<br>No viene al caso hablar de las \u201cuvas amargas\u201d en el racimo de Dani. S\u00f3lo vale la pena aclarar que fueron muchas\u2026 muchas, tal vez m\u00e1s de las que cualquiera de nosotros podr\u00edamos asimilar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/486015229_10236619241850252_5134831768807784847_n-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3711\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/486015229_10236619241850252_5134831768807784847_n-980x551.jpg 980w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/486015229_10236619241850252_5134831768807784847_n-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>De pu\u00f1o y letra<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>S. W.: <\/strong>Me result\u00f3 muy emocionante leer sus cuentos. Realmente lo pintan tal cual era. Ten\u00eda una forma de comunicar sin estridencias. Desde el llano. Sin m\u00e1scaras. Tal como se ve en los relatos. Por algunas charlas me anotici\u00e9 de esas historias m\u00ednimas y profundas. Las siento como un muestrario de su gran sensibilidad. Destaco el valor que le da a los detalles, la expresi\u00f3n de los sentimientos, la intimidad con la que est\u00e1n hechos los v\u00ednculos. En los cuentos se exalta la riqueza de la sencillez, el entusiasmo sereno del disfrute, el rescate de lo esencial y la resiliencia.<br>Dani fue siempre \u00e9l y su familia. Estuvo siempre pendiente de ese v\u00ednculo amoroso. En tanto proyecto, este libro lo refleja totalmente, todos fueron parte: Joaqu\u00edn dise\u00f1\u00f3 la tapa, Sabrina fue la primera lectora, Valent\u00edn ilustr\u00f3 todos los cuentos y Fabiana lo contuvo y acompa\u00f1\u00f3 brind\u00e1ndole el espacio respetuoso para que pueda concretar este sue\u00f1o.<br>A la luz de lo que pas\u00f3 luego de aquel diagn\u00f3stico m\u00e9dico me impresionan sus palabras en el inicio del libro: \u201cAntes de que decidan que debo irme de aqu\u00ed, quiero dejar testimonios concretos del disfrute del camino\u201d. Desde esa luminosidad, sus cuentos cobran una fuerza poderosa. Nos queda ese registro de vida. Su mirada sobre las cosas. Un legado amoroso, en definitiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>S. J.:<\/strong> Los cuentos muestran situaciones en las que sobresale la ternura, la humanidad, en un contexto de restricciones materiales. El pap\u00e1 de Daniel era ladrillero, en una familia numerosa; as\u00ed que parar la olla no era f\u00e1cil.<br>Como amigos, era una vida simple la que llev\u00e1bamos: a la siesta nos escap\u00e1bamos y nos \u00edbamos al arroyo. Esa era nuestra aventura. Contar lo que nos pasaba. Re\u00edrnos. Bolacear. Y los relatos muestran eso: frescura, sencillez.<br>Naturalmente, al incluirlas en el libro, le dio otra entidad. Despu\u00e9s de leerlo me hizo pensar en lo afortunados que fuimos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>F. G.: <\/strong>El Dani escritor apareci\u00f3 en mi vida \u201cde sopet\u00f3n\u201d. Un d\u00eda me llam\u00f3 y me dijo que hab\u00eda escrito una serie de cuentos basados en su infancia y su adolescencia en Nogoy\u00e1, Entre R\u00edos. Quer\u00eda que le d\u00e9 una mano con mis conocimientos en la correcci\u00f3n de textos. As\u00ed era \u00e9l: te \u201ctiraba\u201d una noticia excepcional como quien cuenta que se larg\u00f3 a llover.<br>Acept\u00e9 encantado el desaf\u00edo. De pronto, me vi absorto en an\u00e9cdotas de barrio, siestas en las calles nogoyaenses, recreos escolares, amistades con guardapolvos y mucha, mucha melancol\u00eda. \u201cSaudade\u201d ser\u00eda el t\u00e9rmino correcto que la RAE incorpor\u00f3 no hace mucho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>J. E. M.: <\/strong>Cuando comenc\u00e9 a deshojar cada uno de los cuentos de La Bicicleta Embarrada, surg\u00eda claramente la perspectiva especial que desplegaba Dani para entenderse con las personas.<br>Son cuentos reales. La escritura nos hace imaginar cada cent\u00edmetro de la personalidad, vida y obra del autor. All\u00ed se refleja la mente del ni\u00f1o, del adolescente, del joven y del adulto. Le otorga a cada personaje, un halo de su misma esencia.<br>Es una experiencia sorprendente cerrar los ojos e imaginar cada lugar, cada protagonista, cada situaci\u00f3n. La lectura del libro me transmiti\u00f3 paz de \u00e1nimo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"642\" height=\"361\" src=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/bicicleta2jpg.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3712\" srcset=\"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/bicicleta2jpg.jpg 642w, https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/bicicleta2jpg-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 642px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Legados<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>S. J.: <\/strong>El libro es un espejo de su vida. Y el cuento que le da t\u00edtulo al libro (\u201cLa bicicleta embarrada\u201d) es un retrato suyo: siempre cuesta arriba, sorteando inconvenientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>S. W.: <\/strong>En el cuento La bicicleta embarrada, que da nombre a su libro, Dani nos emociona con ese relato en que logra un equilibrio entre la sencillez y la profundidad. Esas pocas palabras que le dice el padre al final del relato nos cuentan tantas cosas de ese v\u00ednculo. Es un cuento lleno de im\u00e1genes tan v\u00edvidas y, quienes tuvimos la suerte de conocerlo, sabemos que Dani afrontaba las lomas y el barro, y que su alma y su mirada siempre estaban preparadas para el arco iris.