Erigido en un sector de la ciudad que no ha perdido del todo su carácter barrial, la sala La micro ha empezado a dar sus primeros pasos. Montada en un entorno familiar, amistoso, en los altos de Maipú 666, ya ha cobijado la actuación del Dúo Enarmonía y la presentación del libro Aníbal Sampayo, poeta del río de los pájaros pintados, a cargo de Schubert Flores Vassella.
El espacio, que puede cobijar a una veintena de asistentes, es propicio para presentaciones artísticas y la realización de talleres. Su fuerte es la cercanía, la proximidad, el contacto cara a cara, en eventos que no necesitan amplificación de sonido. Recientemente, Flores Vassella integró a La micro a una enorme constelación de reductos del Uruguay y la Argentina en los que compartió los largos años de investigaciones que le insumió la realización de la documentada y voluminosa biografía de Sampayo. La presentación incluyó la interpretación de tres temas musicales del cantautor oriental que el anfitrión Dúo Enarmonía ha grabado en distintas ocasiones.

Lo hizo sin mediación técnica, como quien conversa con un grupo de amigos, condescendencia que derivó en un ida y vuelta espontáneo con los asistentes. Hacia la salida, se exhibieron ejemplares de las otras investigaciones de Flores Vassella, enfocado en dar visibilidad a una serie de artistas centrales para las culturas provincianas que, sin embargo, resultan silenciadas desde los intereses portuarios de Montevideo y Buenos Aires.
Guido Tonina y Haydeé Chaparro colaboraron con el visitante. Ayudaron a conformar una especie de fogón, para que la reunión no esté desbordada de palabras y se pueda apreciar la obra de Sampayo escuchándola.
Unas semanas antes, en dos funciones, habían estado al frente de un espectáculo propio en el que repasaron una rica trayectoria de composiciones, versiones impecables y logrados arreglos, que forman parte del cancionero regional. Sin amplificación artificial, se pudo disfrutar del sonido al natural de la guitarra siendo pulsada y de la integración analógica de las voces, lo que hace relucir el trabajo del artista que, a veces, disimula la tecnología sonora.
La micro continuará con su derrotero. Lo importante es que ya abrió sus puertas y que demostró que puede ser útil para distintas expresiones culturales de la ciudad de Paraná.










