Con la exhibición del documental Abelardo Dimotta: brujería y chamamé, el Movimiento De Costa a Costa incorpora un recurso audiovisual a su propuesta múltiple de transmisión de la cultura musical entrerriana.
Un personaje tan singular como Abelardo Dimotta no podía devenir en un documental más. Tal vez por eso el filme que da cuenta de su vida y su obra tuvo un estreno doble, en simultáneo, en Paraná y Concepción del Uruguay. Soñado, producido y realizado por el Movimiento De Costa a Costa, el largometraje se titula Abelardo Dimotta: brujería y chamamé. Dirigido por Mariano Beresiartu, el material audiovisual reúne testimonios que alcanzan a pintar una acuarela de lo vivido entre el 11 de diciembre de 1921 y el 15 de junio de 1992, por el acordeonista y compositor nacido en Mojones Norte, Villaguay, y fallecido en Rosario, Santa Fe.
Las empinadas cuestas de una existencia áspera como sobrevivir en el monte, la caracterización de su estilo compositivo y como instrumentista y el sentido que le asignaba a su condición artística, son condimentos que ayudan a hacerse la idea del legado de Dimotta.


El relato rearma los contextos históricos que permiten entender mejor los vericuetos seguidos por un músico con aura, que evitaba tropezar con esa materia equívoca llamada fama.
Uno de los méritos del material es que tanto las entrevistas como la interpretación de creaciones de Dimotta se realizaron en entornos naturales, típicos del paisaje entrerriano. Es una apuesta que plantea múltiples dificultades técnicas, pero que termina convertida en un valor agregado.
Otro logro es el clima construido al momento de la grabación. La calidez de los testimonios en cámara puede deberse a que los entrevistadores supieron generar la confianza previa para que el interlocutor se sienta envuelto en una atmósfera familiar.


El abordaje de Dimotta en la película es multidimensional, tanto que incluye segmentos dedicados a aspectos específicos de la técnica musical, además de anécdotas y datos biográficos. Finalmente, el guion, escrito poéticamente, muy bien dicho por Blanca Rébori, se ensambla de manera destacable con el tono de las evocaciones.
En fin, Abelardo Dimotta: brujería y chamamé es un trabajo documentado, animado por una narración audiovisual ágil, desplegada en base a un tratamiento en profundidad del artista.
Desde ahora, seguramente paseará por encuentros, reuniones y salas de la provincia y de más allá, para que sigan brotando los viejos troncos de la cultura entrerriana ancestral.