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>F. G.:<\/strong> La bicicleta embarrada es m\u00e1s que una serie de cuentos escritos por Osvaldo Daniel Salas. La bicicleta embarrada ES Osvaldo Daniel Salas porque, a lo largo de sus p\u00e1ginas en sepia, desnuda el alma entrerriana de un chico que creci\u00f3 con carencias y dolores, pero tambi\u00e9n con muchos sue\u00f1os; un chico que disfrutaba de las cosas m\u00e1s simples de la vida como si hubiera ganado la loter\u00eda y, al mismo tiempo, un ser que no se desentendi\u00f3 del pasado, un adulto marcado por la experiencia concreta de existir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>J. E. M.: <\/strong>La obra literaria de Daniel Salas tiene la importancia de que no quede en el olvido el lugar de pertenencia, de los v\u00ednculos humanos que algunos pretenden menospreciar, de historias m\u00ednimas tan valiosas cuando miramos hacia atr\u00e1s.<br>Como lector, se me hizo imposible no sentir la conexi\u00f3n con ese mundo de an\u00e9cdotas, tan bien relatadas. Eso cuentos tienen la habilidad de que nos hacen sentir protagonistas de las historias.<br>Su paso por este mundo ha dejado huellas imborrables para los que lo conocimos. A trav\u00e9s de La bicicleta embarrada, tambi\u00e9n para aquellos que no tuvieron la gracia de tratarlo. Su obra, humana, profesional y familiar, se une a la de tantos otros que se pasan la vida insistiendo. Es un homenaje a aquellos que vuelven a empezar, una y otra vez. Esa narrativa trasciende los tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>S. W.:<\/strong> Daniel Salas era una persona amorosa, resiliente, divertida, c\u00e1lida. Todo eso qued\u00f3 reflejado en el libro. Era una persona muy emp\u00e1tica, tal vez por eso podemos identificarnos con las historias que narra. Sus cuentos condensan su manera calma de transitar la vida. Recomiendo mucho la lectura del libro.<br>Desde lo personal, lo extra\u00f1amos mucho. Era un amigo muy presente, dispuesto a acompa\u00f1arnos. Sus amigos nos quedamos sin sus abrazos, su sonrisa, sus palabras siempre contenedoras. Quiero recordarlo como una persona que constru\u00eda y cuidaba sus v\u00ednculos, como escribi\u00f3 en su \u00faltimo cuento, Mientras puedas nunca faltes: \u201cA veces toca caminar solo, pero, generalmente y con prudencia, se encuentra buena compa\u00f1\u00eda. Ojal\u00e1 la vida -hablo de esta o de otras- siempre compense a todos los que nos ayudan en la senda o impulsan a otros para perseguir sus sue\u00f1os\u201d.<br>As\u00ed deber\u00eda ser nuestro destino de iguales: caminar juntos y, con solo estirar la mano, sentir que ah\u00ed est\u00e1 el otro para acompa\u00f1arnos. As\u00ed quiero recordarlo, un gran compa\u00f1ero de camino. Sin dudas era hermoso saber que estaba ah\u00ed cerquita y que solo era necesario extender la mano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>F. G.:<\/strong> Al referirme a Daniel Salas, habl\u00e9 del compa\u00f1ero de carrera, el compa\u00f1ero de teatro, el compadre, el amigo y el escritor. Pero su faceta m\u00e1s destacada me la reservo para el final: el \u201cDani pap\u00e1\u201d. Para quienes lo conocimos y tenemos hijos, no podemos dejar de destacar lo que este tipazo fue (y es) como padre\u2026 pero para hablarles de esto necesitar\u00eda un segundo cap\u00edtulo.<br>Recordarlo me ha hecho emocionar. Se me ocurre decir que cuando tengan un racimo de uvas en sus manos y sientan que se llevaron a la boca un fruto amargo, no lo descarten. Mast\u00edquenlo. Ac\u00e9ptenlo. Sepan que est\u00e1 en ustedes asimilarlo con estoicismo, mezclarlo con los dem\u00e1s frutos hasta sentir que tambi\u00e9n es dulce. Entonces, se parecer\u00e1n a Daniel Salas, que era un experto en la materia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un ejercicio de memoria individual se convirti\u00f3 en un muestrario de cultura popular en la Nogoy\u00e1 de los 80. Esas semillas de convivencia amistosa, donde los v\u00ednculos redimen y hacen superar dificultades, han prosperado tambi\u00e9n en distintos pueblos y en diferentes barrios, lo que las vuelve de alg\u00fan modo universales. Los cuentos forman parte de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3706,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[89],"tags":[],"class_list":["post-3705","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista_22"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3705","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3705"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3705\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3713,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3705\/revisions\/3713"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3706"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3705"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3705"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tekohaparana.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3705"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}