Nostalgia serena, la de don Remo

22 febrero 2026 2 minutos
Redacción

Ya deambula por los barrios digitales el disco Contame más, de la pianista Aliné Soto. Quien le abra la puerta y lo deje entrar se asomará a un mundo sencillo y cautivante, pueblerino y astral, de veredas caminadas sin prisa, de mañanas frescas y siestas a la sombra de árboles añosos. El trabajo rescata la obra de Remo Pignoni.

Sólo tres discos editó Remo Pignoni durante sus 73 años de vida. Pero su obra, puntillosamente escrita en partituras que se preservan como pequeños tesoros, ejerce una influencia cierta en pianistas de distintas generaciones.
Fue un señor simple, tímido, de pocas palabras, excelente compositor y magnífico pianista, que esquivó el malentendido de la fama y vivió de manera sencilla, como uno más, en su Rafaela natal.
Sus composiciones dan cuenta de una fuerte personalidad y un estilo difícil de confundir. El inicio de la conversación es siempre una melodía tenue de ritmos argentinos; luego, propone pasajes transdimensionales y puentecitos prístinos que le dan brillo al desarrollo musical y exigen al ejecutante, para regresar cada tanto al tema con el que arrancó la charla.
La de Pignoni es una música que mezcla la tradición popular, la formación académica y la ensoñación sonora de la cajita musical. Es un recurso formidable para desprenderse del grillete del palabrerío vacío y para encontrarnos en un silencio entre notas.


El disco de Aliné Soto actualiza ese legado, con un toque suave y dichoso. Mientras degusta las frases, rememora el sosiego rural que nos habita y nos recuerda que eso fecundo aún late, pese al bullicio citadino y al descalabro de las agendas sin lugar para el reposo. Contame más incluye siete creaciones de Pignoni: dos huellas, dos gatos, una vidalita, una zamba y una canción pampeana. Se luce Soto que, como Pignoni, se tomó su tiempo para mostrar lo que es capaz ante el piano.
El disco fue posible gracias a que la artista postuló y obtuvo la beca Creación 2024, del Fondo Nacional de las Artes. Su distribución se realiza a través de la Agregadora de Música Argentina, iniciativa del Instituto Nacional de la Música.
Los navegantes más inquietos encontrarán en algún rincón de la galaxia digital un material audiovisual, en el que Soto visita la casa de Pignoni, repasa fotografías familiares del compositor y registra anécdotas.
Un ícono de cómo se transforma la cultura popular puede ser un plano en el que aparece una partitura del gran Remo, desplegada sobre el piano en el que se refugiaba, con las hojas aseguradas en el pliegue gracias a cinta adhesiva que el tiempo amarilleó. En efecto, cuando la evidencia condena a una obra al ocaso, en alguna parte del mundo, alguien está regando un brote sin otro deseo que no sea imaginar un porvenir en el que esa semilla dé reparo. El disco Contame más va en ese sentido.

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